Aclaraciones de un miembro del Movimiento Carismático

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Respuesta:

Estimados:

No es, ni ha sido, mi ánimo el ofender a ningún miembro del movimiento carismático. Mi respuesta debe ser entendida estrictamente en relación a la consulta que se me hizo. No me han preguntado por el movimiento carismático sino que me han consultado un caso muy singular y considero que ese caso ha sido un abuso del verdadero carismatismo, que deja mal a los buenos carismáticos.

En cuanto a los milagros dentro de reuniones carismáticas, le recuerdo que no son los simples fieles ni los limitados sacerdotes como yo quienes pueden determinar la existencia de un auténtico milagro sino que esto es algo que pertenece exclusivamente a la autoridad eclesiástica competente (el obispo en la diócesis y en la Santa Sede: la Congregación para la Fe y la Congregación para la Causa de los santos); por tanto, si a usted le parece que ha presenciado un milagro auténtico e infalsificable, debería elevar a ellos los datos del hecho, pues de ser confirmado como verdadero milagro sería un excelente argumento apologético. Pero la Iglesia nunca dice que hay milagro mientras pueda explicar algo de modo natural; debemos guardar esta prudencia para no caer en ridículo ni atribuir falsos fenómenos al Espíritu Santo.

Si he distinguido en el caso planteado el abuso es para que los buenos carismáticos no sean confundidos con los exaltados e iluminados que, a mi humilde parecer, dejan mal al movimiento.