Amor y respeto

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Cuando
los niños o los jóvenes no saben respetar a los demás, el problema no
proviene inicialmente de ellos sino de los mayores que se encargaron de
su formación y educación. Tal vez no hemos sabido enseñar al niño que
una persona vale mucho y que, por lo tanto, se debe cuidar y respetar.

Si un padre de familia no sabe respetar a su esposa y darle el
lugar que merece, lo más seguro es que los hijos tampoco lo harán. Lo
mismo pasa cuando la madre no respeta al padre, le grita, lo crítica o
se burla de él.

¿Y qué me dicen del segundo hogar de los niños, o sea la escuela?

- ¡Cuántos maestros llegan a hacerle creer al alumno que es tonto,
a fuerza de decírselo decenas de veces, no respetando, por ejemplo, sus
tiempos de aprendizaje!

- ¡Cuántos maestros humillados y víctimas de burlas porque los niños no han aprendido que se debe respetar a la autoridad!

¿Cuándo comenzar?

Si usted pretende enseñar a un adolescente a respetar y respetarse
¡estará perdiendo su tiempo!, o al menos le significará una labor
titánica.

La educación en el respeto empieza desde pequeños, si desde pequeño
a un niño berrinchudo y grosero no se frena, muy probablemente será en
un futuro un adulto irrespetuoso, pero muchas veces los padres por no
enemistarse con el niño, no le corrige y eso es un error gravísimo,
pues los hábitos se forman desde pequeñitos.

El respeto que todos deseamos tener:

*se gana,

*se aprende,

*se cultiva,

*no brota como por arte de magia,

*hace al hombre más humano,

*lo lleva a buscar no sólo el bien propio, sino que busca el bien de los otros.

*Engrandece a la persona y hace que cumpla fielmente con sus deberes.

Conviene recordar esas sabias palabras que un día pronunció uno de
nuestros presidentes - Benito Juárez- y que por cierto son palabras que
se han inmortalizado: “Entre los hombres como entre las naciones el
respeto al derecho ajeno es la paz”. Y esto es precisamente uno de los
frutos que tendremos si vivimos en el respeto: ”Paz”, junto con la
armonía y sana convivencia.

¿Cómo se enseña el respeto?

Algunas sugerencias para enseñar a los niños esta cualidad son:

-Exigir disciplina en la misma medida en que damos amor.

Debemos ejercer nuestra autoridad sin miedo, siempre con justicia.
Hay que recordar que respeto al hijo no es dejarlo hacer su ¿santa?
voluntad, sino pensar en lo que más le conviene y tratarlo como a un
ser humano.

-Saber respetar al cónyuge y a los hijos, ellos siempre agradecerán el que se les de el lugar que se merecen.

-Nunca humillar ni burlarse de los hijos y menos ponerles motes
denigrantes como “tú eres el tontín de la casa” o “eres el más lento”.
etc., esto nunca lo olvidará el niño y crecerá con esa idea.

-Cuando se corrija a un niño, que sea en privado, nunca hacerlo frente a otro, así se evitará que después se burlen de él.

-No platicar ni divulgar sus defectos con amigos y parientes.
Protegerles su intimidad - los “secretos” que nos compartió, la materia
que reprobó, sus etapas de crecimiento, que generalmente la
avergüenzan, sus “amores”.

-No aceptar nunca una insolencia, “vale más una vez colorado, que muchos descoloridos”.

-Saber controlarnos a la hora que nos desesperen o hagan algo malo.
Evitar los gritos, esto nos hace perder prestigio ante ellos; y nos
puede llevar fácilmente al insulto u otras faltas de respeto.