¿Cómo puedo saber si me llama Dios a ser sacerdote o a ser un laico casado?

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¿Cómo puedo saber si me llama Dios a ser sacerdote o a ser un laico casado?

Jafet pregunta:

Padre, a veces me entran dudas si Dios me llama a ser sacerdote o no. Yo quiero ayudar a los demás, pero creo que también se puede hacer como laico casado. Pero aunque ayudo a los pobres, siempre me queda un poco la duda de cómo sería mi vida si entrara al seminario. ¿Qué puedo hacer para saber si Dios me llama o no?

Querido Jafet,

Creo que todo hombre tiene que plantearse alguna vez en la vida qué es lo que Dios quiere de Él. Y si uno es honesto, y realmente se toma en serio su condición de creatura, debe darle a Él la primera oportunidad. Uno puede servir a Dios, ser santo y ayudar a los hombres como hombre casado o soltero, como consagrado, como religioso, como sacerdote, como obispo, y hasta como Papa... lo importante es hacer lo que Dios quiere.

Por ello, sigue haciendo apostolado con los pobres, seguro de que haciendo eso agradas a Cristo. Pero si parece que algo falta, que Dios quiere algo más... lo más maduro sería no esconder la cabeza como el avestruz, sino más bien, mirar a Cristo y preguntarle, como san Pablo: "Señor, ¿qué quieres que haga?"

Ahora bien, la fantasía e imaginación son malas consejeras... a veces nos hacen soñar con cosas que no son reales o tener temores que son inventados y sólo nos atan. Por ello, yo te recomendaría mucho que oraras de verdad, que vivieras cerca de los sacramentos, que tuvieras un buen confesor o sacerdote amigo que te pudiera aconsejar y distinguir entre lo que es real y lo que es imaginario (tus dudas sobre "cómo sería tu vida si...").

Pero si de verdad quieres resolver, tienes que seguir el consejo de Cristo: "Venid y veréis". Ve y visita el seminario. Conoce a los seminaristas, su vida, sus inquietudes, sus planes. Y así, conociendo la vida ahí, quizás descubras que "has llegado a casa" o que Dios te llama por otro camino.

En todo esto, mantente cerca de la Virgen María y pídele que te enseñe a "hacer todo lo que Él (Cristo) diga", como hizo en las bodas de Caná. Cuenta con mis oraciones.