Comunidades cristianas

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Comunidades cristianas

Hoy en día nos damos cuenta de que nuestras "comunidades cristianas" están muchas veces lejos de tener la felicidad, paz y alegría que Dios da a sus Hijos. Muchos "cristianos", han llegado a creer que ser cristiano es ser bautizado o cumplir con una serie de ritos (bautismo, primera comunión, matrimonio, etc.). Han olvidado, que, ciertamente esto nos une a Dios y nos hace ser verdaderos hijos de Dios, pero que el pertenecer a una familia implica mantener una relación cálida, íntima y personal con todos los miembros de la familia, principalmente con el Padre. Por esta razón vemos dentro de nuestras comunidades una gran falta de amor. En ellas, muchos dirigentes (políticos, industriales, sindicales e incluso algunos religiosos), lejos de ver por los intereses de sus HERMANOS en Cristo Jesús, ven por su bienestar egoísta sin importar la suerte que corran los demás. Vemos como los hermanos entre si no se respetan, cada cual busca tener más (dinero, prestigio, poder, satisfacción, comodidad, etc.), a costa de su HERMANO. Es difícil encontrar justicia, caridad, amor y paz dentro de nuestras "comunidades cristianas". Hemos pues olvidado que somos una familia. La familia de Dios de la cual entramos a formar parte el día de nuestro bautismo. Muchos han minusvalorado la Vida Nueva, la Vida en Abundancia, plena de paz alegría y gozo que Cristo nos ofrece al vivir en él y para él; hemos muchas veces ignorado su amor, haciéndonos nuevamente esclavos de nuestro pecado, perdiendo con ello nuestra libertad y nuestra capacidad de amar.