Construyendo la autoestima

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La
Autoestima es: la experiencia de sentirnos competentes para lidiar con
los retos que nos presenta la vida y la conciencia que nos muestra
nuestro derecho de vivirla satisfactoriamente.

La autoestima se conforma de dos elementos básicos:

- Eficacia: Confianza en nuestra habilidad para pensar,
aprender, escoger, dominar retos, adaptarnos a los cambios y tomar
decisiones correctas.

- Autorrespeto: Sentir que somos merecedores de respeto, de
tener nuevas amistades, de poseer éxitos laborales y profesionales, de
tener una relación de pareja satisfactoria y de contar con una vida
familiar estable.

La autoestima no es algo que podamos encapsular o ver como un lujo, es una parte fundamental de nuestra existencia que afecta todas las áreas de nuestra vida.

La autoestima alta es uno de los predictores más efectivos de la
felicidad, porque cuanto mejor nos sintamos con nosotros mismos, mejor
manejamos el enojo, la tristeza, la ansiedad, el rechazo y el éxito, y
nos irá mejor en la vida.

Desarrollo de la Autoestima

El desarrollo de la autoestima depende de dos elementos:

- Nuestra herencia genética.

- Patrones de crianza.

Se dice que aunque todos nacemos con una predisposición hacia tener
o no tener una buena autoestima, los patrones de crianza y el modelaje
que los padres hacen de ella son en realidad elementos que determinan
la autoestima con la que un niño crecerá. Aunque de niños dependemos de
los adultos cercanos para ayudarnos a desarrollar nuestro código moral
y nuestro sentido de valía, de adultos somos responsables y podemos
desarrollar y fortalecer nuestra autoestima si ésta no estuvo bien
cimentada. Hacer esto de primera instancia parecería muy difícil pero todos tenemos el potencial de construir y mantener nuestra autoestima por medio de nuestros:

- Pensamientos

- Elecciones

- Acciones

Diariamente se nos presentan oportunidades para incrementar o
disminuir nuestra sensación de valor personal. Una buena autoestima no
se construye con base en reconocimientos o felicitaciones externas como
muchas veces nos hacen creer. La verdadera autoestima es la
consecuencia de prácticas internamente generadas.

Cómo construir nuestra autoestima

La autoestima se sustenta en seis pilares:

- Vivir conscientemente. No vivir bajo el efecto de una
niebla mental autoinducida para evitar incomodidades o
responsabilidades. Vivir conscientemente implica: pensar,
comprometernos, dar un poquito más, no engañarnos, no buscar la ruta
del mínimo esfuerzo y sentirnos competentes.

- Aceptarse a uno mismo. Reconocer que todo lo que pienso,
siento y hago es parte de mí mismo aunque no sea algo agradable o
admirable. Al reconocer mis errores los puedo aceptar como míos, puedo
aprender de ellos y corregirlos en un futuro. No puedo aprender de un
error que niego haber cometido. Hundirnos en la culpa es una actitud
paralizante; la base para el cambio es adoptar un sentido de
responsabilidad y buscar alternativas y soluciones más adecuadas.

- Responsabilidad. Para sentir bienestar es necesario
aceptar que de nosotros y de nadie más depende nuestro bienestar. Las
cosas no salen mejor cuando nos pasamos la vida culpando a los demás
por nuestros fracasos. Si queremos que la calidad de nuestra vida
cambie, tenemos que hacer las cosas diferentes. Bernard Shaw decía La vida no se trata de encontrarte a ti mismo, sino de crearte a ti mismo.

- Asertividad. Es la virtud de honrar y expresar
adecuadamente nuestras necesidades, deseos, valores y convicciones. Es
lo opuesto a la timidez y la aceptación pasiva de la vida. Es lo
contrario a anularnos, manipular o imitar por temor a la confrontación.
Implica enfrentar los retos que nos presenta la vida y defender nuestra
manera de pensar y sentir.

Pero para ser asertivos tenemos que: Identificar lo que queremos y
expresar lo que sentimos y necesitamos utilizando patrones de
comunicación claros.

- Vivir propositivamente. Implica utilizar nuestras
capacidades para alcanzar las metas que elegimos. Es organizar nuestro
comportamiento dándole foco y dirección. Es importante ponernos metas a
corto plazo porque cada paso sirve de peldaño para el siguiente. Los
planes a largo plazo hacen que nos perdamos en el camino. Nuestras
recompensas en la vida son directamente proporcionales a lo que
invertimos. Imaginemos como cambiaría nuestra vida si actuáramos 5 por
ciento más propositivamente en nuestro trabajo, en nuestro matrimonio y
con nuestros hijos.

- Integridad. Somos íntegros cuando nuestra conducta es
congruente con los valores que profesamos. Si actúo contrariamente a lo
que considero correcto:

* Mis acciones chocan con mis valores.

* Actúo contra mi propio juicio.

* Traiciono mi mente.

* Pierdo la confianza en mí mismo.

La integridad es la guardiana de nuestra salud mental porque si no
somos íntegros no podemos vivir en paz ni mirar a los ojos a los demás.
Sentimos ansiedad y nuestra energía la invertimos tapando nuestras
mentiras. Necesitamos vivir bajo principios razonables. Si los
traicionamos afectamos nuestra autoestima.

Pasos básicos para mejorar tu autoestima

- Define tus intereses y habilidades, no los intereses de tus amigos, compañeros de trabajo o familiares.

- Con base en tus intereses y habilidades, plantéate metas alcanzables.

- Para alcanzar tus metas tienes que perder el temor a cometer
errores; quienes temen cometer errores nunca prueban cosas nuevas y se
pierden de muchos placeres que ofrece la vida.

- Visualiza tus errores como los tabiques que te permiten alcanzar
el éxito porque de los errores aprendemos lo que no debemos hacer.

- Pregúntate qué tanto peso le das a la opinión que tienen los
demás de ti y date cuenta que todos somos diferentes y que nuestras
diferencias nos hacen únicos. El mundo sería un lugar muy aburrido si
todos fuéramos iguales. Las cosas que son importantes para ti
probablemente no lo sean para alguien que vive en otro país o en otra
comunidad. Por lo mismo, no debes aspirar a obtener el reconocimiento
de todos.

- Reconoce que no hay motivo para sentirse inferior o superior a
nadie. Todos tenemos épocas de duda e inseguridad. Siempre que te
sientas intimidado por alguien o que quieras impresionar recuerda que
esa o esas personas tienen sus propias dudas y temores.

Mejorar tu autoestima requiere de tiempo y de un esfuerzo sostenido.