Cuando dos se convierten en tres

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La
vida está llena de ajustes, eso ni dudarlo. En nuestra adolescencia,
nos ajustamos a todos los cambios que se nos presentan para llegar a la
adultez, poco después, nos enfrentamos a otro ajuste, el compartir
nuestra vida con la persona a la que amamos hasta que la muerte nos
separe.

Asimismo, dentro del matrimonio, además de todos los cambios a los
que nos enfrentamos, viene otro ajuste: la llegada de un bebé.

Ahora, la pareja tendrá que reservarle al nuevo miembro un espacio
físico, psicológico y emocional entre ellos, además de conservar y
hacer crecer su relación de esposos.

Es cierto que durante el embarazo se establecen nuevas rutinas y
nuevos ajustes, todos ellos son una preparación para las etapas
posteriores. También se requerirá un ajuste cuando llegue el bebé,
luego otros hijos, cuando lleguen a la adolescencia o dejen la casa
paterna para formar su propia familia, volviendo a dejarnos como al
principio.

Al llegar el bebé la pareja tendrá que manejar nuevas situaciones,
por ejemplo, tal vez disminuir sus horas de sueño para alimentar y
atender al bebé durante las noches, establecer sus horarios de comidas,
etc. Con todo esto, surge el riesgo de ocuparse tanto en ser papás que
dejen a un lado su relación como pareja.

La mejor manera para estrenar esta nueva etapa, es estar preparados
y esperar lo inesperado. El ir aprendiendo cómo cuidar al bebé, tomar
cursos juntos y leer sobre todo lo que viene, puede ahorrar muchos
gritos y malentendidos provocados por el estrés que conlleva el
adaptarse al cambio.

Para mantener su relación de pareja aquí tenemos algunas sugerencias que pueden llevar a cabo:

No dejen de dialogar

Es fácil dejar de hacerlo después de tener un día lleno de
actividades, trabajo y cuidados para el bebé, sin embargo, dedíquense
aunque sea unos minutos para dialogar y conocer sus expectativas,
miedos, etc.

No se desesperen

Acepten que su vida ha cambiado y no se puede llevar la misma
rutina de antes. incluso como ama de casa, la prioridad ahora tal vez
no será estrenar una receta nueva o mantener en estricto orden la
despensa y el aferrarse a ello, solo traerá disgustos, pues es posible
que al menos al principio el tiempo no alcance.

Den tiempo al tiempo

Eventualmente ustedes y su bebé establecerán una rutina, lo que les permitirá tener más tiempo para disfrutar en pareja.

Planeen salidas juntos

Tal vez tome un poco de tiempo volver a salir solos, pero pueden
empezar a planearlo y buscar quién pueda cuidarles un rato al bebé.

Si no es posible, pueden echar a volar su creatividad e idear la
forma de encontrase, de pasarla bien, y tener sus propias citas en
casa, alguna cena romántica o simplemente rentar una película y
disfrutarla con su botana favorita.

No dejen de decirse lo mucho que se aman

Ya sea con las palabras, con caricias, cartitas o detalles que le hagan ver al otro lo mucho que lo aman.

Recuerden que la relación más importante en la familia es la de los
cónyuges, ya que es la base para desarrollar las demás relaciones entre
la familia.

No olviden que dentro de unos años volverán a estar solos otra vez
cuando sus hijos se casen o tengan otros intereses. No esperen hasta
entonces para disfrutar su relación de pareja.

Nutran su matrimonio desde hoy, cuando tienen hijos. A través de
los años verán los frutos, hijos estables y autónomos y sobre todo un
matrimonio amoroso y feliz.