Domingo de Resurrección


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“Venció la muerte y nos abrió las puertas de la vida eterna”

Este día es el más importante para todos los católicos, ya que es el día en el que Jesús nos abre las puertas de la vida eterna, nos invita a llevar una vida en su honor para así algún día llegar al Cielo y estar junto a El.

En este día la misa se celebra de manera especial ya que desde el viernes en todas las parroquias se les ponen mantas a las imágenes de santos, de la Virgen y de la Cruz. El Domingo de Resurrección se les quita la manta a todas las imágenes y santos como signo de que Jesús nos ha salvado, nos ha liberado del pecado y ha resucitado.

“Y entrando en el sepulcro vieron a un joven en el lado derecho, vestido con una túnica blanca, y se asustaron.  Pero él les dice: ‘No os asustéis, buscáis a Jesús de Nazaret, el crucificado, ha resucitado, no está aquí’”  (Marcos 16,5)

REFLEXIÓN:

Cristo obedeció a su Padre hasta el último momento.  La Resurrección de Cristo es un signo de esperanza para nosotros los hombres ya que sabemos que Cristo nos liberó del pecado y que nos está esperando en el Cielo.

Tenemos que estar en una actitud de agradecimiento a Cristo por su sufrimiento y debemos seguir lo que El nos ha enseñado.

Ahora El nos invita a negarnos a nosotros mismos y a seguirlo, a seguir con sus mandamientos, a imitar sus virtudes y a predicar su evangelio no con nuestra boca sino con acciones.

Debemos de vivir en torno a la vida eterna ya que lo que al final de la vida contará será lo que hayamos hecho por Dios y por los demás.

Aprendamos a vivir realmente como buenos católicos siendo siempre ejemplo en el lugar que nos encontremos.