Estoy confundida sobre mi futuro matrimonio

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Estoy confundida sobre mi futuro matrimonio

Lola pregunta:

Tengo un novio que es muy atractivo y tiene un gran corazón. Estamos a pocos meses de casarnos. Sin embargo, mis padres no están muy contentos con él porque no ha terminado sus estudios universitarios y, además, tiene problemas en su forma de beber y a veces consume drogas (no muchas). Yo siento a veces que debo dejarlo, porque me va a hacer sufrir mucho. Pero al mismo tiempo me da lástima porque desde que somos novios ha mejorado mucho y sin mí va a perder todo lo que ha alcanzado por nuestra relación. ¿Qué me recomienda?

Muy estimada Lola,

Gracias por tu consulta. La verdad es que no te conozco ni a ti ni a tu novio para poder darte un consejo hecho a la medida. Sin embargo, trataré de darte algunas pautas generales que te ayuden a discernir.

Para el matrimonio lo que se requiere es que haya un amor de amistad que se convertirá en amor conyugal con el sacramento. No conviene confundir otros tipos de amores con el amor para el matrimonio. Por lo que describes de tu novio, parecería que tú quieres casarte con él más por ayudarle, con un instinto que es más bien maternal, y no por un verdadero amor esponsal.

Escucha los consejos de tus padres. Ellos tienen más experiencia que tú y por algo te previenen de dar un mal paso. Creo que el hecho de tratar de sacar a tu novio de sus problemas no es suficiente como para arriesgar a empezar una familia, con todo lo que conlleva. Sí, hay que tener una caridad infinita con estas personas, pero tú no eres una ONG para la atención de alcoholicos y dorgadictos. Tú eres una mujer que quiere amar y ser amada, atendida, correspondida, y dar mucha gloria a Dios por una vida matrimonial feliz.

No caigas en el escollo de creer que "tú lo vas a cambiar". Cuando escucho esa frase pienso que, tristemente, son muchos los que lo han dicho y fracasan en su matrimonio, con tanto pesar para ellos y para sus hijos.

Pídele luz a Dios, nuestro Señor. Habla con tu confesor. Y si tienes que posponer la boda, o incluso cancelarla, es preferible hacerlo antes que arrepentirse de una situación que ya no se puede cambiar.

Cuenta con mis oraciones.