Hice una experiencia con una comunidad, la dejé y ahora me siento vacía...

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Hice una experiencia con una comunidad, la dejé y ahora me siento vacía...

Marta Eugenia pregunta:

Padre,

Hace un año estuve haciendo un curso de discernimiento con una comunidad, casi como postulante: compartía la vida con las hermanas, etc. Pero extrañaba mucho a mi familia y a mis amigas (siempre hemos sido muy unidos). Me parecía que Dios me estaba pidiendo que regresara a mi casa, y, aunque mi confesor y la superiora me recomendaran que tuviera paciencia, decidí abandonar la comunidad. Ahora me siento sola, vacía, con un gran deseo de volver a lo que perdí... ¿Qué puedo hacer?

Muy estimada Marta Eugenia,

En primer lugar quiero recomendarte que agradezcas a Dios por todas las experiencias que Él va permitiendo en tu vida. Es Él quien va guiándonos como buen pastor y Él sabe qué es lo que más nos conviene. Lo que a nosotros nos corresponde es, ante todo, descubrir su voluntad y seguirla con pasión de enamorados.

Creo que ha diso el mundo de tus sentimientos el que te ha hecho una mala jugada. Como tú misma dices, lo que motivó tu decisión fue el extrañar a tu familia. No es que cuando Dios nos llama nos pida que dejemos de amarlos (eso sería inhumano), pero sí nos pide que los amemos poniéndolo a Él en primer lugar. Eso puede costar más o menos, según las personalidades.

Hay un consejo muy sabio que dan los grandes expertos de la vida espiritual: en tiempo de tormenta no hay que mudar nada. Es decir, cuando tus sentimientos están agitados (positiva o negativamente) no es un momento apto para tomar decisiones importantes. Así, una persona que se decide a consagrarse a Dios porque un día "sintió algo muy hermoso" en la comunión, o que decide abandonar su vocación porque "su superiora la 'vio feo' o no la saludó, o le llamó la atención", puede ser más bien víctima de sus sentimientos que de la razón. Y así, lo que nos parece una liberación, resulta que es todo lo contrario...

No sé, Marta, si después de este año lejos de la comunidad has seguido viviendo tu vida cristiana con intensidad, cerca de la oración y los sacramentos, de la escucha de la Palabra de Dios, etc. Tampoco sé si esa comunidad de podría readmitir... Pero lo que sí sé es que puedes ir a hablar con la superiora y exponerle tu situación: que por falta de una mayor madurez, por hacerle más caso a tus sentimientos que a la razón iluminada por la fe, cometiste un error y que quieres volver a empezar, si se puede. Ella, sin duda, te podrá orientar para ver si Dios te sigue llamando o bien si quiere que le sirvas por otro camino.

Pero recuerda, tú eres muy amada por Dios y que Él te hará encontrar la felicidad que tanto anhelas en la medida en que aceptas con amor y por amor su voluntad sobre ti. Pídele a María que te enseñe a responder siempre como ella con un "Hágase en mí según tu Palabra".

Cuenta con mis oraciones.