La historia de Kim - Para saber perdonar

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1) Para saber

El Papa comentó el pasaje en que Nuestro Señor Jesucristo le pregunta por tres veces a Pedro si le ama. Señalaba que cada uno de nosotros está llamado a responderle y tener una relación de amor con el Señor. Ahí está la clave de la felicidad y de nuestra realización, más que en nuestros logros humanos o posesiones.

Nuestro amor por el Señor, dice el Papa, nos impulsa a amar a quienes él ama, y a aceptar de buen grado la tarea de comunicar su amor a quienes servimos. Así podremos perdonar siempre.

2) Para pensar

En relación con el perdón, hay un bello testimonio de una mujer que conmueve.

Ocurrió en Vietnam. Aunque ahora está lleno de bellos monumentos, edificios y museos, por décadas sólo se le conocía por referencias a la cruenta guerra que padeció.

En ese entonces, el 8 de junio de 1972, un consejero militar estadounidense coordinó el bombardeo de una aldea con napalm, un producto químico dañino. Un fotógrafo llamado Nick Ut cubrió el ataque. Una foto suya se hizo famosa y asombró al mundo entero por la tragedia: era en blanco y negro; mostraba a unos niños huyendo y llorando en medio de la carretera. En el centro se distingue una niña de 9 años, que corre desnuda con su piel ardiendo a causa del napalm.

Esa niña era Kim Phuc y ella misma relata su dolorosa experiencia: “Todos estábamos escondidos en la Pagoda. Los soldados oyeron los motores de los aviones que se acercaban y nos gritaron: ¡corran, corran! Corrí con mis dos hermanitos y mis primos. Demasiado tarde. Cuando me di cuenta, mi ropa se había consumido por el fuego y mi piel ardía…”

El mismo fotógrafo llevó a Kim a un hospital, donde pasó 14 meses recuperándose. Las quemaduras eran gravísimas y necesitó 17 operaciones y 14 años de terapia.

Añade Kim: “El napalm es el peor dolor que puedan imaginar. Es quemarte con gasolina por debajo de la piel. Me desmayaba cada vez que las enfermeras me metían en la tina y cortaban la piel muerta… Si me preguntan por lo más difícil que he tenido que hacer… sin duda alguna ha sido perdonar. Perdonar a los que mataron a mi familia, a los que incendiaron mi país, perdonar a quienes se empeñaron en utilizarme sin importarles mi vida personal… La primera vez que leí las palabras de Jesús “ama a tus enemigos”, ni lo entendí ni sabía cómo hacerlo... ¿Perdonar? Eso me resultaba imposible. Tuve que rezar mucho y no fue fácil… pero con la ayuda de Dios finalmente lo logré”. Si la foto fue un símbolo del horror de la guerra, su vida es un símbolo de amor, esperanza y perdón.

Kim fue invitada a un acto conmemorativo donde conoció al piloto que vació las bombas sobre su aldea. Kim manifestó públicamente su perdón. Emocionados sellaron el acto con un abrazo. El piloto declaró: “Es como si me hubieran quitado de mis hombros el peso del mundo entero”.

Kim vive ahora en Canadá, con su marido y sus dos hijos. Fue nombrada Embajadora de buena voluntad de la UNESCO.

3) Para vivir

El Papa aconseja responderle a Cristo a su pregunta: "¿Me amas?", para servirle con la entrega de toda nuestra vida. Así, la misión que nos confía será verdaderamente un servicio a la alegría de Dios que quiere entrar en el mundo.

Como Pedro, hemos de tener el valor de responder a diario: "Sí, Señor, tú sabes que te amo".