La identidad católica del Reino Unido y Estados Unidos

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El editorial de
The Tablet

Mons. Charles Chaput,
arzobispo de Denver, replicó al periódico católico inglés The
Tablet
(15-08-09), que pontificó que los obispos de Estados Unidos debían
apoyar la reforma del sistema de salud propuesta por el gobierno de Obama.

La publicación inglesa, entre otras cosas, afirmó erróneamente que los obispos de Estados Unidos "se han concentrado hasta ahora en una cuestión específicamente católica -asegurándose que la salud pública no incluya el aborto- en lugar de privilegiar el principio más general de bien común". The Tablet acusa a la Conferencia Episcopal norteamericana de olvidarse de la opción preferencial por los pobres. Para esa publicación católica la atención de la salud de 50 millones de norteamericanos estaría por encima de los atentados contra la vida humana.

El editorial del diario inglés insiste con su equivocada visión afirmando que los obispos norteamericanos están por cometer el mismo error que el episcopado inglés en 1948, cuando la jerarquía católica encabezada por el cardenal Bernard Griffin se opuso a que el aborto fuera incluido en el Britain's National Health Service y especialmente a que no fueran obligados a cometer ese crimen los hospitales católicos. Para The Tablet oponerse a que el aborto
se incluya en el sistema público de salud es poner “una prioridad eclesiástica” por encima de la promoción de la justicia social.

La respuesta de Mons. Chaput

La reacción del arzobispo de Denver sobre el falaz concepto “terreno común”, fue justamente respondiendo a los argumentos característicos del progresismo eclesial del periódico católico inglés. Mons. Chaput divide su respuesta en cuatro puntos (Vid. NG 993).

En primer lugar -dice con ironía- el editorial tiene valor porque “demuestra una vez más que hay
personas que no necesitan vivir en Estados Unidos para tener opiniones inútiles y mal informadas sobre nuestros asuntos internos”. En segundo lugar, “algunas de esas piadosas voces que alguna vez criticaron a los católicos de EE.UU. por apoyar a un ex-presidente, ahora parecen acólitos
de un nuevo presidente”. En tercer lugar, “el aborto no es, ni ha sido nunca, un ‘problema específicamente católico’, y los editores lo saben”. Y en cuarto lugar, “el creciente uso indebido de los conceptos católicos ‘terreno común’ y ‘bien común’ en el actual lenguaje del debate sobre la salud pública, sólo puede provenir de dos fuentes: la ignorancia o el cinismo”, (The Denver Catholic Register, 24-08-09).

A continuación Mons. Charles Chaput afirma que es mentira calificar de terreno común a un “sistema que permite o ayuda a financiar -no importa cuán sutil o
indirectamente- el asesinato de niños no nacidos, o la discriminación contra las
personas mayores y personas con necesidades especiales”, (NG 993).

El aborto atenta contra el orden natural. No matar obliga a todos, creyentes y no creyentes. No
hay mayor injusticia social que el asesinato legalizado de los más indefensos:
los niños en el vientre de su madre. No se puede construir el bien común sobre leyes inicuas.

Quienes editan The Tablet y los que comparten sus ideas, parecerían estar encuadrados entre los que pretenden destruir al cristianismo, vaciándolo de su fe en Cristo y en la
Iglesia, para convertirlo en una mera doctrina de ayuda, solidaridad social o
beneficencia, tal y como como dijo el cardenal Ratzinger.

Inglaterra ¿identidad católica?

Un mes antes de la publicación del editorial de The Tablet, se conoció que Terry Prendergast, director ejecutivo de la agencia católica británica de asesoramiento matrimonial Marriage Care, reclamaba que la Iglesia
reconociera el “derecho” de las parejas homosexuales a adoptar niños para
de esa forma atender las “necesidades” de los marginados por la
Iglesia
. Marriage Care opera en 80 localidades y tiene 53 centros de
asesoramiento en Inglaterra y Gales.

El presidente de Marriage Care es el arzobispo de Westminster y Primado de Inglaterra,
Mons. Vincent Nichols, quien está representado en la junta directiva por el padre Michael Cooley. Aún así, Prendergast sostiene que el propósito de la institución no es necesariamente defender la enseñanza católica sobre el matrimonio y la familia. Los ingresos anuales de Marriage Care son de £ 900.000, incluidas las £ 89.000 anuales que recibe directamente de parroquias y
diócesis católicas.

Terry Prendergast fue el orador principal en la conferencia anual de la organización de homosexuales Quest, un grupo que presiona a la Iglesia para que abandone su doctrina sobre la sexualidad y la naturaleza del
matrimonio. Quest describe el matrimonio como un pacto entre dos personas que puede incluir partners del mismo sexo.

En la reunión, Prendergast pidió a la Iglesia "repensar" la naturaleza de la familia y,
además la culpó del abandono de la práctica de la fe de un gran número de personas en Inglaterra y Gales a causa de la doctrina sobre el sexto y el noveno mandamiento

Prendergast agregó que Marriage Careha sido elogiada por un miembro de alto rango de la
jerarquía católica inglesa
” por tener "una posición ideal para llegar a las personas que están en los límites a los que la Iglesia no llega; los marginados por la Iglesia”. Estas personas, dijo, son los "que la Iglesia identifica como aquellos que están en situaciones irregulares" por estar divorciados y vueltos a casar o que han formado una pareja homosexual.

En otras ocasiones, Prendergast se ha manifestado en contra de la doctrina católica sobre la
anticoncepción; se opone a la prohibición de comulgar de los que viven en adulterio, y está a favor de la perversa educación sexual impuesta por el gobierno británico.

Si esto pasa en
ámbitos relacionados con la más alta jerarquía de la Iglesia en Inglaterra, ¿habrá entonces que creerle a Tony Blair, que cuando fue recibido en la Iglesia Católica no encontró ningún conflicto entre el ser "católico" y "pro-gay", porque llegó a la fe católica a través de personas muy abiertas y liberales?, (cfr. NG 968).