La
Jerarquía de la Iglesia
La Iglesia que Jesús fundó
es una Iglesia con "jerarquía". La palabra "jerarquía",
significa, "mando sagrado". Jesús de entre la multitud, que los
seguía, escogió a doce. De entre los doce, seleccionó a Pedro. Sólo a él le
dijo: "Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia", sólo a Pedro le
entregó las llaves del Reino de los Cielos, sólo a Pedro le ordenó:
"Apacienta mis ovejas, apacienta mis corderos". Únicamente a Pedro,
Jesús le dijo que había "orado por él para que cuando
"volviera" de su pecado, confirmara a sus hermanos".(LC.22,32)
La Iglesia apostólica que
retrata el NT., es una iglesia con una jerarquía bien definida. Allí están
los apóstoles que presiden, que ordenan, que reprenden. San Pablo reconoce
esa jerarquía y, cuando se acaba de convertir, se presenta a Pedro y a otros
apóstoles. En el Concilio de Jerusalén (Hech.15), se manifiesta una iglesia
cuyos jerarcas se reúnen para discernir, y están seguros de que su
determinación será ratificada por el Espíritu Santo. Lo hacen constar en su
carta pastoral: " Le ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros no
imponerles más cargas que las indispensables".
Los
escritores de los Evangelios esbozan una Iglesia con su jerarquía cuando
mencionan los nombres de los apóstoles, a Pedro siempre lo nombran en primer
lugar. No puede ser una simple casualidad que así lo haga. El autor del libro
de los Hechos de los Apóstoles, hace resaltar la figura de Pedro como el gran
líder de la Iglesia.
Pedro toma la palabra en nombre de la Iglesia el día de
Pentecostés; responde al Sanedrín en nombre de todos, equilibra los ánimos en
el Concilio de Jerusalén.
La Iglesia
Católica conserva esta jerarquía, que arranca de la iglesia
apostólica y que se evidencia en el libro de los Hechos de los Apóstoles.
En las
iglesias protestantes no existe una jerarquía a "nivel
internacional". No pueden reunirse en Concilio, pues sus doctrinas son
muy diferentes; no tienen jerarcas que tengan autoridad sobre las millares de sectas y denominaciones. Cuando no existe
una jerarquía, Universal, siempre predomina la disgregación; cada quien se
siente "iluminado" por el Espíritu Santo y funda su propia
"iglesia", a la cual le faltan muchas características, de la Iglesia del libro de los
Hechos de los Apóstoles.
Jesús
quiso su Iglesia con una jerarquía; sabía que a través de ella se podría
buscar mejor el discernimiento, y evitar peligrosos "iluminismos"
que confunden y separan.
LA JERARQUÍA DENTRO DE LA IGLESIA CATÓLICA.
La Iglesia, en cuanta
institución visible, es la sociedad de los bautizados. Todo hombre bautizado
es miembro de ella. Pero entre los bautizados, algunos son llamados a un
estado particular; - los clérigos; que poseen visiblemente la autoridad. Y
los otros son los - seglares; que sólo pueden ejercer en el gobierno de la Iglesia una acción
restringida y por delegación.
La
sociedad de la Iglesia
visible es jerárquica en 2 aspectos:
1.- JERARQUÍA DE ORDEN:
El orden
confiere el poder de transmitir a los fieles los bienes espirituales, que les
permite alcanzar su fin, por medio de los sacramentos. Esta jerarquía es de
institución divina y no puede ser modificada. Esencialmente está sintetizada
en los Obispos, herederos de los apóstoles, siendo la cabeza el Obispo de
Roma o Papa.
Los 3
grados de la jerarquía de orden definidos por el Concilio de Trento son:
obispos, sacerdotes y ministros.
Obispos; tienen la
plenitud del sacerdocio. Confieren ordenes sagradas,
consagran los altares y los santos óleos, bendicen a los clérigos,
administran la
Confirmación, consagran las vírgenes y consagran a los
reyes.
Sacerdotes; por su
ordenación tienen el poder de consagrar, de administrar los sacramentos, de
predicar y con la autorización del obispo, el de atar y desatar.
Los
Ministros; diáconos, subdiáconos y los clérigos menores pueden ejercer
algunas funciones con la autorización de los obispos y de los sacerdotes.
Solamente los diáconos son de institución divina.
Los
miembros de las ordenes mayores tienen dos obligaciones de institución
eclesiástica y no divina: - el rezo cotidiano del oficio y - el celibato,
prescrita por primera vez en el Concilio de Elvira (305-306) para los
obispos, sacerdotes y diáconos y extendida para los subdiáconos en el siglo
XI.
2.- JERARQUÍA DE JURISDICCIÓN.-
El poder
mandar, juzgar y corregir; este poder se ejerce de dos maneras:
-
en el fuero interno; por la confesión ( perdonar los
pecados)
-
en el fuero externo; para el bien y el orden de la
sociedad eclesiástica. Sólo el Papa y los Obispos poseen esta jurisdicción
por institución divina. Pueden delegarla y reglamentarla.
El
Papa, sucesor de San Pedro, es jefe de la Iglesia al mismo tiempo
que vicario de Cristo. Tiene el poder supremo de jurisdicción. Su poder de
orden es exactamente igual que el de los demás obispos.
Los
Cardenales, son elegidos libremente por el Papa entre los candidatos que
tengan cualidades para el episcopado, que no tengan descendencia legítima y
no sean parientes en primer o segundo grado de otro cardenal, la creación de
cardenales tiene lugar en consistorio secreto. Los cardenales son los
consejeros del Papa, participan en el gobierno y en la administración de la Iglesia. Su reunión,
presidida por el Papa, es llamada consistorio. Son los encargados de las
congregaciones cardenalicias, y de las oficinas pontificias; Dataría,
Cancillería, Cámara Apostólica y Secretaría y pueden ser enviados en misiones
extraordinarias.
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