| Introducción Los Concilios Ecuménicos.
- I De Nicea. 325
- I De Constantinopla. 381
- De Éfeso. 431
- De Calcedonia 451
- II De Constantinopla. 553
- III De Constantinopla.
680-681
- II De Nicea. 787.
- IV De Constantinopla.
869-970.
- I De Letrán. 1123.
- II De Letrán. 1139.
- III De Letrán. 1179.
- IV De Letrán. 1215.
- I De Lyon. 1245. (en
Francia).
- II De Lyon. 1274.
- De Vienne. (Francia) 1311.
- De Constanza. 1414-1418.
(Alemania).
- De Ferrara - Florencia.
1438-1442.
- V De Letrán. 1512-1517.
- De Trento. 1545-1563.
- Vaticano I. 1869-1870.
- Vaticano II. 1962-1965.
Los 16 Documentos del Concilio
Vaticano II.
- Cuatro Constituciones
- Los nueve decretos
- Las tres declaraciones
Introducción
Cuando el Papa quiere
tomar una decisión que abarca a toda la cristiandad -
proclamar un dogma, modificar la organización de la
Iglesia o condenar una herejía -, puede convocar un
Concilio.
Los obispos del mundo
entero son llamados a Roma (o a la ciudad que el
Pontífice haya escogido). Su presencia es obligatoria,
salvo en caso de fuerza mayor. Los superiores de órdenes
religiosas, los abades generales, los prelados nullius (
es decir, que no tienen jurisdicción en una diócesis
propiamente dicha) y los cardenales son admitidos a
participar en el Concilio o Sínodo ecuménico. Tienen
voz deliberativa.
Otras personalidades son
admitidas a participar en los trabajos del Concilio, y
tienen voz consultiva. Son los representantes de obispos
ausentes, los príncipes católicos o sus embajadores y
ciertos clérigos o laicos convocados a títulos
diversos.
A la apertura de los
debates, todos los asistentes prestan juramento. Juran
que permanecerán fieles a la Iglesia y a su jefe. El
texto del juramento fue redactado por el papa Gregorio
VII en el año 1709.
El Santo Padre decide los
temas que serán discutidos por el Concilio. Tiene el
poder de interrumpir la sesión o de trasladarla a una
fecha ulterior.
El trabajo está repartido
en varias comisiones - las Congregaciones - antes de ser
presentado a la discusión general.
En el reglamento mismo del
Concilio se encuentra el ambiente de las asambleas de la
Iglesia primitiva. Los votos son nominales y a la
mayoría. Pero aunque el Papa reúna a su alrededor sólo
una minoría, es siempre su punto de vista el que
prevalece.
En los primeros Concilios,
cuya convocación quedaba al cuidado de los emperadores,
cada pregunta estaba sometida a la aprobación de los
participantes, que respondían por "placet"
(sí) y "non placet" (no). Cuando han recibido
la aprobación del Sumo Pontífice, las conclusiones del
Concilio son promulgadas por una Bula.
Los Concilios Ecuménicos.
La Iglesia, como sociedad
divina y humana, es también visible e invisible al mismo
tiempo; obra según los principios de su naturaleza con
un Magisterio, que transmite el pensamiento divino por
medio de la palabra humana; obra también con un
Ministerio, que por medio de ritos sensibles - los
Sacramentos - infunde la vida sobrenatural; y, como es
lógico, debe tener un Gobierno que notifique las leyes
del espíritu en una forma sometida a la experiencia de
los sentidos. Por lo tanto cuenta con los tres poderes:
legislativo, judicial y ejecutivo, todo ello en el
ámbito religioso.
La Iglesia en varias
ocasiones, se ha visto obligada a reunir a sus hijos más
preclaros, ya fuere por su dignidad o sabiduría, y
enfrentarse a una oposición destructora en cuanto a la
doctrina, a la moral o a la disciplina de la
Institución. Esas asambleas reciben el nombre de
Concilios, algunos de los cuales abarcan solamente una
porción de la Iglesia como una Provincia Eclesiástica o
bien la Iglesia de todo un país; y, los otros son los
Ecuménicos = Universales, porque ya deliberan sobre
asuntos que interesan a toda la Iglesia y al que asisten
representantes de todas las latitudes. En estos casos el
Sumo Pontífice asiste en persona y preside las sesiones
o bien se hace representar por Legados.
Los Concilios Ecuménicos
habidos hasta el presente ascienden a veintiuno. A
continuación los menciono, siguiendo el orden del tiempo
en que se realizaron, las circunstancias que los
originaron y las definiciones conciliares que se
decretaron.
Terminadas las
persecuciones y favorecido el Cristianismo con el Edicto
de Milán, promulgado por el emperador Constantino,
surgió la herejía arriana. Arrio, sacerdote
alejandrino, negó la divinidad del Verbo, por lo tanto
destruía la trinidad de personas en Dios.
Reunido por el Emperador
Constantino durante el pontificado de San Silvestre.
Contra el arrianismo. Definió la consubstancialidad del
Verbo, largamente defendida por Atanasio, diácono de
Alejandría; sancionó los privilegios de las tres sedes
patriarcales de Roma, Alejandría y Antioquía, y
extendió a toda la Iglesia la costumbre romana
concertando la fecha de la celebración de Pascua. El
Verbo es verdadero Hijo de Dios, de la misma substancia
del Padre, y por lo tanto verdadero Dios.
Macedonio, patriarca de
Constantinopla, admitía la divinidad del Verbo pero la
negaba en el Espíritu Santo; decía que era una criatura
de Dios, una especie de superministro de todas las
gracias.
Reunido durante el
pontificado del Papa San Dámaso y el Emperador Teodosio
el Grande, reafirmó la divinidad del Espíritu Santo.
Contra los macedonianos.
El Espíritu Santo es
verdadero Dios, como el Hijo y el Padre. (Símbolo Niceno
- Constantinopolitano).
Nestorio, patriarca de
Constantinopla, negó la unión del Verbo Divino con la
humanidad en unidad de persona; afirmó que Jesús era un
puro hombre en quien habitaba el Hijo del Eterno Padre, y
si Jesús no era Dios tampoco María podía ser Madre de
Dios.
También fue condenada la
doctrina de Pelagio y Celestino que negaban la
transmisión del pecado de Adán a su descendencia y
defendían la bondad, puramente humana para hacer el bien
sin el concurso del auxilio divino.
San Celestino I Contra el
nestorianismo. En el reinado de Teodosio el Joven.
Definió la unidad de persona en Cristo y la maternidad
divina de María.
Cristo, Dios-Hombre es un
solo sujeto (=Persona); la unión hipostática es
substancial, no accidental, física, no moral.
Condenación de los errores pelagianos.
León I El Magno. Contra
los monofisitas. Emperador Marciano. Condenó el
eutiquianismo, que no reconocía en Cristo la distinción
de las dos naturalezas perfectas.
Las dos naturalezas en
Cristo están unidas (personalmente), no confundidas ni
mudadas ni alterada de ninguna manera.
Dióscoro, patriarca de
Alejandría y el abad Eutiques sostenían la opinión de
una sola naturaleza en Cristo, una especie de fusión de
las dos naturalezas o más bien de absorción de la
naturaleza humana por la divina. Esta herejía vino a
llamarse (Monofisismo), una sola naturaleza.
Este concilio, segundo de
Constantinopla, se convocó como para solucionar
discrepancias y atraer a los descarriados monofisitas de
los cuales se formaron muchas fracciones, sobre todo en
el Medio Oriente y Norte de Africa. El gran interesado en
la unión fue el emperador Justiniano. Después de
interminables divisiones y discusiones se reunió el
concilio y promulgó sus decretos.
Reunido por el emperador
Justiniano, por ausencia del papa Vigilio. Contra los
Tres Capítulos. Condenó los escritos de Teodoro de
Mopsuestia y de Teodoro de Ciro contra San Cirilo y el
Concilio de Efeso.
Se confirma la
condenación de los errores precedentes (trinitarios y
cristológicos), ratificando el sentido genérico de las
definiciones conciliares. Se condenan también los
errores derivados de Orígenes junto con los Tres
Capítulos influidos de Nestorianismo.
A Sergio, patriarca de
Constantinopla, se le atribuye esta nueva herejía,
llamada (Monotelismo), una voluntad. Admitía en Cristo
las dos naturalezas pero le reconocía una sola voluntad.
Tenía en mente la idea de atraer a los monofisitas, al
tiempo que pensaba no errar en cuanto a la verdad
católica. Al tomar fuerza esta opinión y entrar en la
polémica grandes personajes de la época, obligó a
convocar el concilio.
En Cristo hay dos
voluntades, como hay dos naturalezas, aunque sea una sola
la Persona, que es la del Verbo.
Papa San Agatón I y Papa
San León II. Contra el monotelismo. Condenó a Honorio.
El culto de las imágenes
arranca desde los principios del Cristianismo, como se
puede ver en las catacumbas romanas donde se ocultaban
los cristianos perseguidos. En los siglos VIII y IX la
(Iconoclastia), destrucción de imágenes, estuvo en auge
y se convirtió en abiertas persecuciones promovidas por
los emperadores orientales. No faltaron grandes
defensores del culto de veneración a las imágenes como
San Juan Damasceno y San Germán de Constantinopla, y
muchos otros que fueron mártires por defender ese culto.
En estas circunstancias se reunió el concilio de Nicea.
Papa Adriano I. Contra los
iconoclastas. Emperatriz regente, Irene. Regula la
querella de los iconoclastas pronunciándose por el culto
de las imágenes, pero distinguiendo cuidadosamente el
culto de veneración del culto de adoración, que sólo
es debido a Dios.
Reivindícase la
legitimidad del uso y del culto a las sagradas imágenes.
Entre Oriente y Occidente,
y entre sus capitales imperiales como fueron Roma y
Constantinopla hubo siempre antagonismo ya fuere en el
aspecto político como en el religioso. Si el Papa es el
primero en la cristiandad, el segundo lugar lo ocupa, sin
duda, el patriarca de Constantinopla. A mediados del
siglo noveno un ambicioso personaje ocupó la silla
patriarcal, su nombre fue Focio; cometió toda clase de
arbitrariedades y exacerbó los ánimos de los orientales
contra Roma. Esta grave situación decidió la apertura
de un nuevo concilio.
Papa Adriano II Contra el
Cisma del emperador Focio.
Con el apoyo del emperador
Basilio el Macedonio.
Condenación de Focio.
Confirmación del culto de las imágenes. Afirmación del
Primado del Romano Pontífice.
Los ocho primeros
concilios se desarrollaron en el Oriente por ser ahí
donde se originaron las controversias. En el siglo once
el Oriente se separa de Roma y los concilios - trece más
hasta el presente - se celebraron en el Occidente de
Europa.
Papa Calixto II. Contra
las investiduras. Ratificó el arreglo entre el papa
Calixto II y el emperador Enrique V. Es conocido con el
nombre de Concordato de Worms, referente a las
investiduras eclesiásticas. Propuso a los príncipes
cristianos emprender las cruzadas.
El noveno Concilio
Ecuménico, primero de Letrán, tuvo que afrontar, entre
otros, el gravísimo problema de las
"investiduras". A partir del siglo cuarto la
Iglesia y el Estado fueron estrechando sus relaciones y
lo mismo sucedió con los pueblos bárbaros a medida que
iban abrazando el Cristianismo. Esta situación si bien
era benéfica para el orden civil como para el religioso,
sin embargo, en el correr de los siglos surgieron graves
dificultades y en especial para la Iglesia.
Los reyes fueron
transmitiendo cierta autoridad política a los obispos y
abades de monasterios en el ámbito de sus jurisdicciones
religiosas, y aún títulos de nobleza. Todo esto trajo
una intervención directa de los laicos en asuntos
totalmente eclesiásticos, como: el nombramiento de
obispos y abades, y aún la entrega del báculo y del
anillo, propios del cargo; en esto consistía el derecho
de investidura laical. Hubo muchos abusos derivados de
influencias políticas, parentesco, etc.; candidatos
indignos y sin vocación lograron puestos de relevancia
en la Iglesia. Para atajar esos escándalos y evitar las
intromisiones ajenas se convocó el concilio.
Se reivindica el derecho
de la Iglesia en la elección y consagración de los
Obispos contra la investidura de los laicos. Condénanse
la simonía y el concubinato de los eclesiásticos como
herejías.
En la historia de la
Iglesia ha habido hasta ahora 265 Papas como también
unos 35 antipapas, que usurparon la dignidad pontificia
durante algún tiempo, debido a influencias políticas de
los reyes o desavenencias entre obispos y cardenales
principalmente.
Papa Inocencio II. Por la
disciplina y buenas costumbres.
Condenó los amaños
cismáticos de varios antipapas y los errores de Arnaldo
de Brescia y publicó medidas destinadas a que reinara la
continencia en el clero.
Condenación del antipapa
Anacleto y de sus partidarios, Cánones sobre la
disciplina del Cleroy condenación de Arnaldo de Brescia,
revolucionario quetenía soliviantada la ciudadanía
romana contra la Iglesia.
Simón Mago -
contemporáneo de los apóstoles - oyendo al apóstol
Felipe anunciar el Evangelio y confirmándolo con
milagros se convirtió y fue bautizado. En los Hechos de
los apóstoles se lee: "Habiendo visto, Simón que
por la imposición de las manos de los apóstoles se daba
el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme
también a mí esa potestad, para que cualquiera a quien
imponga yo las manos, reciba el Espíritu Santo. Mas
Pedro le respondió: Perezca tu dinero contigo; pues has
juzgado que se alcanzaba por dinero el don de Dios."
Los Cátaros, palabra que
significa puros, eran muy rebeldes a la autoridad
religiosa y anárquicos con respecto a la fe y a la
moral. Negaban la resurrección de los muertos y la vida
futura y admitían, al estilo oriental, la
transmigración de las almas, además de otros errores
doctrinales.
Papa Alejandro III. Contra
los albigenses, cátaros y valdenses. Condenó a los
cátaros y regularizó la elección del Papa, declarando
válidamente elegido al candidato que hubiera obtenido
los dos tercios de los votos de los cardenales.
Nuevas leyes contra la
simonía. Condenación de los cátaros y prohibición de
tratar con ellos.
Los Albigenses y los
Valdenses eran sectas cristianas contestarias, que si
bien en algunos aspectos retrotraían la sencillez y
caridad de las primitivas comunidades cristianas, tenían
una abierta insubordinación a la jerarquía. Practicaban
la hechicería, negaban algunos sacramentos y fomentaban
la libre interpretación de la Biblia.
Papa Inocencio III. Por la
fe y la moral. Condenó a los albigenses y a los
valdenses. Decidió la organización de una cruzada.
Revisó y fijó la legislación eclesiástica sobre los
impedimentos matrimoniales y, en fin, impuso a los fieles
la obligación de la confesión anual y de la comunión
pascual. Es uno de los más importantes.
Se condenó la herejía de
losAlbigenses y de los Valdenses. Hubo importante
definiciones sobre la Trinidad, la creación, Cristo
Redentor, los Sacramentos y otros errores.
El emperador Federico
Segundo fue al principio obediente y sumiso al Papa
Inocencio III, que había actuado como tutor del joven
príncipe, incluso participó en una Cruzada a Tierra
Santa, por la ambición política se opuso a la Iglesia y
tuvo que ser condenado.
Los griegos, que en el
siglo once formaron parte del bloque oriental que se
separó de la Iglesia, dos siglos más tarde, deseaban se
reanudaran la relaciones con el Papado. Para concretar la
doctrina en discusión tuvo lugar el concilio.
Papa Inocencio IV. Contra
el Emperador Federico II y por la reforma del clero.
Llevó a cabo una sentencia de deposición contra el
emperador Federico II, usurpador de bienes y opresor de
la Iglesia, y reguló el proceso de los juicios
eclesiásticos.
Condenación de Federico
Segundo.- Declaraciones rituales y doctrinales para los
griegos (Sacramentos, legitimidad de las segundas
nupcias, Purgatorio, Paraíso, Infierno.)
Los griegos orientales
deseosos de coincidir con Roma y alcanzar la unión,
incentivaron la convocación de un nuevo concilio a sólo
treinta años del anterior. Concretaron los temas
discutidos y los aprobaron y firmaron en su gran
mayoría.
Cuando regresaron a sus
respectivas comunidades, las autoridades, monjes, clero y
pueblo se opusieron rotundamente y los llamaron traidores
y vendidos a los romanos; la unión fracasó. Sin
embargo, algunos grupos aislados quedaron adheridos a
Roma y se les llama en su lengua eslavo,
"Uniatas", que aún hoy mantienen lazos de
jerarquía y de fidelidad a la Iglesia Católica.
Papa San Gregorio X. Por
la unión de las iglesias. Restableció, a petición de
Miguel Paleologo, la unión con los griegos y tomó
nuevas medidas para una posible Cruzada.
El Espíritu Santo procede
del Padre y del Hijo como de un solo principio - Suerte
de las almas después de la muerte.- Sobre los siete
Sacramentos.- y sobre el Primado del Romano Pontífice.
Los Caballeros Templarios
nacieron y crecieron en los siglos once, doce y trece; el
ambiente que los propiciaron fue el de las Cruzadas para
la reconquista de los Santos Lugares en poder de los
árabes.
Las llamadas Ordenes
Militares, que proliferaron en esos siglos, consistían
en combinar la vida monacal en tiempo de paz y la militar
cuando las circunstancias lo requerían. Mitad monjes y
mitad guerreros.
También ejercían la
caridad en centros de beneficencia como el gran hospital
de Jerusalén, que era tendido por los Caballeros
Hospitalarios de San Juan.
Tenían casas en Europa
para reclutar voluntarios y mandarlos al Oriente a fin de
que protegieran a los cristianos que peregrinaban a la
Tierra Santa, ya que eran objeto de agresión de parte de
los musulmanes.
La envidia y la codicia de
los poderosos les declararon la guerra y consiguieron, al
fin, que fuera extinguida oficialmente, la Orden de los
Templarios.
Los Begardos y Beguinas
eran asociaciones de ambos sexos que se dedicaban a la
oración y a toda la gama que encierra la palabra
"caridad"; pasado algún tiempo muchos de ellos
cayeron en varios errores y por esa razón tuvieron que
ser condenados.
Papa Clemente V. Por la
cuestión de los templarios. Decidió la supresión de la
Orden de los Templarios.
Condenación de los
errores de los Begardos sobre la perfección espiritual.-
El alma es verdadera y esencialmente forma del cuerpo.
Juan Wickleff, inglés; y
Juan Huss, bohemio, pueden considerarse como los
precursores del luteranismo que había de aparecer un
siglo más tarde. Ambos se rebelaron abiertamente contra
Roma, promovieron y defendieron pertinazmente graves
errores doctrinales; fueron apoyados por las esferas más
influyentes de sus respectivos pueblos, que detestaban la
injerencia de la autoridad romana en sus asuntos
eclesiásticos.
Todo ello puede
conceptuarse como un nacionalismo político que busca
también la independencia en la esfera religiosa.
Papa Gregorio XII Contra
el cisma de Martín V Occidente, Wiclef, Juan Huss y
Jerónimo de Praga.
Fin del Cisma Occidental.
Condénanse los errores de Wickleff sobre los Sacramentos
y la constitución de la Iglesia, y también los errores
de Juan Huss sobre la Iglesia invisible de los
predestinados.
Papa Eugenio IV. Por la
reconciliación de griegos y latinos.
Se celebró en Roma los
dos últimos años. Estudio la Reforma de la Iglesia y un
nuevo Se celebró en Roma los
dos últimos años. Estudio la Reforma de la Iglesia y un
nuevo intento de reconciliación con los griegos de
Constantinopla. Estos entraron en efecto en el seno de la
Iglesia con los armenios, los jacobitas, los
mesopotamios, los caldeos y los maronitas.
Este concilio fue en
varias etapas y sedes diferentes lo que ocasionó
situaciones tirantes. Fundamentalmente trató de la
unión con Roma de diferentes Iglesias Orientales
Autónomas y para unificar criterios.
Declaraciones sobre la
procesión del Espíritu Santo que procede del Padre y
del Hijo, la Eucaristía y los Novísimos (para los
griegos);Decreto sobre los Sacramentos (para los
armenios); - Sobre la Trinidad y la Encarnación (para
los jacobitas).
Papa Julio II. Contra el
concilio León X de Pisa y por la reforma de la Iglesia.
Tenía como misión la reforma del clero y de los fieles
pero tuvo que dejar lo más importante de esta tarea al
Concilio siguiente.
Buscó fórmulas
conciliatorias para tratar las relaciones entre los
príncipes cristianos sin recurrir a la guerra.
Trató de reformar
costumbres disciplinarias en las que se habían
introducido abusos escandalosos.
Dictó normas para las
instituciones religiosas y condenó unas herejías
contrarias a la inmortalidad del alma.
Definiciones sobre el alma
humana, la cual no es única para todos, sino propia para
cada hombre, forma del cuerpo e inmortal.
Papa Paulo III. Julio III.
Pío IV. Contra los errores del protestantismo y por la
disciplina eclesiástica. Fue transferido durante dos
años a Bolonia. En veintidós reuniones logró oponer
una verdadera y sabia reforma de la Iglesia a los excesos
y a los innumerables errores de la reforma protestante.
El Concilio de Trento
señala un cambio en la historia del mundo cristiano,
pues muestra el dogma católico no sólo en su esplendor
de verdad revelada, sino con su valor de vida
sobrenatural. Comenzó en 1547 siendo papa Pablo III, y
terminó en el año 1563, después de varias
interrupciones. Conviene distinguir en el tres partes: el
concilio de Paulo III, de 1545 a 1547; el concilio de
Julio III, de 1549 a 1551; y, finalmente, el concilio de
Pío IV, de 1561 a 1563. La obra doctrinal del Concilio
de Trento fortificó la disciplina eclesiástica frente
al protestantismo; renovó la disciplina eclesiástica y
estrechó los lazos entre el Papa y los miembros de la
Iglesia.
El concilio de Trento, el
más largo de todos, dieciocho años, fue suspendido en
varias ocasiones y se reanudó hasta su conclusión en
l563.
La causa principal fue la
revolución protestante de Martín Lutero, que socavó
profundamente los cimientos de la fe cristiana.
El concilio hizo una
revisión general de toda la doctrina, ya fuere sobre la
Biblia, sobre cada uno de los Sacramentos, como la
legítima autoridad que le asiste a la Iglesia y la
misión que debe cumplir en el mundo.
La Iglesia, como madre y
maestra de la fe, tuvo que aclarar conceptos dudosos,
afianzar verdades, promulgar nuevas leyes y anunciar
sanciones disciplinarias a los infractores.
Defensa de la Sagrada
Escritura. Doctrina sobre el pecado original, la
santificación y la gracia, sobre los Sacramentos,
especialmente sobre la Eucaristía y la Misa, sobre el
culto de las imágenes y las indulgencias.- Condenación
de los errores de Lutero.
Se celebró en la
Basílica de San Pedro en el Vaticano, por lo que se
denominó Concilio Vaticano I. Papa Pío IX. Contra el
racionalismo y el galicanismo, es una tendencia que
concedía al Papa, la parte más importante de las
decisiones en materia de fe, pero sostenían que estas se
hacían infalibles sólo si las aceptaba la Iglesia, es
decir, el Concilio. Tuvo que definir solemnemente la
infalibilidad Pontificia como dogma de fe, cuando habla
"Ex Cathedra". Esto es cuando en calidad de
pastor y maestro de todos los cristianos, y haciendo uso
de su suprema autoridad apostólica define una doctrina
sobre la fe y las costumbres.
Esto sucede cuando:
- enseña una
cosa referente al dogma o moral
cristianos;
- que se dirige
a la Iglesia Universal;
- que habla en
su calidad de Maestro supremo de la
cristiandad;
Si falta una de estas
condiciones, el Papa no es infalible.
El concilio enseña que
únicamente a Pedro se prometio y confirió de modo
directo el primado de jurisdicción sobre toda la Iglesia
y su autoridad no deriva precisamente de la Iglesia. El
Concilio añade "La Iglesia Romana posee por derecho
divino, la primacía de potestad ordinaria sobre todas
las demás iglesias. La jurisdicción del pontífice es
verdaderamente episcopal e inmediata. La Iglesia es,
pues, monarquía de derecho divino, y el Papa recibe
plena potestad directamente de Dios." El Papa Pío
IX definió también el dogma de la Inmaculada
Concepción (1854)
Definiciones sobre Dios
creador, sobre la Revelación divina, sobre la Fe en
relación con la razón, sobre la Iglesia y sobre el
Primado e infalibilidad del Romano Pontífice.
En el siglo pasado la
Iglesia tuvo que afrontar gravísimos males de diferente
índole, problemas: políticos, territoriales, ateísmo
pujante y el incremento de las sociedades secretas que
actuaban con un sectarismo agresivo. Y, dentro, la
Iglesia tuvo que mediar buscando elementos de concordia
para atraer las dos tendencias opuestas, la liberal y la
conservadora.
Pío IX a pesar de estar
reducido y confinado en el Vaticano, el
de la Infalibilidad del Romano Pontífice.
Se convocó al vigésimo
Concilio Ecuménico en el Vaticano. Se establecieron, una
vez más, los principios básicos sobre la Fe; sobre Dios
creador del universo y de todo lo que él contiene; sobre
la Revelación divina, ya fuere la escrita (Biblia), ya
la oral (Tradición); sobre la Iglesia y su magisterio,
como también puntualizar y aclarar las relaciones entre
la fe y la razón, que de un siglo a esa parte habían
adquirido una gran preponderancia.
El tema más controvertido
fue sobre la infalibilidad del Romano Pontífice.
El gran acontecimiento de
nuestra Era Moderna en el ámbito de la Iglesia fue el
Concilio Vaticano Segundo, convocado por el Papa Juan
XXIII y seguido y clausurado por el Papa Pablo VI.
Se pretendió que fuera
una especie de "agiornamento", es decir, una
puesta al día de la Iglesia, renovando en sí misma los
elementos que necesitaren de ello y revisando el fondo y
la forma de todas sus actividades.
Proporcionó una apertura
dialogante con el mundo moderno, incluso con nuevo
lenguaje conciliatorio frente a problemáticas actuales y
antiguas.
Ha sido el concilio más
representativo de todos. Constó de cuatro etapas, con
una media de asistencia de unos dos mil Padres
Conciliares procedentes de todas las partes del mundo y
de una gran diversidad de lenguas y razas.
Papa Juan XXIII La reforma
interior Paulo VI de la vida eclesiástica y la búsqueda
de un camino nuevo para tratar de conciliar a los
cristianos separados de la unidad católica de la
Iglesia. Fue convocado por el Papa Juan XXIII en 1962 y
clausurado por el Papa Paulo VI en 1965. Se propuso
actualizar la vida de la Iglesia sin definir ningún
dogma. Trató de la Iglesia, la Revelación, la Liturgia,
la libertad religiosa, etc. Recordó el Concilio la
llamada universal a la santidad.
El Concilio Vaticano II es
el hecho más decisivo de la historia de la Iglesia en el
siglo XX.
El Concilio se convocó
con el fin principal de:
- Promover el
desarrollo de la fe católica.
- Lograr una
renovación moral de la vida cristiana de los
fieles.
- Adaptar la disciplina
eclesiástica a las necesidades y métodos de
nuestro tiempo.
Tras un largo trabajo
concluyó en 16 documentos, cuyo conjunto constituye una
toma de conciencia de la situación actual de la Iglesia
y define las orientaciones que se imponen.
Las características del
Concilio Vaticano II, son Renovación y Tradición.
1. Cuatro Constituciones.
Constitución: es un
documento que posee un valor teológico o doctrinal
permanente.
A ) La Iglesia,
"Luz de las naciones". "Lumen
Gentium".
La Iglesia es el pueblo de
Dios, en el cual todos los cristianos son responsables y
solidarios. María es madre en la Iglesia.
Nació de un deseo de la
Iglesia misma para renovarse en su misión de salvación.
En la constitución el Pueblo de Dios está presente en
primer lugar; no interviniendo la jerarquía más que en
segundo lugar y al servicio del primero. Todos
misioneros, todos responsables.
La autoridad: un servicio.
El obispo: pastor querido
por Cristo.
La colegialidad de los
obispos: solidaridad y responsabilidad universales.
La Iglesia: comunión,
institución, misión.
B) La Sagrada Liturgia
Oración litúrgica y
sacramentos piden la participación activa de todos.
La renovación litúrgica
se remonta hasta Pío X. Toma su base y prolonga la
Encíclica de Pío XII "Mediador Dei" (1947)
sobre la liturgia. Afirma que en la liturgia, Jesucristo
mismo obra como sacerdote, unido a todos los bautizados.
El fin esencial de la reforma litúrgica es obtener la
participación activa de todos, la cual es "la
fuente primera e indispensable donde los fieles deben
obtener un espíritu verdaderamente cristiano". La
liturgia tiene una parte inmutable, la que es
institución divina y otras partes sujetas a cambios que
pueden variar en el curso del tiempo, incluso deben, si
se han vuelto inadaptadas. (art. 21). El misterio Pascual
es el corazón de la liturgia. La Constitución insiste
sobre el lugar primordial que debe dársele a la Palabra
de Dios. La Constitución revisó la liturgia de todos
los Sacramentos.
C) La Iglesia en el
mundo actual. "Schema XIII" - "Gaudium et
spes".
La comunidad cristiana se
reconoce solidaria del genero humano y de su historia.
Quiere salvar al hombre en su totalidad.
En esta Constitución la
Iglesia ha querido hoy considerar al mundo en todas sus
expresiones: cósmicas, humanas, históricas. Afirma que
la Iglesia es solidaria, íntimamente solidaria con el
genero humano. Constata que ante los formidables cambios
que sacuden a este mundo, muchos hombres se interrogan.
Afirma que se debe reconocer la "igualdad"
fundamental de los hombres. Explica lo que la Iglesia
puede hacer para ayudar a los hombres.
Aborda 5 problemas que
cree urgente:
- la familia.
- la cultura.
- la vida económico -
social.
- la vida política.
- vida internacional.
D) La Revelación
Divina. "Dei Verbum"
Los impulsos
escriturísticos cobraron impulso decisivo con León
XIII, Pío X, Benedicto XV y más tarde Pío XII. Se paso
de un excesivo apegamiento a la palabra material del
texto a una penetración más profunda de los hechos y
dichos de Dios como portadores de un mensaje de
salvación para los hombres. Se propuso una
interpretación desde un ángulo contextual y no
meramente textual de la palabra escrita.
2. Los nueve decretos.
Decreto: es una decisión
o un conjunto de decisiones que tienen un alcance
práctico normativo o disciplinar.
A) La actividad
misionera de la Iglesia.
La Iglesia debe insertarse
en todos los grupos humanos respetando sus condiciones
sociales y culturales.
B) Vida y ministerio de
los sacerdotes.
Los sacerdotes,
cooperadores de los obispos, son servidores de Cristo y
de sus hermanos para la palabra de Dios, el don de los
sacramentos y la constitución de la Iglesia.
C) Renovación de la
vida religiosa.
Retornó a las fuentes
evangélicas y participación en la vida de la Iglesia
son las condiciones de vitalidad de las órdenes
religiosas.
D) La educación
cristiana.
Todo hombre tiene derecho
a educación. La familia es la primera responsable.
E) La misión de los
obispos.
Los obispos participan en
el cuidado de todas las Iglesias.
F) Formación de los
sacerdotes.
A toda la comunidad
cristiana incumbe el deber de suscitar vocaciones.
G) Apostolado de los
seglares. "Apostolicam actuositatem"
Los laicos tienen, por su
unión con Cristo, deber y derecho de ser apóstoles.
La vocación cristiana es
por su misma naturaleza, vocación también para el
apostolado. El deber y el derecho del seglar al
apostolado deriva de su misma unión con Cristo Cabeza.
Insertos por el bautismo en el Cuerpo Místico de Cristo,
robustecidas por la confirmación en la fortaleza del
Espíritu Santo, es el mismo Señor el que los destina al
apostolado. Las circunstancias actuales piden un
apostolado seglar mucho más intenso y más amplio.
H) Las Iglesias
Orientales Católicas.
La variedad en la Iglesia
no daña su unidad, sino que manifiesta su riqueza
espiritual.
I) El ecumenismo.
"Unitatis Redintegratio"
Promover la restauración
de la unidad entre todos los cristianos.
Las primeras iniciativas
nacieron de los protestantes. El impulso decisivo por
parte católica vino de Juan XXIII, que en 1961 creó el
Secretariado para la Unidad de los Cristianos. Frutos del
movimiento ecuménico son: la revalorización católica
de la lectura de la Escritura, la revisión de la
Institución demasiado autoritaria y uniforme y el uso de
obras escritas por teólogos protestantes.
3. Las tres declaraciones
Declaración: es la
expresión de una etapa en la investigación y la
aclaración.
A) La libertad
religiosa.
La verdad no se impone
más que por la fuerza de la verdad.
B) Los medios de
comunicación social.
Prensa, cine, radio, TV,
deben contribuir a la justicia y a la verdad.
C) Las relaciones de la
Iglesia con las religiones no - cristianas.
La Iglesia mira con estima
las demás religiones, porque contienen una parte de
verdad. Rechaza toda discriminación racial o religiosa.
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