Lecturas Domingo 16 de Septiembre 2012, XXIV domingo ordinario


ImprimirImprimirEnviarEnviarPDFPDF

DOMINGO 16

XXIV DOMINGO ORDINARIO

Santos: Cornelio,Papa y Cipriano, obispo, mártires; Beato Antonio de San Francisco. Mártir.(Verde)

EL DESCONCIERTO DE PEDRO

Is 50, 5-9; St 2,14-18; Mc 8, 27-35

El personaje que nos describe el profeta Isaías tiene unacerteza inconmovible: por más recias que sean las pruebas y persecucionessufridas, él no terminará sus días en el desamparo. El Siervo sabe en quién haconfiado su vida. De esa certeza profunda se había ido revistiendo el SeñorJesús a lo largo de su vida y su ministerio profético. Cuando comprendió que laobstinación de los dirigentes judíos se opondría a su oferta compasiva delReino, intuyó que su vida misma estaría en riesgo. Lo asumió y no se atemorizópor el miedo a ser ejecutado. En su momento participó de esa situación a susdiscípulos. Pedro intentó desalentarlo, movido por la expectativa de unaconcepción triunfalista del mesías. El Señor Jesús no se dejó encandilar por lacontrapuesta y el apocamiento del pescador de Betsaida. Lo reprendiópúblicamente y le conminó a mirar las cosas desde la perspectiva de Dios y nodesde la estrechez humana.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Si 36, 15-16)

A los que esperan en ti, Señor, concédeles tu paz, y cumpleasí las palabras de tus profetas; escúchame, Señor, y atiende a las plegariasde tu pueblo.

ORACIÓN COLECTA

Míranos, Señor, con ojos de misericordia y haz queexperimentemos vivamente tu amor para que podamos servirte con todas nuestrasfuerzas. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban.

Del libro del profeta Isaías: 50, 5-9

En aquel entonces, dijo Isaías: "El Señor Dios me hahecho oír sus palabras y yo no he opuesto resistencia, ni me he echado paraatrás. Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que metiraban de la barba. No aparté mi rostro de los insultos y salivazos.
Pero el Señor me ayuda, por eso no quedaré confundido, por eso endurecí mirostro como roca y sé que no quedaré avergonzado. Cercano está de mí el que mehace justicia, ¿quién luchará contra mí? ¿Quién es mi adversario? ¿Quién meacusa? Que se me enfrente. El Señor es mi ayuda, ¿quién se atreverá acondenarme?".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 114 R/. Caminaré en la presencia del Señor.
Amo al Señor porque escucha el clamor de mi plegaria, porque me prestó atencióncuando mi voz lo llamaba. R/.

Redes de angustia y de muerte me alcanzaron y me ahogaban.Entonces rogué al Señor que la vida me salvara. R/.
El Señor es bueno y justo, nuestro Dios es compasivo. A mí, débil, me salvó yprotege a los sencillos. R/.
Mi alma libró de la muerte; del llanto los ojos míos, y ha evitado que mis piestropiecen por el camino. Caminaré ante el Señor por la tierra de los vivos. R/.

La fe, si no se traduce en obras, está completamente muerta.

De la carta del apóstol Santiago: 2, 14-18

Hermanos míos: ¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, sino lo demuestra con obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe?
Supongamos que algún hermano o hermana carece de ropa y del alimento necesariopara el día, y que uno de ustedes le dice: "Que te vaya bien; abrígate ycome", pero no le da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué le sirve que ledigan eso? Así pasa con la fe; si no se traduce en obras, está completamentemuerta.
Quizá alguien podría decir: "Tú tienes fe y yo tengo obras. A ver cómo,sin obras, me demuestras tu fe; yo, en cambio, con mis obras te demostraré mife".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Ga 6, 14) R/. Aleluya, aleluya.
No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro SeñorJesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.R/.

Dijo Pedro: "Tú eres el Mesías". - Es necesarioque el Hijo del hombre padezca mucho.

Del santo Evangelio según san Marcos: 8, 27-35

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a lospoblados de Cesarea de Filipo. Por el camino les hizo esta pregunta:"¿Quién dice la gente que soy yo?". Ellos le contestaron:"Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, quealguno de los profetas".
Entonces Él les preguntó: "Y ustedes ¿quién dicen que soy yo?". Pedrole respondió: "Tú eres el Mesías". Y Él les ordenó que no se lodijeran a nadie.
Luego se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padecieramucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y losescribas, que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día.
Todo esto lo dijo con entera claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte ytrataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y mirando a sus discípulos, reprendió aPedro con estas palabras: "¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgassegún Dios, sino según los hombres".
Después llamó a la multitud y a sus discípulos, y les dijo: "El que quieravenir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga.Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida pormí y por el Evangelio, la salvará".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Cuando nos reunimos cada domingo para celebrar la Eucaristíatraemos con nosotros las esperanzas y las angustias de todos nuestros hermanos,los hombres y mujeres del mundo entero. Por eso, ahora, presentemos nuestrasplegarias con el espíritu abierto a toda la humanidad.

Después de cada petición diremos:
Escúchanos, Padre.
Por la Iglesia. Para que dé un buen testimonio de desprendimiento de todopoder, como Jesús. Oremos.
Por los pastores de la Iglesia. Para que lleven el gozo y la esperanza a todoel pueblo cristiano. Oremos.
Por los que se preparan para el sacerdocio o para la vida religiosa. Para quevivan muy profundamente su unión con Jesús. Oremos.
Por los gobernantes de nuestra patria. Para que busquen siempre el bien y laseguridad de todos los mexicanos, y se esfuercen para que nadie quede excluidodel bienestar que toda persona necesita y merece. Oremos.
Por nuestra patria. Para que pueda caminar siempre por caminos de paz delegalidad y de justicia Oremos.
Por los que estamos aquí reunidos celebrando la Eucaristía. Para que nuestra fese manifieste siempre en nuestra manera de actuar. Oremos.
Escucha, Padre la oración de tu pueblo, y condúcenos por el camino de tu Reino.Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, con bondad los dones y plegarias de tu puebloy haz que lo que cada uno ofrece en tu honor, ayude a la salvación de todos.Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr 1 Co 10, 16)

El cáliz de bendición por el que damos gracias, es la uniónde todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos es la unión de todos enel Cuerpo de Cristo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la gracia de esta comunión nos transforme, Señor, tanplenamente, que no sea ya nuestro egoísmo, sino tu amor, el que impulse, deahora en adelante, nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La esencia de lavida cristiana es una paradoja. La vida plena se consigue perdiendo la propia.No es nada complicado explicarlo de forma teórica. Lo complicado es vivirlo.Los mártires cristianos de todos los tiempos lo descubren a la primera. Ellossaben que si viven con radicalidad el mensaje cristiano enfrentaránhostilidades y ataques por parte de todas aquellas instituciones que venamenazados sus intereses. Así le sucedió a nuestro Señor Jesús y luego a uno desus discípulos: Santiago Zebedeo; lo mismo pasó con Monseñor Romero que con sanFrancisco de Asís o con Martin Luther King. La fidelidad al mensaje de Jesúsgenera reacciones violentas contra los testigos de una sola pieza. En un primermomento el apóstol Pedro quiso poner a salvo su propia vida, finalmentereconsideró las cosas y selló su fidelidad al Señor con su entrega martirial.