Lecturas Domingo 22 de Febrero de 2009


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 Lecturas Domingo 22 de Febrero de 2009

DOMINGO 22

VII DOMINGO ORDINARIO

La cátedra de san Pedro apóstol

Santos: Santa Isabel de Francia, religiosa. Beato Diego Carvalho, mártir.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)

Confió. Señor, en tu misericordia; alegra mi corazón con tu auxilio. Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu paca que realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del profeta Isaías: 43,18-19.21-22. 24-25

Esto dice el Señor. "No recuerden lo pasado ni piensen en lo antiguo; yo voy a realizar algo nuevo. Ya está brotando. ¿No lo notan? Voy a abrir caminos en el desierto y haré que corran los ríos en la tierra árida.

Entonces el pueblo que me he formado proclamará mis alabanzas. Pero tú. Jacob, no me has invocado; no te has esforzado por servirme. Israel, sino que pusiste sobre mi la carga de tus pecados y me cansaste con tus iniquidades. Si he borrado tus crímenes y no he querido acordarme de tus pecados, ha sido únicamente por amor de mi mismo". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Aunque Israel no lo merezca, Dios lo volverá a rescatar. Dios anuncia un futuro promisorio. Él está a punto de acabar con la desventura de un pueblo que vive como esclavo en Babilonia.

Del salmo 49 R/. Sáname, Señor, pues he pecado contra ti.

Dichoso el que cuida de los pobres; en los momentos difíciles lo librará el Señor. Él lo cuidará y defenderá su vida. Hará que viva feliz sobre la tierra y no lo entregará al odio de sus enemigos. El Señor lo confortará en el lecho del dolor y calmará sus sufrimientos. R/.

Apiádate de mí. Señor, te lo suplico; sáname, pues he pecado contra ti. Hazme recobrar la salud y vivir en tu amistad toda mi vida. Bendito sea el Señor; Dios de Israel, ahora y siempre. R/.

Lectura de la segunda carta del apóstol San Pablo a los corintios: 1, 18-22

Hermanos: Dios es testigo de que la palabra que les dirigimos a ustedes no fue primero "sí" y luego "no". Cristo Jesús, el Hijo de Dios, a quien Silvano. Timoteo y yo les hemos anunciado, no fue primero "sí" y luego "no". Todo Él es un "sí". En Él, todas las promesas han pasado a ser realidad. Por Él podemos responder "Amén" a Dios, quien a todos nosotros nos ha dado fortaleza en Cristo y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello y ha puesto el Espíritu Santo en nuestro corazón., como garantía de lo que vamos a recibir. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

La sabiduría de la cruz es capaz de devolvemos la alegría verdadera. Quien aprende a vivir sirviendo y perdonando, descubre que la "debilidad" de Dios es más potente que los poderes humanos.

ACLAMACIÓN (cfr. Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.

El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 1-12

Cuando Jesús volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en y muy pronto se aglomeró tanta te, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras El enseñaba su doctrina, le quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.

Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados te quedan perdonados". Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar: "¿Por qué habla éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?

Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: "¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decide al paralítico: 'Tus pecados te son perdonados' o decirle: 'Levántate, recoge tú camina y vete a tu casa'? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados -le dijo al paralítico-: Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa". El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: "¡Nunca habíamos visto cosa igual'". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

La señal es elocuente. Jesús dispone de un poder extraordinario, sus gestos y palabras trasmiten un cambio completo. Él libera al paralítico de todas las miserias que le oprimen.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este sacrificio de acción de gracias y de alabanza que vamos a ofrecerte, nos ayude, Señor, a conseguir nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 11. 27)

Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo, que ha venido a este mundo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que nos has dado, Señor, en este sacramento, sean para todos nosotros una prenda segura de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- De esta única historia humana podemos hacer dos interpretaciones totalmente divergentes. Es posible fijarse en la fuerza destructora de la guerra, la miseria y la violencia criminal y dejarse vencer por el miedo y los impulsos homicidas. Pero afortunadamente también es posible vivir en clave de esperanza, reconociendo el poder de Dios, que se hace presente en la alegría, la compasión y el servicio. Las señales están ahí y hace falta contemplarlas y multiplicarlas. Somos testigos de un Dios amoroso que nos anima a vincular nuestra fe con las urgencias y las necesidades de los desvalidos y desalentados por el aparente predominio del mal.