Lecturas del Domingo 5 de Julio de 2009


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DOMINGO 5

XIV DOMINGO ORDINARIO

Santos: Antonio María Zaccaría, fundador; Santas Teresa Chen Jinxie y Rosa Chen Aixie de China, mártires, y Anastasio el Athonita, mártir. (Verde)

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 47, 10-11)

Recordaremos, Señor, los dones de tu amor en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te conozcan y alaben, porque es infinita tu justicia.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de una santa alegría y, después en el cielo, de la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro del profeta Ezequiel: 2, 2-5

En aquellos días, el espíritu entró en mí, hizo que me pusiera en pie y oí una voz que me decía:

"Hijo de hombre, yo te envío a los israelitas, a un pueblo rebelde, que se ha sublevado contra mí. Ellos y sus padres me han traicionado hasta el día de hoy. También sus hijos son testarudos y obstinados. A ellos te envío para que les comuniques mis palabras. Y ellos, te escuchen o no, porque son una raza rebelde, sabrán que hay un profeta en medio de ellos”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El profeta es un servidor tenaz que se mantiene fiel al designio de Dios. Ezequiel no busca fama ni popularidad. El profeta sabe que encontrará resistencia y oposición.

Del salmo 122 R/. Ten piedad de nosotros, ten piedad.

En ti, Señor, que habitas en lo alto, fijos los ojos tengo, como fijan sus ojos en las manos de su señor, los siervos. R/.

Así como la esclava en su señora tiene fijos los ojos, fijos en el Señor están los nuestros, hasta que Dios se apiade de nosotros. R/.

Ten piedad de nosotros, ten piedad, porque estamos, Señor, hartos de injurias; saturados estamos de desprecios, de insolencias y burlas. R/.

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 7-10

Hermanos: Para que yo no me llene de soberbia por la sublimidad de las revelaciones que he tenido, llevo una espina clavada en mi carne, un enviado de Satanás, que me abofetea para humillarme. Tres veces le he pedido al Señor que me libre de esto, pero Él me ha respondido: "Te basta mi gracia, porque mi poder se manifiesta en la debilidad".

Así pues, de buena gana prefiero gloriarme de mis debilidades, para que se manifieste en mí el poder de Cristo. Por eso me alegro de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando soy más débil, soy más fuerte. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

San Pablo nos comparte su experiencia. Dios nunca lo ha probado por encima de sus fuerzas. Las debilidades humanas nos permiten experimentar el poder de la gracia divina.

ACLAMACIÓN (cfr. Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.

El Espíritu del Señor está sobre mí; Él me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 1-6

En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro:

"¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?". Y estaban desconcertados.

Pero Jesús les dijo: "Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Los habitantes de Nazaret no salen de su asombro. Jesús es "uno de ellos". Su familia es semejante a las otras y, sin embargo, dispone de un poder y una autoridad que lo asemejan a Dios.

Credo

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos purifique, Señor, y nos ayude a conformar cada día más nuestra vida con los ejemplos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 11. 28)

Vengan a mí todos los que están agobiados y oprimidos y yo les daré alivio, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios omnipotente y eterno, que nos has alimentado con el sacramento de tu amor, concédenos vivir siempre en tu amistad y agradecer continuamente tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Nadie es profeta en su tierra... Así ha sido ayer, ahora y siempre. Sin embargo, esta sentencia evangélica no debe invocarse para justificar nuestra apatía o nuestro desinterés hacia los problemas sociales. Siempre habrá un pequeño resto de hombres y mujeres bien dispuestos que acogerán de buena fe nuestras propuestas e iniciativas. En esta etapa crítica que vivimos los mexicanos, y el mundo en general, no es conveniente atrincheramos en la comodidad de un sillón a contemplar melodramas o documentales insulsos. Los desafíos sociales, familiares y económicos por los que atravesamos exigen que dediquemos una parte de nuestro tiempo libre para iniciar la trasformación urgente que nuestros pueblos y nuestras comunidades reclaman y necesitan