Lecturas Domingo 7 de Octubre 2012, XXVII domingo ordinario


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DOMINGO 7

XXVII DOMINGO ORDINARIO

Nuestra Señora del Rosario

Santos: Marcos I. Papa;Augusto o Gustavo de Borges, abad. (Verde)

SERÁN LOS DOS UNA SOLA CARNE

Gn 2, 18-24; Hb 2, 8-11; Mc 10,2-16

La discusión que los fariseos entablan con Jesús gira sobre la validez y lapertinencia de un texto presente en el Deuteronomio, atribuido a la autoridadde Moisés. Si la reglamentación del divorcio ("si un hombre descubre en sumujer una cosa vergonzosa, le escribe el acta de divorcio") echaba portierra el mandato del Génesis "dejará el hombre a su padre y a su madres yserán los dos una sola cosa", habría que concluir dándole la razón a lospartidarios del divorcio; si la voluntad de Dios estaba consignada en el relatofundante del Génesis, como lo afirmaba el Señor Jesús, la urgencia de revitalizary consolidar la unión matrimonial se llevaría la razón. Es claro que no esposible dirimir una cuestión tan compleja como es la separación la permanenciade una unión matrimonial desde la referencia literal a un par de citasbíblicas. La manera de abordar la situación de las personas divorciadasnecesita encuadrarse dentro de la doble óptica de la radicalidad del mensajedel Reinado de Dios y desde la dinámica de la compasión que personalizó demanera inequívoca el Señor Jesús.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Est 13, 9.10-11)

Todo depende de tu voluntad,Señor, y nadie puede resistirse a ella. Tú has hecho los cielos y la tierra ylas maravillas que contienen. Tú eres el Señor del universo.

ORACIÓN COLECTA

Padre lleno de amor, que nos concedes siempre más de lo que merecemos ydeseamos, perdona misericordiosamente nuestras ofensas y otórganos aquellasgracias que no hemos sabido pedirte y tú sabes que necesitamos. Por nuestroSeñor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Serán los dos una sola carne.

Del libro del Génesis: 2, 18-24

En aquel día, dijo el Señor Dios: "No es bueno que el hombre estésolo. Voy a hacerle a alguien como él, para que lo ayude". Entonces elSeñor Dios formó de la tierra todas las bestias del campo y todos los pájarosdel cielo, y los llevó ante Adán para que les pusiera nombre y así todo serviviente tuviera el nombre puesto por Adán. Así, pues, Adán les puso nombre atodos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias delcampo; pero no hubo ningún ser semejante a Adán para ayudarlo. Entonces elSeñor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, y mientras dormía, le sacóuna costilla y cerró la carne sobre el lugar vacío. Y de la costilla que lehabía sacado al hombre, Dios formó una mujer. Se la llevó al hombre y ésteexclamó:
"Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Ésta será llamadamujer, porque ha sido formada del hombre". Por eso el hombre abandonará asu padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una solacarne. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 127 R/. Dichoso el queteme al Señor.
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de sutrabajo, será dichoso, le irá bien. R/.
Su mujer, como vid fecunda, en medio de su casa; sus hijos, como renuevos deolivo, alrededor de su mesa. R/.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor: "Que el Señor tebendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tuvida". R/.

El santificador y lossantificados tienen la misma condición humana.

De la carta a los hebreos: 2,8-11

Hermanos: Es verdad que ahora todavía no vemos el universo entero sometidoal hombre; pero sí vemos ya al que por un momento Dios hizo inferior a losángeles, a Jesús, que por haber sufrido la muerte, está coronado de gloria yhonor. Así, por la gracia de Dios, la muerte que él sufrió redunda en bien detodos.
En efecto, el creador y Señor de todas las cosas quiere que todos sus hijostengan parte en su gloria. Por eso convenía que Dios consumara en laperfección, mediante el sufrimiento, a Jesucristo, autor y guía de nuestrasalvación. El santificador y los santificados tienen la misma condición humana.Por eso no se avergüenza de llamar hermanos a los hombres. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (1 Jn 4, 12) R/.Aleluya, aleluya
Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor hallegado en nosotros a su plenitud. R/.

Lo que Dios unió, que no losepare el hombre.

Del santo Evangelio según sanMarcos: 10, 2-16

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, paraponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de suesposa?". Él les respondió: "¿Qué les prescribió Moisés?". Elloscontestaron: "Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de unacta de divorcio a la esposa". Jesús les dijo: "Moisés prescribióesto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, alcrearlos, Dios los hizo hombre y mujer Por eso dejará el hombre a su padre y asu madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola carne. De modo que yano son dos, sino una sola carne. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe elhombre".
Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús lesdijo: "Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, cometeadulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa conotro, comete adulterio". Después de esto, la gente le llevó a Jesús unosniños para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo. Al veraquello, Jesús se disgustó y les dijo: "Dejen que los niños se acerquen amí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos.Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará enél". Después tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles lasmanos.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Con la misma confianza con la quelos niños se dirigen a sus padres, presentemos ahora a Dios nuestras súplicas.
Después de cada petición diremos: Escúchanos, Padre.
Por la Iglesia,en el 50 aniversario de la inauguración del Concilio Vaticano. Oremos.
Por todas las familias, especialmente por las que se encuentran en dificultadespor causa del trabajo, las enfermedades o las desavenencias. Oremos.
Por los esposos, llamados a dar siempre un buen testimonio de cariño y deconfianza mutua. Oremos.
Por los novios que se preparan para el matrimonio, y por los encargados de lapastoral prematrimonial en nuestras parroquias. Oremos.
Por los campesinos y el ciclo agrícola que comenzamos. Oremos.
Por todos nosotros, por nuestra parroquia (comunidad), y por las actividadesque llevaremos a cabo. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras oraciones, yconcédenos lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, este sacrificio de alabanza que tú mismo instituiste, yrealiza en nosotros la obra de santificación que con su muerte nos mereció tuHijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. 1Co 10, 17)

Nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todosparticipamos de un mismo pan y de un mismo cáliz.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que esta comunión, Señor, sacie nuestra hambre y nuestra sed de ti y nostransforme en tu Hijo, Jesucristo, que vive y reina por los siglos de lossiglos.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTROTIEMPO.- La crisisque agobia a la familia y al matrimonio no es una situación nueva. Lasrelaciones amorosas al igual que otras relaciones humanas, se han vueltofrágiles y conflictivas. Probablemente siempre lo han sido, solamente que ahoraesa problemática se ventila de forma más transparente. Por otra parte, lacapacidad de restringir el egoísmo parece estar a la baja en la sociedadactual. La voluntad de autoafirmación y el deseo de subordinar a las personas anuestras expectativas e intereses, explican algunas de las rupturas y fracasosen las relaciones interpersonales. La reflexión y la toma de decisiones a propósitode estas difíciles situaciones humanas, tiene que darse desde la búsqueda de laexigente voluntad de Dios, desde el respeto a la dignidad de cada persona ydesde una reflexión auténticamente libre y generosa. En una palabra, eldiscernimiento de la voluntad de Dios en relación al matrimonio demandaautocrítica, apertura y generosidad.