Lecturas Domingo de Ramos, 1º de Abril 2012


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DOMINGO 1

DOMINGO DE RAMOS

“De la pasión del Señor”

Santos: Melitón de Sardes, obispo; Luis Pavoni, presbítero;Nuño Álvares, religioso. Solemnidad (Rojo)

ENDURECÍ EL ROSTRO COMO PEDERNAL

Is 50, 4-7; Flp 2, 6-11; Mc 14, 1-15-47

Traiciones, delaciones, amigos que se acobardan y reniegandel maestro que les invitó, a permanecer a su lado... Jesús se va sintiendocada vez más sólo y más distante del grupo de sus discípulos. La angustia de lamuerte próxima lo debilita. No dispone, humanamente hablando, de más compañía yapoyo que la del pequeño grupo de mujeres que permanecen próximas al sitiodonde lo crucifican. La brutalidad y las golpizas que le propinan los soldadosromanos no quebrantan su perseverante fidelidad. A sabiendas de que no quedaríadefraudado, venció el pánico de la muerte y aguardó esperanzadamente lairrupción del Señorío de Dios en la hora sombría de su muerte. 
En este día la Iglesia recuerda la entrada de Cristo nuestro Señor en Jerusalénpara consumar su misterio pascual. Por lo tanto, en todas las misas seconmemora esta entrada del Señor por medio de una procesión (I) o de unaentrada solemne (II), antes de la misa principal., por medio de una entradasencilla (III), antes de las demás misas. Pero puede repetirse la entradasolemne (no la procesión) antes de algunas otras misas que se celebren con granasistencia del pueblo.

Conmemoración de la entrada del Señor en Jerusalén

I. Primera forma: Procesión
A la hora señalada, los fieles se reúnen en una iglesia menor o en algún otrolugar adecuado, fuera del templo hacia el cual va a dirigirse la procesión. Losfieles llevan ramos en la mano.
El sacerdote y los ministros, revestidos con los ornamentos rojos requeridospara la misa, se acercan al lugar donde el pueblo está congregado.
El sacerdote, en lugar de casulla, puede usar la capa pluvial, que dejarádespués de la procesión.
Entretanto se canta la antífona siguiente u otro cántico adecuado:

ANTÍFONA (Mt 21, 9)

Hosanna al Hijo de David. Bendito el que viene en nombre delSeñor, el Rey de Israel. Hosanna en el cielo.

En seguida el sacerdote saluda al pueblo de la maneraacostumbrada y hace una breve exhortación para invitar a los fieles aparticipar activa y conscientemente en la celebración de este día. Puedehacerlo con estas o semejantes palabras:
Queridos hermanos: Después de habernos preparado desde el principio de laCuaresma con nuestra penitencia y nuestras obras de caridad, hoy nos reunimospara iniciar, unidos con toda la Iglesia, la celebración anual de los misteriosde la pasión y la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, misterios queempezaron con la entrada de Jesús en Jerusalén. Acompañemos con fe y devoción anuestro Salvador en su entrada triunfal a la ciudad santa, para que,participando ahora de su cruz, podamos participar un día de su gloriosaresurrección y de su vida.
Después de esta exhortación, el sacerdote, teniendo juntas las manos, dice unade las dos oraciones siguientes:
Oremos: Dios todopoderoso y eterno, dígnate bendecir estos ramos y concede acuantos acompañamos ahora jubilosos a Cristo, nuestro rey y Señor, reunirnoscon Él en la Jerusalén del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. 
R/. Amén.

O bien:

Oremos: Aumenta, Señor, la fe de los que tenemos en tinuestra esperanza y concede a quienes agitamos estas palmas en honor de Cristovictorioso, permanecer unidos a Él para dar frutos de buenas obras. PorJesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.

Y en silencio rocía los ramos con agua bendita.

En seguida se dice el Evangelio de la entrada del Señor enJerusalén, según san Marcos o san Juan. Lo lee el diácono o, en su defecto elsacerdote de la manera acostumbrada.

¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Del santo Evangelio según san Marcos: 11, 1-10

Cuando Jesús y los suyos iban de camino a Jerusalén, alllegar a Betfagé y Betania, cerca del monte de los Olivos, les dijo a dos desus discípulos: "Vayan al pueblo que ven allí enfrente; al entrar,encontrarán amarrado un burro que nadie ha montado todavía. Desátenlo ytráiganmelo. Si alguien les pregunta por qué lo hacen, contéstenle: 'El Señorlo necesita y lo devolverá pronto' ".
Fueron y encontraron al burro en la calle, atado junto a una puerta, y lodesamarraron. Algunos de los que allí estaban les preguntaron: "¿Por quésueltan al burro?". Ellos les contestaron lo que había dicho Jesús y yanadie los molestó. Llevaron el burro, le echaron encima los mantos y Jesúsmontó en él. Muchos extendían su manto en el camino, y otros lo tapizaban conramas cortadas en el campo. Los que iban delante de Jesús y los que lo seguían,iban gritando vivas: "¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!¡Bendito el reino que llega, el reino de nuestro padre David! ¡Hosanna en elcielo!".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

O bien:

Del santo Evangelio según san Juan: 12, 12-16

En aquel tiempo, al enterarse la gran muchedumbre que habíallegado para la fiesta de que Jesús se dirigía a Jerusalén, cortaron hojas de palmeray salieron a su encuentro, gritando: "¡Hosanna! ¡Bendito el que viene ennombre del Señor, el rey de Israel!".
Habiendo encontrado Jesús un burrito, lo montó, como está escrito: No tengastemor, hija de Sión, mira y que tu rey viene a ti montado en un burrito.
Sus discípulos no entendieron estas cosas al principio, pero cuando Jesús fueglorificado, se acordaron de que habían sido escritas acerca de Él y que elloslas habían cumplido.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Después del Evangelio, si se cree oportuno, puede tenerseuna breve homilía. Al iniciar la procesión, el celebrante u otro ministroidóneo pueden hacer una exhortación con estas palabras u otras parecidas:
Queridos hermanos: Como la muchedumbre que aclamaba a Jesús, acompañemostambién nosotros, con júbilo, al Señor.
Y se inicia la procesión hacia el templo donde va a celebrarse la misa. Si seusa el incienso, el turiferario va adelante con el incensario, en el cual habrápuesto incienso previamente; en seguida, un ministro con la cruz adornada y, asu lado, dos acólitos con velas encendidas. Sigue luego el sacerdote con losministros y, detrás de ellos, los fieles con ramos en las manos. Al avanzar laprocesión, el coro y el pueblo entonan los cánticos siguientes u otros apropiados.

ANTÍFONA I

Los hijos de Israel, llevando ramos de olivo, salieron alencuentro del Señor clamando: "Hosanna en el cielo".

Si se cree conveniente, puede alternarse esta antífona conlos versículos del salmo 23.

SALMO 23

Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo ylos que en él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él fue quien loasentó sobre los ríos.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recintosanto? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso.
Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Éstaes la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob.
¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va aentrar el Rey de la gloria!
Y ¿quién es el Rey de la gloria? Es el Señor, fuerte y poderoso, el Señor,poderoso en la batalla.
¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va aentrar el Rey de la gloria!
Y ¿quién es el Rey de la gloria? El Señor, Dios de los ejércitos, es el Rey dela gloria.

ANTÍFONA II

Los hijos de Israel extendían sus mantos por el camino yclamaban: "Hosanna al Hijo de David, bendito el que viene en nombre delSeñor".

Si se cree conveniente, puede alternarse esta antífona conlos versículos del salmo 46.

SALMO 46

Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos;que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo.
Fue Él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, alelegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono.Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. ReinaDios sobre todas las naciones desde su trono santo.
Los jefes de los pueblos se han reunido con el pueblo de Dios, Dios de Abraham,porque de Dios son los grandes de la tierra. Por encima de todo Dios está.

HIMNO A CRISTO REYHIMNO A CRISTO REY

¡Que viva mi Cristo, 
que viva mi Rey,
que impere doquiera
triunfante su ley! (2)
¡Viva Cristo Rey,
viva Cristo Rey!

1. Mexicanos, un Padre tenemos
que nos dio de la patria la unión, 
a ese Padre gozosos cantemos 
empuñando con fe su pendón. 
que su Hijo nos dio por la cruz.

2. Demos gracias al Padre
que ha hecho que tengamos
de herencia la luz
y podamos vivir en el reino

3. Dios le dio el poder, la
victoria; pueblos todos, venid y 
alabad a este Rey de los cielos y 
tierra en quien sólo tenemos la paz.

4. Rey eterno, Rey universal, 
en quien todo ya se restauró, te
ogamos que todos los pueblos
sean unidos en un solo amor.

Al entrar la procesión en la iglesia, se canta elresponsorio siguiente u otro cántico alusivo a la entrada del Señor enJerusalén:

RESPONSORIO

R/. Al entrar el Señor en la ciudad santa, los hijos deIsrael, anticipándose a la resurrección del Señor de la vida, con palmas en lasmanos, clamaban: Hosanna en el cielo.
V/. Al enterarse de que Jesús llegaba a Jerusalén, el pueblo salió a suencuentro con palmas en las manos, clamando: Hosanna en el cielo.
El sacerdote, al llegar al altar, hace la debida reverencia y, si lo juzgaoportuno, lo inciensa. Luego se dirige a la sede (se quita la capa pluvial, sila usó, y se pone la casulla) y, omitida toda otra ceremonia, da fin a laprocesión diciendo la oración colecta y prosigue la misa de la maneraacostumbrada.

Segunda forma: Entrada solemne

Donde no se pueda hacer la procesión fuera de la iglesia, laentrada del Señor se celebra dentro del templo por medio de una entradasolemne, antes de la misa principal.
Los fieles se reúnen ante la puerta del templo, o bien, dentro del mismotemplo, llevando los ramos en la mano. El sacerdote, los ministros y algunos delos fieles, van a algún sitio adecuado del templo, fuera del presbiterio, endonde pueda ser vista fácilmente la ceremonia, al menos por la mayor parte dela asamblea.
Mientras el sacerdote se dirige al sitio indicado, se canta la antífona"Hosanna al Hijo de David" o algún otro cántico adecuado. Después sebendicen los ramos y se lee el Evangelio de la entrada del Señor en Jerusalén,como se indicó anteriormente. Después del Evangelio, el sacerdote va solemnementehacia el presbiterio a través del templo, acompañado por los ministros y poralgunos fieles, mientras se canta el responsorio "Al entrar elSeñor", u otro cántico apropiado.
Al llegar al altar, el sacerdote hace la debida reverencia. En seguida va a lasede y, omitida toda otra ceremonia, dice la colecta de la misa, que prosigueluego de la manera acostumbrada.

III. Tercera forma: Entrada sencilla

En todas las demás misas de este domingo, en las que no sehace la entrada solemne, se recuerda la entrada del Señor en Jerusalén pormedio de una entrada sencilla.
Mientras el sacerdote se dirige al altar, se canta la antífona de entrada consu salmo u otro cántico sobre el mismo tema. El sacerdote, al llegar al altar,hace la debida reverencia, va a la sede y saluda al pueblo. Luego sigue la misade la manera acostumbrada.
En las misas sin pueblo y en las misas en que no es posible cantar la antífonade entrada, el sacerdote, después de llegar al altar y de haber hecho la debidareverencia, saluda al pueblo, lee la antífona de entrada y prosigue la misa dela manera acostumbrada.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 23, 9-10)

Seis días antes de la Pascua, cuando el Señor entró enJerusalén, salieron los niños a su encuentro llevando en sus manos hojas depalmera y gritando: Hosanna en el cielo. Bendito tú, que vienes lleno de bondady de misericordia.
Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos, porque va aentrar el Rey de la gloria. Y ¿quién es ese Rey de la gloria? El Señor de losejércitos es el Rey de la gloria. Hosanna en el cielo. Bendito tú, que vieneslleno de bondad y de misericordia.
Cuando no se puede hacer ni la procesión, ni la entrada solemne, es convenientehacer una celebración de la palabra de Dios, acerca de la entrada mesiánica yde la Pasión del Señor, ya sea el sábado en la tarde, o bien, el domingo, a lahora más oportuna.

LA MISA

Después de la procesión o de la entrada solemne, elsacerdote comienza la misa con la oración colecta.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que has querido entregarnos comoejemplo de humildad a Cristo, nuestro Salvador, hecho hombre y clavado en unacruz, concédenos vivir según las enseñanzas de su pasión, para participar conÉl, un día, de su gloriosa resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...
Dada la importancia de la Pasión del Señor, el sacerdote, en las misas con elpueblo, y de acuerdo con las características de los fieles de cada asamblea,puede omitir, si hay alguna razón verdaderamente importante, una de las dosprimeras lecturas, o ambas, y leer sólo la Pasión del Señor, aun en su formabreve.

LITURGIA DE LA PALABRA

No aparté mi rostro de los insultos, y sé que no quedaréavergonzado.

Del libro del profeta Isaías: 50, 4-7

En aquel entonces dijo Isaías: "El Señor me ha dado unalengua experta, para que pueda confortar al abatido con palabras de aliento.Mañana tras mañana, el Señor despierta mi oído, para que escuche yo, comodiscípulo. El Señor Dios me ha hecho oír sus palabras y yo no he opuesto resistenciani me he echado para atrás.
Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, la mejilla a los que me tiraban de labarba. No aparté mi rostro de los insultos y salivazos. Pero el Señor me ayuda,por eso no quedaré confundido, por eso endurecí mi rostro como roca y sé que noquedaré avergonzado".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 21 R/. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me hasabandonado?

Todos los que me ven, de mí se burlan; me hacen gestos ydicen: "Confiaba en el Señor, pues que Él lo salve; si de veras lo ama,que lo libre". R/.
Los malvados me cercan por doquiera como rabiosos perros. Mis manos y mis pieshan taladrado y se pueden contar todos mis huesos. R/.
Reparten entre sí mis vestiduras y se juegan mi túnica a los dados. Señor,auxilio mío, ven y ayúdame, no te quedes de mí tan alejado. R/.
A mis hermanos contaré tu gloria y en la asamblea alabaré tu nombre. Que alabenal Señor los que lo temen. Que el pueblo de Israel siempre lo adore. R/.

Cristo se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó.

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 6-11

Cristo, siendo Dios, no consideró que debía aferrarse a lasprerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó así mismo, tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres.Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó inclusola muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que estásobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús todos doblen la rodilla en elcielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente queJesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Palabra de Dios. Tealabamos, Señor.

ACLAMACIÓN (Flp 2, 8-9) R/. Honor y gloria a ti, SeñorJesús.
Cristo se humilló por nosotros y por obediencia aceptó incluso la muerte y unamuerte de cruz. Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó elnombre que está sobre todo nombre. R/.
No se llevan velas ni incienso para la lectura de la Pasión del Señor, ni sehace al principio el saludo, ni se signa el libro. La lectura la hacen undiácono o, en su defecto, el sacerdote. Puede también ser hecha por lectores,reservando al sacerdote, si es posible, la parte correspondiente a Cristo.
Solamente los diáconos piden la bendición del celebrante antes del canto de laPasión, como se hace antes del Evangelio.

PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

SEGÚN SAN MARCOS (14, 1-15, 47)

Andaban buscando apresar a Jesús a traición y darle muerte

Faltaban dos días para la fiesta de Pascua y de los panesázimos. Los sumos sacerdotes y los escribas andaban buscando una manera deapresar a Jesús a traición y darle muerte, pero decían: "No durante lasfiestas, porque el pueblo podría amotinarse".
Se ha adelantado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura Estando Jesús sentadoa la mesa, en casa de Simón el leproso, en Betania, llegó una mujer con unfrasco de perfume muy caro, de nardo puro; quebró el frasco y derramó elperfume en la cabeza de Jesús. Algunos comentaron indignados: "¿A quéviene este derroche de perfume? Podía haberse vendido por más de trescientosdenarios para dárselos a los pobres". Y criticaban a la mujer; pero Jesúsreplicó: "Déjenla. ¿Por qué la molestan? Lo que ha hecho conmigo estábien, porque a los pobres los tienen siempre con ustedes y pueden socorrerloscuando quieran; pero a mí no me tendrán siempre. Ella ha hecho lo que podía. Seha adelantado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura. Yo les aseguro que encualquier parte del mundo donde se predique el Evangelio, se recordará tambiénen su honor lo que ella ha hecho conmigo".
Le prometieron dinero a Judas Iscariote
Judas Iscariote, uno de los Doce, se presentó a los sumos sacerdotes paraentregarles a Jesús. Al oírlo, se alegraron y le prometieron dinero; y élandaba buscando una buena ocasión para entregarlo.
¿Dónde está la habitación donde voy a comer la Pascua con mis discípulos?
El primer día de la fiesta de los panes ázimos, cuando se sacrificaba elcordero pascual, le preguntaron a Jesús sus discípulos: "¿Dónde quieresque vayamos a prepararte la cena de Pascua?". El les dijo a dos de ellos:"Vayan a la ciudad. Encontrarán a un hombre que lleva un cántaro de agua;síganlo y díganle al dueño de la casa en donde entre: 'El Maestro mandapreguntar: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con misdiscípulos?'. Él les enseñará una sala en el segundo piso, arreglada condivanes. Prepárennos allí la cena". Los discípulos se fueron, llegaron ala ciudad, encontraron lo que Jesús les había dicho y prepararon la cena dePascua.
Uno de ustedes, que está comiendo conmigo, me va a entregar
Al atardecer, llegó Jesús con los Doce. Estando a la mesa, cenando, les dijo:"Yo les aseguro que uno de ustedes, uno que está comiendo conmigo, me va aentregar". Ellos, consternados, empezaron a preguntarle uno tras otro:"¿Soy yo?". Él respondió: "Uno de los Doce; alguien que moja supan en el mismo plato que yo. El Hijo del hombre va a morir, como está escrito:pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre! ¡Más le valiera no habernacido!".
Esto es mi cuerpo. Ésta es mi sangre, sangre de la nueva alianza
Mientras cenaban, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lodio a sus discípulos, diciendo: "Tomen: esto es mi cuerpo". Y tomandoen sus manos una copa de vino, pronunció la acción de gracias, se la dio, todosbebieron y les dijo: "Ésta es mi sangre, sangre de la alianza, que sederrama por todos. Yo les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vidhasta el día en que beba el vino nuevo en el Reino de Dios".
Antes de que el gallo cante dos veces, tú me habrás negado tres
Después de cantar el himno, salieron hacia el monte de los Olivos y Jesús lesdijo: "Todos ustedes se van a escandalizar por mi causa; como estáescrito: Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas; pero cuando resucite irépor delante de ustedes a Galilea". Pedro replicó: "Aunque todos seescandalicen, yo no". Jesús le contestó: "Yo te aseguro que hoy, estamisma noche, antes de que el gallo cante dos veces, tú me negarás tres".Pero él insistía: "Aunque tenga que morir contigo, no te negaré". Ylos demás decían lo mismo.

Empezó a sentir terror y angustia

Fueron luego a un huerto, llamado Getsemaní, y Jesús dijo asus discípulos: "Siéntense aquí mientras hago oración”. Se llevo a Pedro,a Santiago y a Juan; empezó a sentir terror y angustia, y les dijo: "Tengoel alma llena de una tristeza mortal. Quédense aquí, velando". Se adelantóun poco, se postró en tierra y pedía que, si era posible, se alejara de Élaquella hora. Decía: "Padre, tú lo puedes todo: aparta de mí este cáliz.Pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres".
Volvió a donde estaban los discípulos, y al encontrarlos dormidos, dijo aPedro: "Simón, ¿estás dormido? ¿No has podido velar ni una hora? Velen yoren, para que no caigan en la tentación. El espíritu está pronto, pero lacarne es débil". De nuevo se retiró y se puso a orar, repitiendo lasmismas palabras. Volvió y otra vez los encontró dormidos, porque tenían losojos cargados de sueño; por eso no sabían qué contestarle. Él les dijo:"Ya pueden dormir y descansar. ¡Basta! Ha llegado la hora. Miren que elHijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levántense!¡Vamos! Ya está cerca el traidor".
Deténganlo y llévenlo bien sujeto
Todavía estaba hablando, cuando se presentó Judas, uno de los Doce, y con él,gente con espadas y palos, enviada por los sacerdotes, los escribas y losancianos. El traidor les había dado una contraseña, diciéndoles: "Al queyo bese, ése es. Deténganlo y llévenselo bien sujeto". Llegó, se acercó yle dijo: "Maestro", y lo besó. Ellos le echaron mano y lo apresaron.Pero uno de los presentes desenvainó la espada y de un golpe le cortó la orejaa un criado del sumo sacerdote. Jesús tomó la palabra y les dijo:"¿Salieron ustedes a apresarme con espadas y palos, como si se tratara deun bandido? Todos los días he estado entre ustedes, enseñando en el templo y nome han apresado. Pero así tenía que ser para que se cumplieran las Escrituras".Todos lo abandonaron y huyeron. Lo iba siguiendo un muchacho, envuelto nada máscon una sabana y lo detuvieron; pero él soltó la sábana y se les escapódesnudo.
¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios bendito?
Condujeron a Jesús a casa del sumo sacerdote y se reunieron todos lospontífices, los escribas y los ancianos. Pedro lo fue siguiendo de lejos, hastael interior del patio del sumo sacerdote y se sentó con los criados, cerca dela lumbre, para calentarse.
Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban una acusación contra Jesúspara condenarlo a muerte y no la encontraban. Pues, aunque muchos presentabanfalsas acusaciones contra Él, los testimonios no concordaban. Hubo unos que sepusieron de pie y dijeron: "Nosotros lo hemos oído decir: 'Yo destruiré estetemplo, edificado por hombres, y en tres días construiré otro, no edificado porhombres' ". Pero ni aun en esto concordaba su testimonio. Entonces el sumosacerdote se puso de pie y le preguntó a Jesús: "¿No tienes nada queresponder a todas esas acusaciones?". Pero Él no le respondió nada. Elsumo sacerdote le volvió a preguntar: "¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Diosbendito?". Jesús contestó: "Sí lo soy. Y un día verán cómo el Hijodel hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y cómo viene entre lasnubes del cielo". El sumo sacerdote se rasgó las vestiduras exclamando:"¿Qué falta hacen ya más testigos? Ustedes mismos han oído la blasfemia.¿Qué les parece?". Y todos lo declararon reo de muerte. Algunos sepusieron a escupirle, y tapándole la cara lo abofeteaban y le decían:"Adivina quién fue", y los criados también le daban de bofetadas.
No conozco a ese hombre del que ustedes hablan
Mientras tanto, Pedro estaba abajo, en el patio. Llegó una criada del sumosacerdote, y al ver a Pedro calentándose, lo miró fijamente y le dijo: "Tútambién andabas con Jesús Nazareno”. El lo negó, diciendo: “Ni se ni entiendolo que quieres decir". Salió afuera hacia el zaguán, y un gallo cantó. Lacriada, al verlo, se puso de nuevo a decir a los presentes: "Ése es uno deellos". Pero él lo volvió a negar. Al poco rato, también los presentesdijeron a Pedro: "Claro que eres uno de ellos, pues eres Galileo".Pero él se puso a echar maldiciones y a jurar: "No conozco a ese hombredel que hablan". En seguida, cantó el gallo por segunda vez. Pedro seacordó entonces de las palabras que le había dicho Jesús: 'Antes de que elgallo cante dos veces, tú me habrás negado tres', y rompió a llorar.
¿Quieren que les suelte al rey de los judíos?
Luego que amaneció, se reunieron los sumos sacerdotes con los ancianos, losescribas y el sanedrín en pleno para deliberar. Ataron a Jesús, se lo llevarony lo entregaron a Pilato. Éste le preguntó: "¿Eres tú el rey de y losjudíos?". Él respondió: "Sí lo soy". Los sumos sacerdotes lo acusabande muchas cosas. Pilato le preguntó de nuevo: "¿No contestas nada? Mira decuántas cosas te acusan". Jesús ya no le contestó nada, de modo que Pilatoestaba muy extrañado.
Durante la fiesta de Pascua, Pilato solía soltarles al preso que ellos pidieran.Estaba entonces en la cárcel un tal Barrabás, con los revoltosos que habíancometido un homicidio en un motín. Vino la gente y empezó a pedir el indulto decostumbre. Pilato les dijo: "¿Quieren que les suelte al rey de losjudíos?". Porque sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregado porenvidia. Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente para que pidieran lalibertad de Barrabás. Pilato les volvió a preguntar: "¿Y qué voy a hacercon el que llaman rey de los judíos?". Ellos gritaron: "¡Crucifícalo!".Pilato les dijo: "Pues ¿qué mal ha hecho?". Ellos gritaron másfuerte:
"¡Crucifícalo!". Pilato, queriendo dar gusto a la multitud les soltóa Barrabás; y a Jesús, después de mandarlo azotar, lo entregó para que locrucificaran.
Le pusieron una corona de espinas
Los soldados se lo llevaron al interior del palacio, al pretorio, y reunieron atodo el batallón. Lo vistieron con un manto de color púrpura, le pusieron unacorona} de espinas que habían trenzado, y comenzaron a burlarse 1.2 de Él,dirigiéndole este saludo: "¡Viva el rey de los judíos!". Le golpeabanla cabeza con una caña, le escupían y, doblando las rodillas, se postraban anteÉl. Terminadas las burlas, le quitaron aquel manto de color púrpura, lepusieron su ropa y lo sacaron para crucificarlo.
Llevaron a Jesús al Gólgota
Entonces forzaron a cargar la cruz a un individuo que pasaba por ahí de regresodel campo, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, y llevaron a Jesús alGólgota (que quiere decir "lugar de la Calavera"). Le ofrecieron vinocon mirra, pero Él no lo aceptó. Lo crucificaron y se repartieron sus ropas,echando suertes para ver qué le tocaba a cada uno.
Fue contado entre los malhechores
Era media mañana cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estabaescrito: "El rey de los judíos". Crucificaron con Él a dos bandidos,uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice:Fue contado entre los malhechores.
Ha salvado a otros y a si mismo no se puede salvar
Los que pasaban por ahí, lo injuriaban meneando la cabeza y gritándole:"¡Anda! Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvatea ti mismo y baja de la cruz”. Los sumos sacerdotes se burlaban también de ÉL yle decían: "Ha salvado a otros, pero a sí mismo no se puede salvar. Que elMesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos ycreamos". Hasta los que estaban crucificados con Él también lo insultaban.
Y dando un fuerte grito, Jesús expiró
Al llegar el mediodía, toda aquella tierra se quedó en tinieblas hasta las tresde la tarde. Y a las tres, Jesús gritó con voz potente: "Eloi, Eloí, ¿lemasabactani?" (que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me hasabandonado?). Algunos de los presentes, al oírlo, decían: "Miren, estállamando a Elías". Uno corrió a empapar una esponja en vinagre, la sujetóa un carrizo y se la acercó para que bebiera, diciendo: "Vamos a ver siviene Elías a bajarlo". Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró.
Aquí todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes.
Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba a abajo. El oficialromano que estaba frente a Jesús, al ver cómo había expirado, dijo: "Deveras este hombre era Hijo de Dios".
Había también ahí unas mujeres que estaban mirando todo desde lejos; entreellas, María Magdalena, María (la madre de Santiago el menor y de José) ySalomé, que cuando Jesús estaba en Galilea, lo seguían para atenderlo; y ademásde ellas, otras muchas que habían venido con Él a Jerusalén.
José tapó con una piedra la entrada del sepulcro
Al anochecer, como era el día de la preparación, víspera del sábado, vino Joséde Arimatea, miembro distinguido del sanedrín, que también esperaba el Reino deDios. Se presentó con valor ante Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilatose extrañó de que ya hubiera muerto, y llamando al oficial, le preguntó sihacía mucho tiempo que había muerto. Informado por el oficial, concedió elcadáver a José. Este compró una sábana, bajó el cadáver, lo envolvió en lasábana y lo puso en un sepulcro excavado en una roca y tapó con una piedra laentrada del sepulcro. María Magdalena y María, la madre de José, se fijaron endónde lo ponían.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

O bien: Forma breve

PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MARCOS (15,1-39)

¿Quieren que les suelte al rey de los judíos?
Luego que amaneció, se reunieron los sumos sacerdotes con los ancianos, losescribas y el sanedrín en pleno para deliberar. Ataron a Jesús, se lo llevarony lo entregaron a Pilato. Éste le preguntó: "¿Eres tú el rey de losjudíos?". Él respondió: "Sí lo soy". Los sumos sacerdotes loacusaban de muchas cosas. Pilato le preguntó de nuevo: "¿No contestasnada? Mira de cuántas cosas te acusan". Jesús ya no le contestó nada, demodo que Pilato estaba muy extrañado.
Durante la fiesta de Pascua, Pilato solía soltarles al preso que ellospidieran. Estaba entonces en la cárcel un tal Barrabás, con los revoltosos quehabían cometido un homicidio en un motín. Vino la gente y empezó a pedir elindulto de costumbre. Pilato les dijo: "¿Quieren que les suelte al rey delos judíos?". Porque sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregadopor envidia. Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente para que pidieranla libertad de Barrabás. Pilato les volvió a preguntar: "¿Y qué voy ahacer con el que llaman rey de los judíos?". Ellos “¡Crucifícalo!”. Pilatoles dijo “Pues ¿que mal ha hecho?". Ellos gritaron más fuerte:"Crucifícalo!". Pilato, queriendo dar gusto a la multitud, les solloa Barrabás; y a Jesús, después de mandarlo azotar, lo entregó para que locrucificaran.
Le pusieron una corona de espinas
Los soldados se lo llevaron al interior del palacio, al pretorio, y reunieron atodo el batallón. Lo vistieron con un manto de color púrpura, le pusieron unacorona de espinas que habían trenzado y comenzaron a burlarse de Él,dirigiéndole este saludo: "¡Viva el rey de los judíos!". Le golpeabanla cabeza con una caña, le escupían y, doblan las rodillas, se postraban anteÉl. Terminadas las burlas, le quitaron aquel manto de color púrpura, lepusieron su ropa y lo sacaron para crucificarlo.
Llevaron a Jesús al Gólgota
Entonces forzaron a cargar la cruz a un individuo que pasaba por ahí de regresodel campo, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo, y llevaron a Jesús alGólgota (que quiere decir "lugar de la Calavera"). Le ofrecieron vinocon mirra, pero El no lo aceptó. Lo crucificaron y se repartieron sus ropas,echando suertes para ver qué le tocaba a cada uno.
Fue contado entre los malhechores
Era media mañana cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estabaescrito: "El rey de los judíos". Crucificaron con Él a dos bandidos,uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice:Fue contado entre los malhechores.
Ha salvado a otros y a sí mismo no se puede salvar
Los que pasaban por ahí lo injuriaban meneando la cabeza y gritándole:"¡Anda! Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvatea ti mismo y baja de la cruz". Los sumos sacerdotes se burlaban también deÉl y le decían: "Ha salvado a otros, pero a si mismo no se puede salvar.Que el Mesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos ycreamos". Hasta los que estaban crucificados con El también lo insultaban.
Y dando un fuerte grito, Jesús expiró
Al llegar el mediodía, toda aquella tierra se quedó en tinieblas hasta las tresde la tarde. Y a las tres, Jesús gritó con voz potente: "Eloí, Eloí, ¿lemásabactani?". (que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me hasabandonado?). Algunos de los presentes, al oírlo, decían: "Miren, estállamando a Elías". Uno corrió a empapar una esponja en vinagre, la sujetóa un carrizo y se la acercó para que bebiera, diciendo: "Vamos a ver siviene Elías a bajarlo". Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró.
Aquí todos se arrodillan y guardan silencio por unos instantes.
Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba a abajo. El oficialromano que estaba frente a Jesús, al ver cómo había expirado, dijo: "Deveras este hombre era Hijo de Dios".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Después de la lectura de la Pasión, puede tenerse, si secree oportuno, una breve homilía,

Credo

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos ahora con fe y confianza, y pidamos que la vida nuevaque nace de la cruz de Cristo llegue al mundo entero.
Después de cada petición diremos (cantando): Señor, ten piedad (o bien: Kyrie,eléison).

1. Por la Iglesia, por todos los cristianos. Que aprendamosa vivir con espíritu de amor y de entrega, como Jesús. Oremos.
2. Por los que no conocen a Jesús. Que puedan llegar a sentir el gozo y la vidade Él nos da. Oremos.
3. Por todos los que sufren. Que, identificados con la cruz de JESÚS, puedantambién gozar de la alegría de la resurrección. Oremos.
4. Por todos nosotros, reunidos en este domingo de Ramos. Que la semana Santaque iniciamos nos haga crecer en la fe, la esperanza y el amor. Oremos.
5. Por los que están de vacaciones en estos días santos. Que en su descanso seunan a al celebración de toda la Iglesia y alaben al Señor. Oremos

Escucha, Señor la oración confiada que te dirigimos yconcédenos la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que la pasión de tu Hijo, actualizada en este santosacrificio que vamos a ofrecerte, nos alcance, Señor, de tu misericordia elperdón que no podemos merecer por nuestras obras. Por Jesucristo, nuestroSeñor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvacióndarte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso yeterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual siendo inocente, se dignó padecer por los pecadores y fue injustamentecondenado por salvar a los culpable; con su muerte borró nuestros delitos y,resucitando conquistó nuestra justificación.

Por eso, te alabamos con todos los ángeles y te aclamamoscon voces de Júbilo diciendo:

ANTIFONIA DE LA COMUNIÓN (Mt 26, 42)

Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba,hágase tu voluntad.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú que nos has alimentado con esta Eucaristía, y por mediode la muerte de tu hijo nos das la esperanza de alcanza lo que la fe nospromete, concédenos, Señor, llegar, por medio de su resurrección, a la meta denuestras esperanzas Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- El último viaje queel Señor Jesús emprendió a la ciudad de David no fue uno entre tantos otros. ElProfeta de Nazaret subiría justamente a la ciudad para cumplir una serie degestos proféticos calculados y bien planeado. Iba a asumir su señorío sobreaquella ciudad. Lanzaría ahí un gesto y un grito decisivo. E n aquella ciudad yen aquel templo habían violentado el tenor de la alianza. En torno del templose habían tejido una red de intereses perversos que no tenían justificaciónalguna. Los dirigentes de Israel disponían de beneficios y privilegios que eraninsostenibles. Lo peor de todo es que pretendían obrar de manera correcta. Esadescomposición era la que pretendía derribar Jesús con el gesto profético delas mesas derribadas en el atrio de Jerusalén. Buena falta anos hace mirarnosen este rey manso y humilde que ingresa a Jerusalén, para revisar el fondoúltimo de nuestros interese y motivaciones profundas.