Lecturas III Domingo de Pascua, 22 Abril 2012, Pascua


ImprimirImprimirEnviarEnviarPDFPDF

DOMINGO 22

III DOMINGO DE PASCUA

Santos: Agapito I, Papa; Sotero y Cayo, pontífices mártires.Beato Francisco de Fabriano, presbítero. (Blanco)

DIOS HA GLORIFICADO A SU SIERVO JESÚS

Hch 3, 13-15. 17-19, I Jn 2,1-5; Lc 24, 35-48

La gloria de Dios es inaccesible a nosotros los mortales.Algún destello de su grandeza se nos ha aproximado en la persona de su Hijo.Por algo la carta a los Hebreos lo llama "reflejo de su gloria, improntade su ser". Los primeros discípulos atisbaron la gloria de Jesús en las vivenciasintensas que experimentaron a partir de su paso de la muerte a la vida. De lastensiones, perplejidad y confusión que vivieron los doce y el resto de losdiscípulos, nos informan todos los relatos pascuales. El tránsito de laexistencia antigua a la vida nueva que inauguró Jesús tuvo que ser apuntaladopor las señales discretas que el Espíritu del resucitado realizó en medio delgrupo de los discípulos. La carta de Juan nos refiere también el alientointenso que esa vida nueva suscitó en las primeras comunidades cristianas.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65, 1 -2)

Aclamen al Señor, habitantes todos de la tierra, canten unhimno a su nombre, denle gracias y alábenlo. Aleluya.

ORACION COLECTA.

Señor, tú que nos has renovado en el espíritu al devolvernosla dignidad de hijos tuyos, concédenos aguardar, llenos de júbilo y esperanza,el día glorioso de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ustedes dieron muerte al autor de la vida, pero Dios loresucitó de entre los muertos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 3, 13-15. 17-19

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
"El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, haglorificado a su siervo Jesús, a quien ustedes entregaron a Pilato, y a quien rechazaronen su presencia, cuando él ya había decidido ponerlo en libertad. Rechazaron alsanto, al justo, y pidieron el indulto de un asesino; han dado muerte al autorde la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos y de ello nosotros somostestigos.
Ahora bien, hermanos, yo sé que ustedes han obrado por ignorancia, de la mismamanera que sus jefes; pero Dios cumplió así lo que había predicho por boca delos profetas: que su Mesías tenía que padecer. Por lo tanto, arrepiéntanse yconviértanse, para que se les perdonen sus pecados". Palabra deDios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 4 R/. En ti, Señor, confío. Aleluya.
Tú que conoces lo justo de mi causa, Señor, responde a mi clamor. Tú que me hassacado con bien de mis angustias, apiádate y escucha mi oración. R/.
Admirable en bondad ha sido el Señor para conmigo, y siempre que lo invoco meha escuchado; por eso en Él confío. R/.
En paz, Señor, me acuesto y duermo en paz, pues sólo tú, Señor, eres mitranquilidad. R/.

Cristo es la víctima de propiciación por nuestros pecados ypor los del mundo entero.

De la primera carta del apóstol san Juan: 2, 1-5

Hijitos míos: Les escribo esto para que no pequen. Pero, sialguien peca, tenemos como intercesor ante el Padre, a Jesucristo, el justo.Porque Él se ofreció como víctima de expiación por nuestros pecados, y no sólopor los nuestros, sino por los del mundo entero.
En esto tenemos una prueba de que conocemos a Dios: en que cumplimos susmandamientos. El que dice: "Yo lo conozco", pero no cumple susmandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él. Pero en aquel quecumple su palabra, el amor de Dios ha llegado a su plenitud, y precisamente enesto conocemos que estamos unidos a El. Palabra de Dios. Te alabamos,Señor.

ACLAMACIÓN (cfr. Lc 24, 32) R/. Aleluya, aleluya.
Señor Jesús haz que comprendamos las Escrituras. Enciende nuestro corazónmientras nos hablas. R/.
Está escrito que Cristo tenía que padecer y tenía que resucitar de entre losmuertos al tercer día.
R/.

Del santo Evangelio según san Lucas: 24, 35-48
Cuando los dos discípulos regresaron de Emaús y llegaron al sitio donde estabanreunidos los apóstoles, les contaron lo que les había pasado en el camino ycómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.
Mientras hablaban de esas cosas, se presentó Jesús en medio de ellos y lesdijo: "La paz esté con ustedes". Ellos, desconcertados y llenos detemor, creían ver un fantasma. Pero Él les dijo: "No teman; soy yo. ¿Porqué se espantan? ¿Por qué surgen dudas en su interior? Miren mis manos y mispies. Soy yo en persona. Tóquenme y convénzanse: un fantasma no tiene ni carneni huesos, como ven que tengo yo". Y les mostró las manos y los pies. Perocomo ellos no acababan de creer de pura alegría y seguían atónitos, les dijo:"¿Tienen aquí algo de comer?". Le ofrecieron un trozo de pescadoasado; El lo tomó y se puso a comer delante de ellos.
Después les dijo: "Lo que ha sucedido es aquello de que les hablaba yo,cuando aún estaba con ustedes: que tenía que cumplirse todo lo que estabaescrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos".
Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras y lesdijo: "Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitarde entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar atodas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Diospara el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. Credo.

PLEGARIA UNIVERSAL

Oremos a Jesús, nuestro pastor y nuestro guía. Después decada petición diremos:
Jesús resucitado, escúchanos.
Para que la Iglesia dé siempre testimonio de renovación, de diálogo, dedesprendimiento de todo poder. Oremos.
Para que el Papa Benedicto guíe a la Iglesia contando siempre con la asistenciadel Espíritu Santo. Oremos.
Para que las familias cristianas crezcan día tras día en el camino de la fe, laesperanza y el amor. Oremos.
Para que el amor hacia los necesitados, los enfermos, los marginados, losinmigrantes, sea el principal distintivo de los que nos reconocemos cristianos.Oremos.
Para que los monjes y monjas, y los religiosos y religiosas, vivan con mucha fey esperanza su vocación. Oremos.
Señor Jesús, escucha nuestra oración y llénanos de tu Espíritu Santo, para que vivamoscon mucha alegría estas fiestas de Pascua. Tú que vives y reinas por los siglosde los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilopor la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con El, un día, de lafelicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 24, 46-47)

Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre losmuertos al temer día y que, en su nombre, se exhortara a todos los pueblos alarrepentimiento para el perdón de los pecados. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Mira, Señor, con bondad a estos hijos tuyos que has renovadopor medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección.Por Jesucristo, nuestro Señor.

UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Disponemosafortunadamente de una reserva suficiente de fe y esperanza en Dios. El Señornos sigue regalando la vida de su Hijo. Esa vida sigue alentando a muchoshombres y mujeres para vivir conforme al Espíritu de Jesús. Esos son nuestrostestigos irremplazables. Están ahí. Llevan dentro de sí la verdad de Jesús. Poreso sirven a los pequeños, por eso levantan su voz para defender a lospisoteados y perseguidos, por eso atienden a los migrantes o llevan despensas acárceles y hospitales. Sus nombres no ocupan las primeras planas de losdiarios, no dirigen ni encabezan las comunidades eclesiales. Son bautizados,hombres y mujeres que siguen a Jesús con la misma entereza que los primerosdiscípulos. Son pocos en medio de la inmensidad cie los cristianos nominalesque sobresalimos por nuestra mediocre indiferencia. Ellos son los que cumplenel mandamiento antiguo, el que conocemos desde el principio, ellos llevandentro el amor del Padre.