Lecturas Jueves 1º de Marzo 2012


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JUEVES 1

Santos: David de Cambria, obispo; Albino o Albin de Angers, obispo. Eudoxia de Heliópolis, mártir. Feria (Morado)

DIOS ESTA POR ENCIMA DE CUALQUIER HOMBRE

Est 4, 17; Mt 7, 7-12

La oración que Mardoqueo recita es una confesión contundente de sus convicciones más hondas. Él no se va a someter a humillaciones que denigren su dignidad. Entre las personas no hay diferentes dignidades, al contrario, todos merecemos el mismo trato respetuoso. Solamente Dios está por encima de los mortales. Esa es la conclusión que expone el Evangelio de san Mateo. Los demás son iguales a mí en dignidad y derechos. La mejor recomendación es la que formula la "regla de oro". Hay que adelantamos a darle a los demás el tratamiento que esperamos recibir de ellos. Desde la afirmación de la fraternidad universal y de la condición única del género humano se crean las condiciones para una convivencia respetuosa y justa entre las personas.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 5, 2-3)

Señor, oye mis palabras, escucha mi lamento, haz caso de mi voz suplicante, Rey mío y Dios mío.

ORACIÓN COLECTA

Puesto que sin ti nada podemos, concédenos, Señor, luz para distinguir siempre el bien y valor para ponerlo en práctica, a fin de que podamos vivir según tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

No tengo otro defensor más que tú, Señor.

Del libro de Ester: 4, 17n. p-r. aa-bb. gg-hh

En aquellos días, la reina Ester, ante el mortal peligro que amenazaba a su pueblo, buscó refugio en el Señor y se postró en tierra con sus esclavas, desde la mañana hasta el atardecer. Entonces suplicó al Señor, diciendo:
"Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, ¡bendito seas! Protégeme, porque estoy sola y no tengo más defensor que tú, Señor, y voy a jugarme la vida.
Señor, yo sé, por los libros que nos dejaron nuestros padres, que tú siempre salvas a los que te son fieles. Ayúdame ahora a mí, porque no tengo a nadie más que a ti, Señor y Dios mío.
Ayúdame, Señor, pues estoy desamparada. Pon en mis labios palabras acertadas cuando esté en presencia del león y haz que yo le agrade, para que su corazón se vuelva en contra de nuestro enemigo, para ruina de éste y de sus cómplices.
Con tu poder, Señor, líbranos de nuestros enemigos. Convierte nuestro llanto en alegría y haz que nuestros sufrimientos nos obtengan la vida".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 137 R/. De todo corazón te damos gracias, Señor.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Que todos los reyes de la tierra te reconozcan al escuchar tus prodigios. Que alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa. R/.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R/.

ACLAMACIÓN (Sal 50, 12, 14) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Crea en mí, Señor, un corazón puro y devuélveme tu salvación, que regocija. R/.

Todo el que pide, recibe.

Del santo Evangelio según san Mateo: 7, 7-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre.
¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuánta mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, en tu bondad las ofrendas y súplicas que te presentamos, y convierte a ti nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 7, 8)

Todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abrirá.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor Dios nuestro, que el sacramento que nos has dado como ayuda para nuestra salvación, nos sirva de auxilio tanto para esta vida como para la futura. Por Jesucristo, nuestro Señor.