Lecturas Jueves 20 de Septiembre 2012


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JUEVES 20

Santos: AndrésKim Taegon, Pablo Chong Hasang y compañeros, mártires; Eustaquio de Roma ycompañeros, mártires. Beato Francisco de Posadas presbítero. Memoria (Rojo)

EL AGRADECIMIENTO

1 Co 15,1-11; Lc 7,36-50

Uno de los hilos que conectan estas dos lecturas es elagradecimiento. La pecadora anónima que enjugó y besó insistentemente los piesde Jesús estaba expresando efusivamente su agradecimiento por haber sido perdonadasin condición alguna. La mujer se sintió tan acogida por la compasión del Señorque no dudó en mostrarle su afectuosa gratitud. En el capítulo quince de lacarta a los Corintios el apóstol san Pablo refiere las formulas antiguas queregistraban los hechos fundamentales de la pasión y muerte del Señor. Comocolofón refiere también su propio llamado al apostolado, expresando su viejacondición de perseguidor de los cristianos. La humildad del apóstol le permiteconfesar delante de sus lectores la clave de su labor misionera: la gracia y elfavor de Dios habían transformado profundamente su vida, convirtiéndolo en unmisionero innovador e infatigable.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Los santos mártires derramaron su sangre por Cristo aquí enla tierra; por eso han obtenido el premio eterno en el cielo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, creador y salvador de todas las naciones, queen la región de Corea maravillosamente llamaste a la fe a un pueblo escogidopor ti y lo hiciste crecer por medio del glorioso martirio de los santosAndrés, Pablo y sus compañeros, concédenos, por su intercesión, que tambiénnosotros, a ejemplo suyo, perseveremos fieles a tus mandamientos hasta el díade nuestra muerte. Por nuestro Señor Jesucristo....

LITURGIA DE LA PALABRA
Esto es lo que predicamos y lo que ustedes han creído.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios:15, 1-11
Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que yo les predique y que ustedes aceptarony en el cual están firmes. Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y comoyo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.
Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestrospecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercerdía, según estaba escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los Doce;después se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de loscuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago yluego a todos los apóstoles.
Finalmente, se me apareció también a mí, que soy como un aborto. Porque yoperseguí a la Iglesia de Dios y por eso soy el último de los apóstoles eindigno de llamarme apóstol. Sin embargo, por la gracia de Dios, soy lo quesoy, y su gracia no ha sido estéril en mí; al contrario, he trabajado más quetodos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios, que está conmigo. Decualquier manera, sea yo, sean ellos, esto es lo que nosotros predicamos y estomismo lo que ustedes han creído.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 117 R/. Te damos gracias, Señor, porque eresbueno.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna.Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna". R/.
Escuchemos el canto de victoria que sale de la casa de los justos: "La diestradel Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo". R/.
No moriré, continuaré viviendo para contar lo que el Señor ha hecho. Tú eres miDios, y te doy gracias. Tú eres mi Dios, y yo te alabo. R/.

ACLAMACIÓN (Mt 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo lesdaré alivio, dice el Señor. R/.

Sus pecados le han quedado perdonados, porque ha amadomucho.

Del santo Evangelio según san Lucas: 7, 36-50

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con Él.Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida enaquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo,tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús,y comenzó a llorar, y con sus lágrimas le bañaba los pies, los enjugó con sucabellera, los besó y los ungió con el perfume.
Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: "Si estehombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando;sabría que es una pecadora".
Entonces Jesús le dijo: "Simón, tengo algo que decirte. El fariseocontestó: "Dímelo, Maestro". Él le dijo: "Dos hombres le debíandinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro, cincuenta.Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de elloslo amará más?". Simón le respondió: "Supongo que aquel a quien leperdonó más".
Entonces Jesús le dijo: "Has juzgado bien". Luego, señalando a lamujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no meofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con suslágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso desaludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies. Tú noungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies conperfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedadoperdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, pocoama". Luego le dijo a la mujer: "Tus pecados te han quedadoperdonados".
Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: "¿Quién es éste quehasta los pecados perdona?". Jesús le dijo a la mujer: "Tu fe te hasalvado; vete en paz". Palabra del Señor. Gloria a ti, SeñorJesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios todopoderoso, recibe los dones que tu pueblo tepresenta y, por la intercesión de tus santos mártires, concédenos que tambiénnosotros seamos un sacrificio agradable a ti, que contribuya a la salvación detodo el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 10, 32)

A quien me reconozca delante de los hombres, yo también loreconoceré ante mi Padre, que está en los cielos.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Alimentados con el pan de los fuertes en esta celebración delos santos mártires coreanos, te suplicamos, Señor, que mediante nuestra íntimay fiel unión a Cristo en la Iglesia, podamos contribuir con nuestros trabajos,a la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor