Lecturas Jueves 30 de Agosto 2012


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JUEVES 30

Santos: Rosa de Lima, virgen; Margarita Ward, mártir. Pedrode Trevi, misionero. Fiesta (Blanco)

LOS TESOROS QUE CAMBIAN LA VIDA

2Co 10,17-11,2; Mt 13,44-46

La recomendación que nos ofrece el Señor Jesús en estasparábolas cobra sentido en la existencia cristiana del apóstol san Pablo.Mientras que el relato parabólico presenta a un hombre que descubreinesperadamente un tesoro, arriesgando e hipotecando todos sus bienes paraconseguirlo; el texto de la carta a los corintios nos comparte la argumentaciónprecisa que destaca la verdadera grandeza del apóstol. Lo que el Señor Jesúsrecomendó, el apóstol lo asumió. No tenía otro orgullo ni otro motivo del cualufanarse que de su total y absoluta dependencia del Señor. Ni su habilidadargumentativa, ni su preparación académica, ni su destreza retórica eran su fortaleza.Todo eso lo utilizaba hábilmente al servicio del Evangelio. Sin embargo, suverdadera confianza estaba puesta en la fuerza y el nombre del Señor Jesúsmuerto y resucitado.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Alegrémonos todos en el Señor, en la festividad de santaRosa de Lima, nuestra patrona y protectora que, en premio de su fidelidad aDios, mereció hoy entrar al cielo para reinar con Cristo eternamente.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que impulsaste a santa Rosa de Lima arenunciar al mundo para consagrarse a una vida de austeridad por amor tuyo,enciéndenos con ese mismo amor para que, viviendo auténticamente nuestrocristianismo en el mundo, nos esforcemos en ganarlo para ti. Por nuestro SeñorJesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Los he desposado con un solo marido y los he entregado aCristo como si fueran ustedes una virgen pura.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios:10,17-11, 2

Hermanos: Si alguno quiere enorgullecerse, que seenorgullezca del Señor, porque el hombre digno de aprobación no es aquel que sealaba a sí mismo, sino aquel a quien el Señor alaba. Ojalá soportaran ustedesque les dijera unas cuantas cosas sin sentido. Sopórtenmelas, pues estoy celosode ustedes con celos de Dios, ya que los he desposado con un solo marido y loshe entregado a Cristo como si fueran ustedes una virgen pura. Palabra deDios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 148 R/. Que alaben al Señor todos sus fieles.
Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben al Señor todossus ángeles, celestiales ejércitos. R/.
Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombresy mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto. R/.
Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo que ha gozadosiempre de familiaridad con Él. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 15. 9. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mi amor. El que permanece en mí y yo en él, ése da frutoabundante. R/.

Va y vende cuanto tiene y compra aquel campo.

Del santo Evangelio según san Mateo: 13, 44-46

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "El Reino delos cielos se parece a un tesoro escondido en un campo.
El que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va y vende cuantotiene y compra aquel campo.
El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que,al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos al celebrar hoyla fiesta de santa Rosa de Lima, y haz que este memorial de la muerte yresurrección de tu Hijo nos ayude a encontrar en nuestros sufrimientos,aceptados por amor a Cristo y al prójimo, el camino del cielo. Por Jesucristo,nuestro Señor.

Prefacio de santas vírgenes y santos religiosos.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Flp 3, 8)

Por amor a Cristo, acepté perderlo todo; y todo lo considerocomo basura con tal de ganar a Cristo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Tú, que nos has hecho partícipes del Cuerpo y de la Sangrede tu Hijo, enciéndenos, Señor, en su amor para que, a ejemplo de santa Rosa deLima, seamos capaces de renunciar a cuanto pueda apartarnos de Cristo, que vivey reina por los siglos de los siglos.