Lecturas Martes 17 Abril 2012


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MARTES 17

Santos: Simeón Bar-Sabbas y compañeros, mártires; Aniceto I,Papa y mártir; Roberto de la Casa de Dios, abad Feria (Blanco)

PARA QUE TENGAN VIDA ETERNA

Hch 4, 32-37; Jn 3, 7-15

El cuarto Evangelio considera imprescindible la crucifixióny la exaltación de Jesús para que alcancemos vida eterna Esa propuesta no esuna asociación caprichosa Quien viva congruentemente como Jesús vivió,experimentará una experiencia innovadora en su vida. Las cosas y las relacioneshumanas adquirirán otra dimensión. La vida eterna no se inaugura al término denuestra existencia terrestre, comienza desde aquí. Cada vez que dejamos que lacompasión divina regule nuestra existencia, cuando aprendemos a tratarcompasivamente a los demás, estamos siendo ungidos por la vida eterna. Cuandose aprende a apreciar la trascendencia y no solamente la mundanidad, estamostransitando a la plenitud de la vida. Los primeros cristianos despegaron sucorazón de sus posesiones y se vincularon solidariamente unos con otros, porquehabían sido alcanzados por la plenitud de la vida.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 7.6)

Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor,nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Haz, Señor, que nuestra vida toda sea testimonio vivo delpoder de Cristo resucitado, que nos ha hecho morir con El al pecado, para quepodamos resucitar con Él, que vive y reina contigo en la unidad del EspírituSanto y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Tenían un solo corazón y una sola alma.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 4, 32-37

La multitud de los que habían creído tenía un solo corazón yuna sola alma; todo lo poseían en común y nadie consideraba suyo nada de lo quetenía.
Con grandes muestras de poder, los apóstoles daban testimonio de laresurrección del Señor Jesús y todos gozaban de gran estimación entre elpueblo. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían terrenos o casas, losvendían, llevaban el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles, y luegose distribuía según lo que necesitaba cada uno.
José, levita nacido en Chipre, a quien los apóstoles llamaban Bernabé (quesignifica hábil para exhortar), tenía un campo; lo vendió y puso el dinero adisposición de los apóstoles. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 92 R/. El Señor es un rey magnífico. Aleluya.
Tú eres, Señor, el rey de todos los reyes. Estás revestido de poder y majestad.Tú mantienes el orbe y no vacila. Eres eterno, y para siempre está firme tutrono. R/.
Muy dignas de confianza son tus leyes y desde hoy y para siempre, Señor, lasantidad adorna tu templo. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Jn 3, 15) R/. Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre debe ser levantado en la cruz, para que los que creen en Eltengan vida eterna. R/.

Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajódel cielo.

Del santo Evangelio según san Juan: 3, 7-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: "No te extrañesde que te haya dicho: 'Tienen que renacer de lo alto'. El viento sopla donde quierey oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así pasa con quienha nacido del Espíritu". Nicodemo le preguntó entonces: "¿Cómo puedeser esto?". Jesús le respondió: "Tú eres maestro de Israel, ¿y nosabes esto? Yo te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damostestimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio.Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán si leshablo de las celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, quebajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en eldesierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el quecrea en Él tenga vida eterna". Palabra del Señor. Gloria a ti,Señor Jesús.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS

Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos aofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentoray nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I-V de Pascua.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26)

Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre losmuertos y así, entrara luego en su gloria. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestraredención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así,nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.