Lecturas del Martes 18 de Agosto de 2009


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MARTES 18

Santos: Elena de la Cruz, emperatriz, y

Alberto Hurtado

,
presbítero. Beato Manés de Guzmán, presbítero. Feria (Verde)

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 104, 3-4)

Alégrese el corazón de los que buscan al
Señor. Busquen la ayuda del Señor; busquen continuamente su presencia.

ORACIÓN COLECTA

Aumenta, Señor, en nosotros la fe, la esperanza
y la caridad para que cumplamos con amor tus mandamientos y podamos conseguir,
así, el cielo que nos tienes prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura del libro de los Jueces: 6, 11-24

En aquellos días, vino el ángel del Señor y
se sentó bajo la encina de Ofrá, que pertenecía a Joás, de la familia de
Abiezer. Su hijo Gedeón estaba limpiando trigo en el lagar, para esconderlo de
los madianitas, cuando el ángel del Señor se le apareció y le dijo: "El
Señor está contigo, valiente guerrero". Le contestó Gedeón: "Perdón,
señor mío. Si el Señor está con nosotros, ¿por qué han caído sobre nosotros
tantas desgracias? ¿Dónde están todos aquellos prodigios de los que nos
hablaban nuestros padres cuando nos decían: 'El Señor nos sacó de Egipto'?
Ahora, en cambio, el Señor nos ha abandonado y nos ha entregado a los
madianitas". Entonces el Señor se volvió hacia Gedeón y le dijo: "Usa
la fuerza que tienes, para ir a salvar a Israel del poder de los madianitas. Yo
soy el que te envía". Le respondió Gedeón:

"Perdón, Señor mío; pero, ¿cómo voy a
salvar yo a Israel? Mi familia es la más pobre de la tribu de Manasés y yo, el
más pequeño de la casa de mi padre". El Señor le respondió: "Yo
estaré contigo y tú derrotarás a todos los madianitas como si fueran un solo
hombre".

Gedeón le dijo: "Si he alcanzado tu
favor, dame una señal de que eres tú el que me habla. No te vayas de aquí, por
favor, hasta que vuelva con una ofrenda y te la presente". El respondió:
"Aquí me quedaré hasta que vuelvas".

Gedeón entró en su casa, preparó un
cabrito, y con una medida de harina, hizo unos panes sin levadura; puso la
carne en una canastilla y el caldo en una olla, lo llevó bajo la encina y se lo
ofreció al ángel. Pero éste le dijo: "Toma la carne y los panes sin
levadura, ponlos sobre esa roca y derrama encima el caldo". Gedeón lo hizo
así. Luego el ángel del Señor acercó la punta del bastón que tenía en la mano y
tocó la carne y los panes sin levadura. Salió fuego de la roca, consumió la
carne y los panes, y el ángel del Señor desapareció.

Entonces se dio cuenta Gedeón de que era el
ángel del Señor y exclamó: "¡Ay, Dios mío, he visto al ángel del Señor
cara a cara!". Pero el Señor le dijo: "Que la paz sea contigo. No
temas; no morirás". Gedeón levantó un altar al Señor en aquel lugar y lo
llamó "La paz del Señor". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Gedeón experimenta su poquedad y su
impotencia. Los males históricos de su pueblo lo desbordan. Le parece que un
campesino rústico como él, será incapaz de salvar a Israel.

Del salmo 84 R/. Escucharé las palabras del
Señor.

Escucharé las palabras del Señor, palabras
de paz para su pueblo santo y para los que se convierten de corazón. Está ya
cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará en

la tierra. R

/.

La misericordia y la verdad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron, la fidelidad brotó en la tierra y la justicia
vino del cielo. R/.

Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá
siguiendo sus pisadas. R/.

ACLAMACIÓN (2 Co 8, 9) R/. Aleluya,
aleluya.

Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre,
para enriquecernos con su pobreza. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio
según san Mateo: 19, 23-30

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus
discípulos: "Yo les aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino
de los cielos. Se lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una
aguja, que un rico entre en el Reino de los cielos". Al oír esto, los
discípulos se quedaron asombrados y exclamaron: "Entonces ¿quién podrá
salvarse?". Pero Jesús, mirándolos fijamente, les respondió: "Para
los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible".

Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo
a Jesús: "Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué
nos va a tocar?". Jesús les dijo: "Yo les aseguro que en la vida
nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los
que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce
tribus de Israel.

Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o
hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá
cien veces más y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos y
muchos últimos, primeros". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

La seducción de las riquezas está a la
orden del día. Hoy más que nunca seguimos rindiéndole pleitesía al dinero
acumulado a montones. Es difícil entrar al Reino.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Mira, Señor, con bondad, las ofrendas que
te presentamos, a fin de que esta celebración eucarística sea para tu gloria y
alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 19, 6)

Llenos de júbilo porque nos ha salvado,
alabemos la grandeza del Señor, nuestro Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, que este memorial de la
muerte y resurrección de tu Hijo nos haga morir de veras al pecado y renacer a
una nueva vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.