Lecturas del Martes 25 de Agosto de 2009


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MARTES 25

Santos: Luís IX de Francia, rey; José de Calasanz, fundador, y Ginés de Arlés, mártir. Feria (Verde)

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 37, 22-23)

Señor, no me abandones, no te me alejes, Dios mío. Ven de prisa a socorrerme, Señor, mi salvador.

ORACIÓN COLECTA

Dios omnipotente y misericordioso, de cuya mano proviene el don de servirte y de alabarte, ayúdanos a vencer en esta vida cuanto pueda separamos de ti. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 2, 1-8

Hermanos: Bien saben que nuestra estancia entre ustedes no fue inútil, pues a pesar de los sufrimientos e injurias que padecimos en Filipos y que ya conocen, tuvimos el valor, apoyados en nuestro Dios, de predicarles su Evangelio en medio de una fuerte oposición. 

Es que nuestra predicación no nace del error ni de intereses mezquinos ni del deseo de engañarlos, sino que predicamos el Evangelio de acuerdo con el encargo que Dios, considerándonos aptos, nos ha hecho, y no para agradar a los hombres, sino a Dios, que es el que conoce nuestros corazones. 

Nunca nos hemos presentado, bien lo saben ustedes y Dios es testigo de ello, con palabras aduladoras ni con disimulada codicia, ni hemos buscado las alabanzas de ustedes ni las de nadie. Aunque hubiéramos podido imponerles nuestra autoridad, como apóstoles de Cristo, sin embargo los tratamos con la misma ternura con la que una madre estrecha en su regazo a sus pequeños. Tan grande es nuestro afecto por ustedes, que hubiéramos querido entregarles no solamente el Evangelio de Dios, sino también nuestra propia vida, porque han llegado ustedes a sernos sumamente queridos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Pablo se siente tranquilo porque realiza con generosidad su misión entre los cristianos de Tesalónica. En una situación de abuso y corrupción, necesitamos apostarle a los valores esenciales.

Del salmo 138 R/. Condúceme, Señor, por tu camino. 

Tú me conoces, Señor, profundamente: tú conoces cuándo me siento y me levanto, desde lejos sabes mis pensamientos, tú observas mi camino y mi descanso, todas mis sendas te son familiares. R/. 

Apenas la palabra está en mi boca, y ya, Señor, te la sabes completa. Me envuelves por todas partes y tienes puesta sobre mí tu mano. Ésta es una ciencia misteriosa para mí, tan sublime, que no la alcanzo. R/.

ACLAMACIÓN (Hb 4, 12) R/. Aleluya, aleluya. 

La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 23, 23-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, pero descuidan lo más importante de la ley, que son la justicia, la misericordia y la fidelidad! Esto es lo que tenían que practicar, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito, pero se tragan el camello! 

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera los vasos y los platos, mientras que por dentro siguen sucios con su rapacidad y codicia! ¡Fariseo ciego!, limpia primero por dentro el vaso y así quedará también limpio por fuera". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Las denuncias que Jesús dirige a los fariseos y escribas nos afectan también a nosotros. La superficialidad y el legalismo pueden enturbiar nuestra relación con Dios.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que este sacrificio que vamos a ofrecerte en comunión con toda tu Iglesia, te sea agradable, Señor, y nos obtenga la plenitud de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 15, 11)

Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Continúa, Señor, en nosotros tu obra de salvación por medio de esta Eucaristía para que, cada vez más unidos a Cristo en esta vida, merezcamos vivir con Él eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.