Lecturas Martes 25 de Septiembre 2012


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MARTES 25

Santos: Sergio deRadonech, abad Cleofás, laico. Beato José Benito Dusmet, cardenal. Feria(Verde)

DIOS ES QUIEN PESA LOS CORAZONES

Pr 21,1-6.10-13; Lc 819-21

De alguna manera podemos conciliar el mensaje de losProverbios con esta escena evangélica. La muchedumbre que seguía a Jesúspermanecía al nivel de las apariencias, considerando que la sangre era el únicovínculo para participar de la familia de Jesús. El Señor Jesús reacciona deinmediato, señalando que existe otro nivel de pertenencia más profundo: los queacogen de corazón el mensaje de Dios conforman la nueva familia de Jesús. En lareflexión que nos ofrece el libro de los Proverbios reaparece de alguna maneraesta idea: Dios es quien pesa y conoce a profundidad el corazón del hombre. Elcorazón del rey es agua impetuosa que necesita canalizarse. Para no quedarnosen imágenes ambiguas, este sabio escritor nos decodifica con toda claridad elmensaje, señalándonos que las coordenadas fundamentales para conocer quién esagua mansa en manos de Dios, son la práctica del derecho y la justicia. Quienama a Dios trata a sus hermanos conforme a los justos mandatos divinos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 53, 6. 8)

Señor Dios, tú eres mi auxilio y el único apoyo de mi vida;te ofreceré de corazón un sacrificio y te daré gracias Señor, porque eresbueno.

ORACIÓN COLECTA

Míranos, Señor, con amor y multiplica en nosotros los donesde tu gracia para que, llenos de fe, esperanza y caridad permanezcamos siemprefieles en el cumplimiento de tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Diversas sentencias del libro de los Proverbios.

Del libro de los Proverbios: 21, 1-6. 10-13

Como agua de riego es el corazón del rey en manos del Señor:Él lo dirige a donde quiere. Al hombre le parece bueno todo lo que hace, peroel Señor es quien juzga las intenciones.
Proceder con rectitud y con justicia es más grato al Señor que los sacrificios.Tras los ojos altaneros hay un corazón arrogante; la maldad del pecador brillaen su mirada.
Los proyectos del diligente conducen a la abundancia, en cambio el perezoso nosale de la pobreza. Los tesoros ganados con mentira se deshacen como el humo yllevan a la muerte.
El malvado busca siempre el mal y nunca se apiada de su prójimo. Cuando secastiga al arrogante, el sencillo aprende; cuando se amonesta al sabio, crecesu ciencia.
El Señor observa el proceder de los malvados y acaba por precipitarlos en ladesgracia. Quien cierra los oídos a las súplicas del pobre clamará también,pero nadie le responderá. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 118 R/. Enséñame, Señor, a cumplir tu voluntad.
Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley del Señor. Damenueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas de tu amor. R/.
He escogido el camino de la lealtad a tu voluntad y a tus mandamientos.Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. R/.
Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. Cumpliré tu voluntad sincesar y para siempre. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice elSeñor. R/.

Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabrade Dios y la ponen en práctica.

Del santo Evangelio según san Lucas: 8, 19-21

En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y susparientes, pero no podían llegar hasta donde Él estaba porque había muchagente. Entonces alguien le fue a decir: "Tu madre y tus hermanos estánallá afuera y quieren verte". Pero Él respondió: "Mi madre y mishermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen enpráctica". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que con la muerte de tu Hijo llevaste a término y perfección lossacrificios de la antigua alianza, acepta y bendice estos dones, como aceptastey bendijiste los de Abel, para que lo que cada uno te ofrece, sea de provechopara la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 3, 20)

Miren que estoy a la puerta y llamo, dice el Señor; sialguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, tú que nos has concedido participar en estaEucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humanapara poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.