Lecturas Martes 5 de Junio 2012


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MARTES 5

Santos: Bonifacio deAlemania, mártir; Eutiquio de Como, obispo. Beato Adán Araka de Amakusa ycompañeros, mártires. Memoria. (Rojo)

AGUARDAMOS UN CIELO NUEVO

2 P 3, 12-15. 17-18; Mc 12,13-17

La discusión que sostuvo el Señor con fariseos y herodíanosa propósito del pago del impuesto al Cesar tocaba una cuestión decisivamenteactual. ¿Hay que resignarse o rebelarse ante la prepotencia de los poderosos?¿Existe alguna salida inteligente ante los que abusan del poder de las armas yla violencia? La pregunta no se agota en las circunstancias originales, que noeran otras que las de la ocupación romana en Judea. La situación de inseguridadque ahora vivimos en el país -tan distante de los cielos nuevos y tierra nuevade que nos habla la Carta de Pedro- replantea el asunto. Quienes disponen de lafuerza de las armas no entienden de razones, no podemos entregarles nuestrapersona y nuestro corazón, puesto que pertenecen a Dios. No podemos ser suscómplices. Tampoco tiene caso arriesgar la vida para preservar nuestros bienes,pocos o muchos, cuando los delincuentes amenacen nuestra vida.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Este hombre es un verdadero mártir, ya que derramó su sangrepor Cristo; no temió las amenazas de quienes lo juzgaron y mereció así el Reinode los cielos.

ORACIÓN COLECTA

Señor, que la intercesión de tu mártir san Bonifacio, nosayude a mantener con firmeza y a proclamar con nuestras obras, aquella misma feque el predicó con su palabra y atestiguo con su sangre. Por nuestro SeñorJesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva.

De la segunda carta del apóstol san Pedro: 3,12-15.17-18

Hermanos: Piensen con cuanta santidad y entrega debenustedes vivir esperando y apresurando el advenimiento del día del Señor, cuandodesaparecerán los cielos, consumidos por el fuego, y se derretirán loselementos.
Pero nosotros confiamos en la promesa del Señor y esperamos un cielo nuevo yuna tierra nueva, en que habite la justicia. Por tanto, queridos hermanos,apoyados en esta esperanza, pongan todo su empeño en que el Señor los halle enpaz con Él, sin mancha ni reproche, y consideren que la magnanimidad de Dios esnuestra salvación.
Así pues, queridos hermanos, ya están ustedes avisados; vivan en guardia paraque no los arrastre el error de los malvados y pierdan su seguridad. Crezcan enla gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. A Él lagloria, ahora y hasta el día de la eternidad. Amen. Palabra deDios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 89 R/. Tú eres, Señor, nuestro refugio.
Desde antes que surgieran las montañas, y la tierra y el mundo apareciesen,existes ni, Dios mío, desde siempre y por siempre. R/.
Tú haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen. Milaños son para ti como un día, que ya paso; como una breve noche. R/.
Setenta son los años que vivimos; llegar a los ochenta es más bien raro; pena ytrabajo son los más de ellos, como suspiro pasan y pasamos. R/.
Llénanos de tu amor por la mañana y jubilo será la vida toda. Haz, Señor, quetus siervos y sus hijos puedan mirar tus obras y tu gloria. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Ef 1, 17-18) R/. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para quepodamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento. R/.

Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dios lo que es deDios.

Del santo Evangelio según san Marcos: 12,13-17

En aquel tiempo, los sumos sacerdotes, los escribas y losancianos le enviaron a Jesús unos fariseos y unos partidarios de Herodes, parahacerle una pregunta capciosa. Se acercaron, pues, a Él y le dijeron:"Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa lo que diga lagente, porque no tratas de adular a los hombres, sino que enseñas con toda verdadel camino de Dios. ¿Está permitido o no, pagarle el tributo al Cesar? ¿Se lodamos o no se lo damos?". Jesús, notando su hipocresía, les dijo:"¿Por qué me ponen una trampa? Tráiganme una moneda para que yo lavea". Se la trajeron y Él les pregunto: "¿De quién es la imagen y elnombre que lleva escrito?". Le contestaron: "Del Cesar".
Entonces les respondió Jesús: "Den al Cesar lo que es del Cesar, y a Dioslo que es de Dios". Y los dejo admirados. Palabra delSeñor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Te presentamos, Señor, estas ofrendas en honor de tu santomártir Bonifacio, a quien ninguna tentación pudo separar de la unión con tuIglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 5)

Yo soy la vid y ustedes los sarmientos, dice el Señor; elque permanece en mí y en el cual yo permanezco, ese dará fruto abundante.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, imitar, confortados con este sacramento,la admirable entereza de san Bonifacio, a fin de obtener así el premio eterno,prometido a los que sufren por causa de tu nombre. Por Jesucristo, nuestroSeñor.