Lecturas Miércoles 18 de Enero 2012


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MIÉRCOLES 18 


Santos: Prisca o Priscila de Roma, mártir; Margarita de Hungría, religiosa. Beata Regina Protmann fundadora. Feria (Verde)

LOS ENFRENTAMIENTOS DESIGUALES
1 S 17, 32-33.27. 40-51; Mc 3, 7-6

El motivo literario del muchacho idealista que desafía a un gigante está presente en el relato de David y Goliat. La astucia contra la fuerza, la ingenuidad contra la experiencia. En nuestro caso es la confrontación entre un pastor creyente (David) contra un mercenario experimentado (Goliat). El relato pretende ilustrarnos sobre la importancia de la confianza en Dios. La fe mueve montañas, dirá el Señor Jesús en el Evangelio. El relato de san Marcos nos refiere la confrontación entre Jesús y los grupos poderosos que dominaban Israel (fariseos y herodianos) para eliminar a Jesús. No siempre y a la primera triunfa David sobre Goliat. La crucifixión de Jesús es el reverso de la historia: el justo es ultrajado por los poderosos. Dios no se quedará mudo, sino que rescatará a Jesús de la muerte.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 10. 14-15)
Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mi y yo al Padre; y doy la vida por ellas.

ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, tú que reúnes a los que están dispersos y los mantienes en la unidad, mira con amor a todos los cristianos, a fin de que, cuantos están consagrados por un solo bautismo formen una sola familia, unida por el amor y la integridad de la te. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA
David vendó a Goliat con una honda y una piedra. 
Del primer libro de Samuel: 17, 32-33. 37. 40-51
En aquellos días, dijo David a Saúl: "Señor, no se atemorice tu corazón por ese filisteo. Tu siervo irá y peleará con él". Pero Saúl le replicó: "Tú no puedes ir a pelear contra Goliat, porque no eres más que un muchacho, y él, un hombre adiestrado para la guerra desde su juventud". David le contestó: "El Señor, que me ha librado de las garras del león y del oso, me librará también de las manos de ese filisteo". Saúl le dijo: "Ve, y que el Señor te ayude".
Tomó David el cayado que siempre llevaba consigo; escogió en el arroyo cinco piedras bien lisas, las puso en su morral, y con la honda en la mano, avanzó hacia el filisteo. Goliat, precedido por su escudero, se fue acercando a David. El filisteo se le quedó mirando, y cuando vio que era un joven, rubio y de buena presencia, lo despreció y le dijo: "¿Soy acaso un perro para que me salgas al encuentro con palos y con piedras?". David le contestó: "No. Eres peor que un perro". Entonces Goliat lo maldijo en nombre de sus dioses y añadió: "Acércate, que yo les echaré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo".
David le replicó: "Tú vienes hacia mi con espada, lanza y jabalina. Pero yo voy contra ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has insultado. Hoy mismo te va a entregar el Señor en mis manos; te voy a vencer y te voy a cortar la cabeza, y voy a echarles tu cadáver y los cadáveres de los filisteos a las aves del cielo y a las fieras del campo. Así sabrá toda la tierra que hay Dios de Israel, y toda esa multitud sabrá que el Señor no necesita ni lanzas ni espadas para vencer, porque El es el Señor de la guerra y los entregará a ustedes en nuestras manos".
Cuando el filisteo comenzó a avanzar contra David, éste corrió a su encuentro, metió la mano en el morral, sacó una piedra, la tiró con la honda e hirió al filisteo en la frente. La piedra se le clavó en la frente y el filisteo cayó de boca por tierra.
Venció David al filisteo con una honda y una piedra; lo hirió y lo mató, sin tener espada en la mano. Corrió David a donde estaba caído el filisteo, tomó su espada, la sacó de la vaina, lo mató y le cortó la cabeza. Los filisteos, viendo que había muerto su jefe, huyeron. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 143 R/. Bendito sea el Señor.
Bendito sea el Señor, mi roca firme; Él adiestró mis manos y mis dedos para luchar en lides. R/.
Él es mi amigo fiel, mi fortaleza, mi seguro escondite, escudo en que me amparo, el que los pueblos a mis plantas rinde. R/.
Al compás de mi cítara, nuevos cantos, Señor, he de decirte, pues tú das a los reyes la victoria y salvas a David, tu siervo humilde. R/.

ACLAMACIÓN (cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba la buena nueva del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad. R/.
¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?
Del santo Evangelio según san Marcos: 3, 1-6
En aquel tiempo, Jesús entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía tullida una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba en sábado y poderlo acusar. Jesús le dijo al tullido: "Levántate y ponte allí en medio".
Después les preguntó: "¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?". Ellos se quedaron callados. Entonces, mirándolos con ira y con tristeza, porque no querían entender, le dijo al hombre:
"Extiende tu mano". La extendió, y su mano quedó sana.
Entonces se salieron los fariseos y comenzaron a hacer planes, con los del partido de Herodes, para matar a Jesús. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, tú que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo, redimiste a tu pueblo y lo adoptaste para siempre, concédele los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. Por Cristo, Señor nuestro.
Por él nos has conducido al conocimiento de la verdad, para hacernos miembros de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo; por él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría.
Por eso, unidos al coro de los ángeles, te alabamos con alegría, diciendo: Santo, Santo, Santo..
Todos los que participamos de un mismo pan y de un mismo cáliz, no obstante ser muchos, somos un solo cuerpo como uno solo es el pan.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta santa comunión que hemos recibido, signo de nuestra fraternidad en Cristo, realice la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.