Lecturas Miércoles 29 de Agosto 2012


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MIÉRCOLES 29

El Martirio de San Juan Bautista

Santos: María de la Cruz, fundadora. Beata Eufrasia delsagrado Corazón de Jesús, religiosa. Memoria (Rojo)

UN MODELO QUE IMITAR

2Ts 3,6-10.16-18; Mc 6,17-29

Entre el apóstol San Pablo y el profeta del Jordán podemosencontrar más de una semejanza en su forma de vivir. El primero adoptó unamanera modesta de vivir, realizando su trabajo como tejedor de tiendas, nodemandaba ni exigía recursos económicos a las comunidades donde realizaba sumisión evangelizadora. Trabajaba día y noche para no ser una carga para nadie.El perfil que nos presentan los Evangelios sobre el Bautista lo exhibe como unhombre austero que se vestía y se alimentaba de forma sencilla. Ambos vivíancomo portavoces de la confianza en el Padre bondadoso y no resultaríancreíbles, si hubieran vivido poniendo su corazón en las riquezas y posesionesmateriales. Su eco-sencillez, diríamos hoy, era la forma de documentar suconfianza en Dios.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 118, 46-47)

Sin temor alguno he expuesto tu ley ante los reyes y herepetido tus preceptos porque en verdad los amo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que elegiste a san Juan Bautista parapreparar, con su predicación y ejemplo, la venida de Cristo y dar con su muertetestimonio de la verdad y la justicia, concédenos, por su intercesión, anunciary atestiguar con nuestra vida toda la verdad del Evangelio. Por nuestro SeñorJesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

El que no quiera trabajar, que no coma.

De la segunda carta del apóstol san Pablo a lostesalonicenses: 3, 6-10. 16-18

Hermanos: Les mando, en nombre del Señor Jesucristo, que seaparten de todo hermano que viva ociosamente y no según la enseñanza que de mírecibieron. Ya saben cómo deben vivir para imitar mi ejemplo, puesto que,cuando estuve entre ustedes, supe ganarme la vida y no dependí de nadie paracomer; antes bien, de día y de noche trabajé hasta agotarme para no serlesgravoso. Y no porque no tuviera yo derecho a pedirles el sustento, sino paradarles un ejemplo que imitar. Así, cuando estaba entre ustedes, les decía una yotra vez. “El que no quiera trabajar, que no coma".
Que el Señor de la paz les conceda su paz siempre y en todo. Que el Señor estécon todos ustedes. Este saludo es de mi puño y letra. Así firmo yo, Pablo, entodas mis cartas; ésta es mi letra. Que la gracia de nuestro Señor Jesucristoesté con todos ustedes.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 127 R/. Dichoso el que teme al Señor.
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de sutrabajo, será dichoso, le irá bien. R/.
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor: "Que el Señor tebendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tuvida". R/.

ACLAMACIÓN (Mt 5, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reinode los cielos, dice el Señor. R/.

Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza deJuan el Bautista.

Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 17-29

En aquel tiempo, Herodes había mandado apresar a Juan elBautista y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casadocon Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: "No te estápermitido tener por mujer a la esposa de tu hermano". Por eso Herodes lomandó encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida,pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía queera un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar,quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo.
La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y ala gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodíasbailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados.El rey le dijo entonces a la joven: "Pídeme lo que quieras y yo te lodaré". Y le juró varias veces: "Te daré lo que me pidas, aunque seala mitad de mi reino".
Ella fue a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?". Su madre lecontestó: "La cabeza de Juan el Bautista". Volvió ella inmediatamentejunto al rey y le dijo: "Quiero que me des ahora mismo, en una charola, lacabeza de Juan el Bautista". El rey se puso muy triste, pero debido a sujuramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó aun verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en lacárcel, trajo la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se laentregó a su madre.
Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y losepultaron.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos dé fuerzas,Señor, para mantenernos fieles a la justicia y a la verdad que san JuanBautista anunció con su palabra y defendió con su sangre. Por Jesucristo,nuestro Señor.

PREFACIO

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvacióndarte gracias, siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso yeterno, por Cristo, Señor nuestro.
Ya que en la persona de su precursor, Juan el Bautista, podemos alabar tumagnificencia, que lo distinguió con particular honor entre todos los hombres.Él fue, en su nacimiento, ocasión de gran júbilo y aun antes de nacer, saltó degozo por la visita del Salvador. Sólo a él fue dado entre todos los profetaspresentar al Cordero, Redentor del mundo. Bautizó con el agua que habría dequedar santificada, al mismo autor del bautismo, por quien mereció dar eltestimonio supremo de su sangre. Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamosllenos de alegría: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 3, 2t 30)

Refiriéndose a Jesús, Juan Bautista decía a sus discípulos:Es preciso que Él crezca y que yo disminuya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Concédenos, Señor, comprender y venerar profundamente laEucaristía que hemos celebrado en la conmemoración del martirio de san JuanBautista y experimentar en nuestra vida sus frutos redentores. Por Jesucristo,nuestro Señor.