Lecturas del Sábado 11 de Julio de 2009


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SÁBADO 11 

Santos: Benito de Nursia, abad; Abundio de Córdoba, mártir, y Pío I, Papa. 

Vísperas I del domingo: 3a semana del Salterio Memoria (Blanco) 

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 23, 5-6) 

San Benito ha recibido la bendición del Señor, ha encontrado gracia delante de Dios, su salvador, porque buscó sinceramente al Señor. 

ORACIÓN COLECTA 

Dios nuestro, que nos has dado en san Benito un maestro admirable de vida consagrada a ti, haz que, según sus enseñanzas, antepongamos tu amor a todas las cosas y procuremos el bien de los demás antes que el nuestro. Por nuestro Señor Jesucristo... 

LITURGIA DE LA PALABRA 

Lectura del libro del Génesis: 49, 29-32; 50, 15-26 

En aquellos días, Jacob llamó a sus hijos y les dio estas instrucciones: "Yo voy a reunirme con los míos. Sepúltenme junto a mis padres, en la cueva del campo de Makpelá, frente a Mambré, en Canaán. Es el campo que Abraham le compró a Efrón, el hitita, para que lo enterraran. Ahí sepultaron a Abraham y a su esposa Sara, a Isaac y a su esposa Rebeca, y ahí sepulté yo a Lía". Cuando terminó de dar este encargo a sus hijos, Jacob expiró y fue a reunirse con los suyos. 

Los hermanos de José, al ver que había muerto su padre, dijeron: "A ver si José no nos guarda rencor y no nos hace pagar todo el daño que le hicimos". Por eso le mandaron este recado: "Antes de morir, tu padre nos encargó que te dijéramos esto: 'Perdona, por favor, a tus hermanos su crimen, su pecado y el daño que te hicieron'. También nosotros, siervos del Dios de tu padre, te pedimos que nos perdones". Cuando José oyó el recado se puso a llorar. 

Fueron después sus hermanos personalmente a verlo y, postrados ante él, le dijeron: "Aquí nos tienes. Somos esclavos tuyos". José les replicó: "No tengan miedo. ¿Podemos acaso oponemos a los designios de Dios? Ustedes quisieron hacerme daño, pero Dios lo convirtió en un bien para hacer sobrevivir a un pueblo numeroso, como pueden ver. Así que no tengan miedo; yo los mantendré a ustedes y a sus pequeñuelos". Y los consoló y les habló con mucho cariño. 

José permaneció en Egipto junto con la familia de su padre y vivió hasta los ciento diez años; vio a los bisnietos de Efraín y en sus brazos nacieron los hijos de Makir, hijo de Manasés. Finalmente José les dijo a sus hermanos: "Yo voy a morir ya, pero ciertamente Dios cuidará de ustedes y los hará salir de este país a la tierra que juró dar a Abraham, a Isaac y a Jacob". José los hizo jurar diciendo: "Cuando Dios los haga salir de esta tierra, se llevarán mis huesos de aquí". Y luego murió José. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. 

El desenlace de este relato familiar llega a su término. La muerte de Jacob acontece, mientras tanto los hermanos reciben el perdón y la lección de nobleza de parte de José. 

Del salmo 104 R/. Cantemos la grandeza del Señor. 

Aclamen al Señor y denle gracias, relaten sus prodigios a los pueblos. Entonen en su honor himnos y cantos, celebren sus portentos. R/. 

Del nombre del Señor enorgullézcanse, y siéntase feliz el que lo busca. Recurran al Señor y a su poder, y a su presencia acudan. R/. 

Descendientes de Abraham, su servidor; estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen: El Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/. 

ACLAMACIÓN (1 P 4, 14) R/. Aleluya, aleluya. 

Dichosos ustedes, si los injurian por ser cristianos; porque el Espíritu de Dios descansa en ustedes. R/. 

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 10, 24-33 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "El discípulo no es más que el maestro, ni el criado más que su señor. Le basta al discípulo ser como su maestro y al criado ser como su señor. Si al señor de la casa lo han llamado Satanás, ¡qué no dirán de sus servidores! 

No teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche, repítanlo en pleno día y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas. 

No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo. 

¿No es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo. 

A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre, que está en los cielos" . Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. 

Tales amonestaciones no son declaraciones huecas. Los misioneros corren riesgos mortales. Sin embargo, su confianza en Dios es grande y no se arredran ante los peligros. 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Acepta, Señor, con bondad los dones que te presentamos en esta festividad de san Benito y haz que, a ejemplo suyo, te busquemos a ti únicamente a fin de que podamos obtener en tu servicio el don de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 33, 9) 

Hagan la prueba y verán qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se acoge a Él. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Señor, tú que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, haz que, según el espíritu de san Benito abad, te sirvamos fielmente y pongamos en práctica un sincero amor fraterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.