Lecturas del Sábado 17 de Octubre de 2009


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SÁBADO 17 

Santos: Ignacio de Antioquia, mártir, y Florentino de Oranges, obispo. Beato Baltasar de Chiavari, presbítero. 

Vísperas I del domingo: 1a semana del Salterio Memoria (Rojo))

ANTÍFONA DE ENTRADA (Ga 2, 19-20)

Estoy clavado con Cristo en la cruz; ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí; vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí.

ORACIÓN COLECTA

Dios eterno y todopoderoso, que has querido glorificar a tu Iglesia con el testimonio de los mártires, concédenos que el glorioso martirio que mereció a san Ignacio una corona inmortal, fortalezca cada vez más nuestra fe. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 4, 13. 16-18

Hermanos: La promesa que Dios hizo a Abraham y a sus descendientes, de que ellos heredarían el mundo, no dependía de la observancia de la ley, sino de la justificación obtenida mediante la fe.

En esta forma, por medio de la fe, que es gratuita, queda asegurada la promesa para todos sus descendientes, no sólo para aquellos que cumplen la ley, sino también para todos los que tienen la fe de Abraham. Entonces, él es padre de todos nosotros, como dice la Escritura: Te he constituido padre de todos los pueblos.

Así pues, Abraham es nuestro padre delante de aquel Dios en quien creyó y que da la vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que todavía no existen. Él, esperando contra toda esperanza, creyó que habría de ser padre de muchos pueblos, conforme a lo que Dios le había prometido: Así de numerosa será tu descendencia. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Dios ha constituido a Abrahán como padre de una multitud de pueblos. Todos cuantos creemos en Dios nos constituimos, de alguna manera, en linaje del patriarca.

Del salmo 104 R/. El Señor nunca olvida sus promesas.

Descendientes de Abraham, su servidor, estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen: el Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/.

Ni aunque transcurran mil generaciones, se olvidará el Señor de sus promesas, de la alianza pactada con Abraham, del juramento a Isaac, que un día le hiciera. R/.

Se acordó de la palabra sagrada que había dado a su siervo, Abraham, y sacó a su pueblo con alegría, a sus escogidos con gritos de triunfo. R/.

ACLAMACIÓN (Jn 15, 26. 27) R/. Aleluya, aleluya.

El Espíritu de verdad dará testimonio de mí, dice el Señor, y también ustedes serán mis testigos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 12, 8-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro que a todo aquel que me reconozca abiertamente ante los hombres, lo reconocerá abiertamente el Hijo del hombre ante los ángeles de Dios; pero a aquel que me niegue ante los hombres, yo lo negaré ante los ángeles de Dios.

A todo aquel que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero a aquel que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.

Cuando los lleven a las sinagogas y ante los jueces y autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en aquel momento lo que convenga decir". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

La actitud que las personas tengamos ante Jesús resulta decisiva. Quien arriesgue algo de su vida y sus bienes por causa de la fidelidad al Señor, recibirá el respaldo del Señor.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor Dios, que después de purificar como trigo de Cristo a san Ignacio de Antioquía, lo aceptaste como pan inmaculado, dígnate aceptar los dones que tu Iglesia te presenta. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN

Soy trigo de Cristo, escribió san Ignacio de Antioquía, seré triturado por los dientes de las fieras y transformado así en pan inmaculado.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo que hemos recibido, Señor, al conmemorar el martirio de san Ignacio, nos dé nuevas fuerzas para que, con las palabras y con las acciones, nos manifestemos auténticos cristianos. Por Jesucristo, nuestro Señor.