Lecturas Sábado Santo, 7 de Abril 2012, Resurrección, Vigilia de Pascua


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7 DE ABRIL

SÁBADO SANTO VIGILIA PASCUAL (RESURRECCIÓN)

SÁBADO 7. SÁBADO SANTO VIGILIA PASCUAL (RESURRECCIÓN)

Santos: Juan Bautista da La Salle, fundador; Germán José deColonia, presbítero. Beata María Asunta Pallota, religiosa.

Todo propio. Tomo II: p. 501. Para los fieles: p. 271.Edición popular: pp. 20 y 442.

POR AMOR DE MI NOMBRE

Is Gn 1, 1-2, 2; Gn 22, 1-18; Ex 14, 15-15, 1; Is 54, 5-14;1s 55,1-11, Ba 3, 9-15. 32-4, 4; Ez 36, 16-28; Rm 6, 3-11; Mc 16, 1-7

La secuencia de lecturas cierra un ciclo perfecto. El relatode la creación de la primera pareja pone de manifiesto el poder creador deDios, que diseña un mundo hermoso y habitable para nosotros. En el trajinar degrupos y clanes, Abrahán peregrina monte arriba con su hijo Isaac y enfrenta elmisterio, con la disponibilidad de cumplir sin regateos el extraño mandatodivino. El relato del paso del mar nos presenta fa otra cara de la realidad. ElDios solidario que auxilia a su pueblo y le pavimenta el camino hacia lalibertad. Libertad que al paso de los siglos perderían a manos de losbabilonios, que los vejarían en su tierra y los conducirían al destierro.Nuevamente surgirá la esperanza y un profeta que anunciará la futura redencióndel pueblo, que regresará a su tierra. Este profeta conoce los ciclos de lasiembra y sabe que su palabra profética producirá a su tiempo el fruto desalvación que ahora apenas imagina.
La palabra de Dios permanece para siempre. Posteriormente el profeta Ezequielse hace portavoz de Dios y expresa su nueva determinación, restaurará a supueblo en su tierra, por amor a su nombre santo. Los pasajes del NuevoTestamento que nos regala la liturgia, se ubican en otra dimensión: cantan lavictoriosa Pascua de Jesús resucitado que parte hacia Galilea para reunirse consus discípulos e invitarlos a testimoniar su victoria ante Israel. El apóstolPablo nos alienta a mantener la esperanza: incorporados hemos sido a la muertede Jesús en el bautismo y anhelamos compartir la plenitud de su resurrección.
Durante el Sábado Santo, la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor,meditando en su pasión y su muerte, y se abstiene de celebrar el sacrificio dela misa (por lo que conserva el altar enteramente desnudo) hasta que, despuésde la Vigilia solemne o espera nocturna de la resurrección, se desborda laalegría pascual, cuya exuberancia inunda los cincuenta días subsiguientes.
Hoy no puede darse la sagrada comunión más que a modo de viático.

DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

VIGILIA PASCUAL EN LA NOCHE SANTA

Según una tradición muy antigua, ésta es una noche devigilia en Ir honor del Señor (Éx 12, 42). Los fieles, llevando en la mano—según la exhortación evangélica (Lc 12, 35 ss)— lámparas encendidas, seasemejan a quienes esperan el regreso de su Señor para que, cuando Él vuelva,los encuentre vigilantes y los haga sentar a su mesa. 
La celebración de la Vigilia se desarrolla de la manera siguiente: después dela breve liturgia de la luz o "lucernario" (primera parte de laVigilia), la santa Iglesia, llena de fe en las palabras y promesas del Señor,medita los portentos que Él obró desde el principio a favor de su pueblo(segunda parte o liturgia de la palabra) y cuando el día de la resurrecciónestá por llegar, encontrándose ya acompañada de sus nuevos hijos, renacidos enel bautismo (tercera parte), es invitada a la mesa que el Señor ha preparado purasu pueblo, por medio de su muerte y su resurrección (cuarta parte).
Toda la celebración de la Vigilia pascual se hace en la noche, de modo que nodebe comenzar antes del principio de la noche del sábado, ni terminar despuésdel alba del domingo.
La misa de la Vigilia, aunque se celebre antes de la medianoche, es ya la misapascual del Domingo de Resurrección. Los fieles que participan en la misa de laVigilia pueden comulgar también en la misa diurna de la Pascua.
El sacerdote que celebra o concelebra la misa de la Vigilia puede tambiéncelebrar o concelebrar la misa diurna de la Pascua.
El sacerdote y los ministros se revisten desde el principio con los ornamentosblancos de la misa.
Prepárense suficientes velas para todos los fieles que participen en la Vigilia.

Primera parte

LUCERNARIO O SOLEMNE COMIENZO DE LA VIGILIA BENDICIÓN DELFUEGO

Se apagan todas las luces de la iglesia.

En un lugar adecuado, fuera de la iglesia, se enciende elfuego. Congregado allí el pueblo, llega el sacerdote con los ministros. Uno delos ministros lleva el cirio pascual.
Si las circunstancias no permiten encender el fuego fuera de la iglesia.
El sacerdote saluda, como de costumbre, al pueblo congregado y le hace unabreve exhortación, con estas palabras u otras semejantes:
Hermanos: En esta noche santa, en que nuestro Señor Jesucristo pasó de lamuerte a la vida, la Iglesia invita a todos sus hijos, diseminados por elmundo, a que se reúnan para velar en oración. Conmemoremos, pues, juntos laPascua del Señor, escuchando su palabra y participando en sus sacramentos, conla esperanza cierta de participar también en su triunfo sobre la muerte y devivir con Él para siempre en Dios.
En seguida bendice el fuego.
Oremos. Dios nuestro, que por medio de tu Hijo nos has comunicado al fuego detu vida divina, bendice este fuego nuevo y haz que estas fiestas pascualesenciendan en nosotros el deseo del cielo para que podamos llegar con unespíritu renovado a la fiesta gloriosa de tu Reino. Por Jesucristo, nuestroSeñor. R/. Amén.
Con el fuego nuevo se enciende el cirio pascual.
Si, por razones pastorales, parece oportuno hacer resaltar con algunos símbolosla dignidad y la significación del cirio pascual, puede hacerse de este modo:una vez bendecido el fuego nuevo, un acólito o uno de los ministros llevan elcirio pascual ante el celebrante. Éste, con un punzón graba una cruz en elcirio. Después, traba sobre él la letra griega Alfa, debajo, le letra Omega;entre los brazos de la cruz traza los cuatro números del año en curso mientrasdice:

1.Cristo ayer y hoy,
Traza la línea vertical;

2.Principio y fin.
Traza la línea horizontal;

3. Alfa
Traza la letra Alfa, arriba de la línea vertical;

4. Omega
Traza la letra Omega, debajo de la línea vertical;

5. Suyo es el tiempo
Traza el primer número del año en curso, en el ángulo superior izquierdo de lacruz.

6. y la eternidad.
Traza el segundo número del año, en el ángulo superior derecho.

7. A Él la gloria y el poder.
Traza el tercer número del año en el ángulo inferior izquierdo.

8. Por los siglos de los siglos. Amén.
Traza el cuarto numero del año en el ángulo inferior derecho.

Después de haber trazado la cruz y los demás signos, elsacerdote puede incrustar en el cirio cinco granos de Incienso, en forma decruz, diciendo al mismo tiempo:

1.Por sus llagas
2. Gloriosas
3. nos proteja
4. y nos guarde
5. Jesucristo nuestro Señor. Amén.

El celebrante enciende el cirio pascual con el fuego nuevo.Diciendo.

Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe lastinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu.

Lo anterior puede realizarse total o parcialmente, según lascircunstancias pastorales del ambiente y del lugar. Las ConferenciasEpiscopales pueden establecer también otros ritos más acomodados a laidiosincrasia de cada pueblo en concreto.
Cuando por alguna razón no se puede encender el fuego fuera de la iglesia, elrito se acomoda a las circunstancias. Reunido, como de costumbre el pueblo enla iglesia, el celebrante con los ministros, uno de los cuales lleva el ciriopascual, se dirige a la puerta de la iglesia. El pueblo, en cuanto sea posible,se vuelve hacia el celebrante. Se hacen el saludo y la exhortación, como seindicó anteriormente; después se bendice el fuego y, si se quiere, se prepara yenciende el cirio, como se indica anteriormente

PROCESIÓN

A continuación el diácono, o en su defecto, el sacerdotetoma el cirio pascual y, manteniéndolo elevado canta él solo:

Demos gracias a Dios.
Todos entran en la iglesia; precedidos por el diácono (o el sacerdote) quelleva el cirio pascual. Si se emplea el incienso, el turiferario precederá aldiácono.
En la puerta de la iglesia, el diácono se detiene y elevando el cirio, cantapor segunda vez:
Cristo, luz del mundo. Y todos responden:
Demos gracias a Dios.
En este momento todos encienden sus velas en la llama del cirio y avanzan denuevo.
Al llegar ante el altar, el diácono, vuelto hacia el pueblo, canta por terceravez:
Cristo, luz del mundo. Y todos responden:
Demos gracias a Dios.

Entonces se encienden las luces del templo.

PREGÓN PASCUAL

El sacerdote se dirige a la sede. El diácono pone el ciriopascual en el candelabro, que está preparado en medio del presbiterio o juntoal ambón. Después de poner incienso en el incensario, si éste se ha utilizado,el diácono pide y recibe, como lo hace en la misa antes del Evangelio, labendición del sacerdote, el cual dice en voz baja:
El Señor esté en tu corazón y en tus labios, para que proclames dignamente supregón pascual; en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Esta bendición se omite si el pregón pascual es proclamado por otro que no seael diácono.
Si se usa el incienso, el diácono o, en su defecto, el sacerdote, inciensa ellibro y el cirio. Luego proclama el pregón pascual desde el arriba o desde elpúlpito. Todos permanecen de pie, teniendo en sus manos las velas encendidas.
El pregón pascual puede ser proclamado, en caso de necesidad, por In un cantorque no sea diácono. En este caso, el cantor omite desde las palabras "Poreso, queridos hermanos" hasta el final del invitatorio "El resplandorde su luz", así como el saludo "El Señor esté con ustedes".
Las Conferencias Episcopales pueden adaptar el pregón intercalando en él algunaaclamación del pueblo.

PREGÓN PASCUAL

Alégrense, por fin, los coros de los ángeles, alégrense lasjerarquías del cielo y, por la victoria de rey tan poderoso, que las trompetasanuncien la salvación.
Goce también la tierra, inundada de tanta claridad, y que, radiante con elfulgor del rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubría el orbeentero.
Alégrese también nuestra madre la Iglesia, revestida de luz tan brillante;resuene este templo con las aclamaciones del pueblo.
(Por eso, queridos hermanos, que asisten a la admirable claridad de esta luzsanta, invoquen conmigo la misericordia de Dios omnipotente, para que aquelque, sin mérito mío, me agregó al número de los diáconos, complete mi alabanzaa este cirio, infundiendo el resplandor de su luz.)
(Y. El Señor esté con ustedes.
R/. Y con tu espíritu).
V. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor. 
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. 
R/. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario aclamar con nuestras voces, y con todo el afectodel corazón, a Dios invisible, el Padre todopoderoso, y a su único Hijo,nuestro Señor Jesucristo.
Porque Él ha pagado por nosotros al eterno Padre la deuda de Adán y ha borradocon su sangre inmaculada la condena del antiguo pecado. Porque éstas son lasfiestas de Pascua, en las que se inmola el verdadero Cordero, cuya Sangreconsagra las puertas de los fieles.
Ésta es la noche en que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres, ylos hiciste pasar a pie el Mar Rojo.
Ésta es la noche en que la columna de fuego esclareció las tinieblas delpecado.
Ésta es la noche que a todos los que creen en Cristo, por toda la tierra, losarranca de los vicios del mundo y de la oscuridad del pecado, los restituye ala gracia y los agrega a los santos.
Ésta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciendevictorioso del abismo. ¿De qué nos serviría haber nacido si no hubiéramos sidorescatados? ¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros! ¡Qué incomparableternura y caridad! ¡Para rescatar al esclavo entregaste al Hijo!
Necesario fue el pecado de Adán, que ha sido borrado por la muerte de Cristo.¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!
¡Qué noche tan dichosa! Sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó delabismo. Ésta es la noche de la que estaba escrito: "Será la noche claracomo el día, la noche iluminada por mi gozo".
Y así, esta noche santa ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve lainocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae laconcordia, doblega a los poderosos.
En esta noche de gracia, acepta, Padre santo, el sacrificio vespertino dealabanza, que la santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio,obra de las abejas.
Sabemos ya lo que anuncia esta columna de fuego, que arde en llama viva para lagloria de Dios. Y aunque distribuye su luz, no mengua al repartirla, porque sealimenta de cera fundida que elaboró la abeja fecunda para hacer esta lámparapreciosa.
¡Qué noche tan dichosa, en que se unen el cielo con la tierra, lo humano con lodivino!
Te rogamos, Señor, que este cirio consagrado a tu nombre para destruir laoscuridad de esta noche, arda sin apagarse y, aceptado como perfume, se asociea las lumbreras del cielo. Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo, eselucero que no conoce ocaso, Jesucristo, tu Hijo, que volviendo del abismo,brilla sereno para el linaje humano, y vive y reina por los siglos de lossiglos. R/. Amén.

Segunda parte

LITURGIA DE LA PALABRA

En esta Vigilia, "madre de todas las vigilias"(San Agustín, Serm. 219), se proponen nueve lecturas, siete del AntiguoTestamento y dos del Nuevo (la Epístola y el Evangelio).
Si las circunstancias pastorales lo piden, puede reducirse el número delecturas del Antiguo Testamento; pero téngase siempre en cuenta que la lecturade la Palabra de Dios es parte fundamental de esta Vigilia de Pascua
Deben leerse, por lo menos, tres lecturas del Antiguo Testamento y, en casosmuy urgentes, por lo menos dos. Pero nunca se omita la tercera lectura, tomadadel capítulo 14 del Éxodo.
Terminado el pregón, todos apagan sus velas y se sientan. Antes de comenzar laslecturas, el sacerdote exhorta a la asamblea con estas palabras u otrassemejantes.
Hermanos, con el pregón solemne de la Pascua, hemos entrado ya en la nochesanta de la resurrección del Señor. Escuchemos con recogimiento la palabra deDios. Meditemos cómo, en la Antigua Alianza, Dios salvó a su pueblo y, en laplenitud de los tiempos, envió al mundo a su Hijo para que nos redimiera.
Oremos para que Dios, nuestro Padre, conduzca a su plenitud esta obra desalvación, iniciada con la muerte y resurrección de Jesucristo.
Siguen luego las lecturas. Un lector va al ambón y lee la primera lectura.Después el salmista o cantor dice el salmo, alternando con las respuestas delpueblo. En seguida todos se levantan, el sacerdote dice "Oremos", ydespués de que todos han orado en silencio durante unos momentos, dice laoración colecta. Lo mismo se hace en cada lectura.
En lugar de decir el salmo responsorial se puede guardar un breve espacio desilencio para hacer oración. En este caso, se omite la pausa después del"Oremos".

PRIMERA LECTURA

Vio Dios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno.

Del libro del Génesis: 1, 1-2, 2

En el principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierraera soledad y caos; y las tinieblas cubrían la faz del abismo. El espíritu deDios se movía sobre la superficie de las aguas.
Dijo Dios: "Que exista la luz", y la luz existió. Vio Dios que la luzera buena, y separó la luz de las tinieblas.
Llamó a la luz "día" y a las tinieblas, "noche". Fue latarde y la mañana del primer día.
Dijo Dios: "Que haya una bóveda entre las aguas, que separe unas aguas deotras". E hizo Dios una bóveda y separó con ella las aguas de arriba, delas aguas de abajo. Y así fue. Llamó Dios a la bóveda "cielo". Fue latarde y la mañana del segundo día.
Dijo Dios: "Que se junten las aguas de debajo del lo cielo en un sololugar y que aparezca el suelo seco". Y así fue. Llamó Dios"tierra" al suelo seco y "mar" a la masa de las aguas. Yvio Dios que era bueno.
Dijo Dios: "Verdee la tierra con plantas que den semilla y árboles que denfruto y semilla, según su especie, sobre la tierra". Y así fue. Brotó dela tierra hierba verde, que producía semilla, según su especie, y árboles quedaban fruto y llevaban semilla, según su especie. Y vio Dios que era bueno. Fuela tarde y la mañana del tercer día.
Dijo Dios: "Que haya lumbreras en la bóveda del cielo, que separen el díade la noche, señalen las estaciones, los días y los años, y luzcan en la bóvedadel cielo para iluminar la tierra". Y así fue. Hizo Dios las dos grandeslumbreras: la lumbrera mayor para regir el día y la menor, para regir la noche;y también hizo las estrellas. Dios puso las lumbreras en la bóveda del cielopara iluminar la tierra, para regir el día y la noche, y separar la luz de lastinieblas. Y vio Dios que era bueno. Fue la tarde y la mañana del cuarto día.
Dijo Dios: "Agítense las aguas con un hervidero de seres vivientes yrevoloteen sobre la tierra las aves, bajo la bóveda del cielo". Creó Dioslos grandes animales marinos y los vivientes que en el agua se deslizan y lapueblan, según su especie. Creó también el mundo de las aves, según susespecies. Vio Dios que era bueno y los bendijo, diciendo:
"Sean fecundos y multiplíquense; llenen las aguas del mar; que las aves semultipliquen en la tierra". Fue la tarde y la mañana del quinto día.
Dijo Dios: "Produzca la tierra vivientes, según sus especies: animalesdomésticos, reptiles y fieras, según sus especies". Y así fue. Hizo Dioslas fieras, los animales domésticos y los reptiles, cada uno según su especie.Y vio Dios que era bueno.
Dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine alos peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todoanimal que se arrastra sobre la tierra".
Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen suya lo creó; hombre y mujer loscreó.
Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen latierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todoser viviente que se mueve sobre la tierra".
Y dijo Dios: "He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que haysobre la faz de la tierra, y todos los árboles que producen fruto y semilla,para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas lasaves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres querespiran, también les doy por alimento las verdes plantas". Y así fue. VioDios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno. Fue la tarde y la mañanadel sexto día.
Así quedaron concluidos el cielo y la tierra con todos sus ornamentos, yterminada su obra, descansó Dios el séptimo día de todo cuanto había hecho. Palabrade Dios. Te alabamos, Señor.

O bien: Forma breve

La creación del hombre.

Del libro del Génesis: 1, 1. 26-31

En el principio creó Dios el cielo y la tierra. Y dijo Dios:"Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que domine a los pecesdel mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que searrastra sobre la tierra". Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagensuya lo creó; hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo: "Sean fecundos y multiplíquense, llenen latierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todoser viviente que se mueve sobre la tierra".
Y dijo Dios: "He aquí que les entrego todas las plantas de semilla que haysobre la faz de la tierra, y todos los árboles que producen fruto y semilla,para que les sirvan de alimento. Y a todas las fieras de la tierra, a todas lasaves del cielo, a todos los reptiles de la tierra, a todos los seres querespiran, también les doy por alimento las verdes plantas". Y así fue. VioDios todo lo que había hecho y lo encontró muy bueno. Palabra de Dios. Tealabamos, Señor.

Después de la lectura, se canta uno de los salmossiguientes:

Del salmo 103 R/.. Bendice al Señor, alma mía.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. Te vistesde belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R/.
Sobre bases inconmovibles asentaste la tierra para siempre. Con un vestido demares la cubriste y las aguas en los montes concentraste. R/.
En los valles haces brotar las fuentes, que van corriendo entre montañas; juntoal arroyo vienen a vivir las aves, que cantan entre las ramas. R/.
Desde tu cielo riegas los montes y sacias la tierra del fruto de tus manos;haces brotar hierba para los ganados y pasto para los que sirven al hombre. R/.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con maestría! Latierra está llena de tus creaturas. Bendice al Señor, alma mía. R/.

O bien:

Del salmo 32 R/. La tierra llena está de tus bondades.

Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones sonleales. Él ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades.R/.
La palabra del Señor hizo los cielos y su aliento, los astros. Los maresencerró como en un odre y como en una presa, los océanos. R/.
Feliz la nación cuyo Dios es el Señor; dichoso el pueblo que escogió por suyo.Desde el cielo el Señor, atentamente, mira a todos los hombres. R/.
En el Señor está nuestra esperanza, pues Él es nuestra ayuda y nuestro amparo.Muéstrate bondadoso con nosotros, puesto que en ti, Señor, hemos confiado. R/.

ORACIÓN

Oremos. Dios todopoderoso y eterno, que en todas las obrasde tu amor te muestras admirable, concédenos comprender que la redenciónrealizada por Cristo, nuestra Pascua, es una obra más maravillosa todavía quela misma creación del universo. Por Jesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.
Esta oración se puede sustituir por la siguiente, si se hace la lectura breve:creación del hombre.
Oremos. Dios nuestro, que de un modo admirable nos creaste a tu imagen ysemejanza y de un modo más admirable todavía nos redimiste, concédenossabiduría de espíritu, para resistir los atractivos del pecado y poder llegarasí a los gozos del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.

SEGUNDA LECTURA

El sacrificio de nuestro patriarca Abraham.

Del libro del Génesis: 22, 1-18

En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y ledijo: "¡Abraham, Abraham!". Él respondió: "Aquí estoy". YDios le dijo: "Toma a tu hijo único, Isaac, a quien tanto amas; vete a laregión de Moría y ofrécemelo en sacrificio, en el monte que yo teindicaré".
Abraham madrugó, aparejó su burro, tomó consigo a dos de sus criados y a suhijo Isaac, cortó leña para el sacrificio y se encaminó al lugar que Dios lehabía indicado. Al tercer día divisó a lo lejos el lugar. Les dijo entonces asus criados: "Quédense aquí con el burro; yo iré con el muchacho hastaallá, para adorar a Dios y después regresaremos".
Abraham tomó la leña para el sacrificio, se la cargó a su hijo Isaac y tomó ensu mano el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a su padreAbraham: "¡Padre!". Él respondió: "¿Qué quieres, hijo?". Elmuchacho contestó: "Ya tenemos fuego y leña, pero, ¿dónde está el corderopara el sacrificio?". Abraham le contestó: "Dios nos dará el corderopara el sacrificio, hijo mío". Y siguieron caminando juntos.
Cuando llegaron al sitio que Dios le había señalado, Abraham levantó un altar yacomodó la leña. Luego ató a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima dela leña, y tomó el cuchillo para degollarlo.
Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y le dijo: "¡Abraham,Abraham!". Él contestó: "Aquí estoy". El ángel le dijo: "Nodescargues la mano contra tu hijo, ni le hagas daño. Ya veo que temes a Dios,porque no le has negado a tu hijo único".
Abraham levantó los ojos y vio un camero, enredado por los cuernos en lamaleza. Atrapó el carnero y lo ofreció en sacrificio, en lugar de su hijo.Abraham puso por nombre a aquel sitio "el Señor provee", por lo queaun el día de hoy se dice: "el monte donde el Señor provee".
El ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo:
"Juro por mí mismo, dice el Señor, que por haber hecho esto y no habermenegado a tu hijo único, yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como lasestrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistarán lasciudades enemigas. En tu descendencia serán bendecidos todos los pueblos de latierra, porque obedeciste a mis palabras.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

O bien: Forma breve

Del libro del Génesis: 22, 1-2. 9-13. 15-18

En aquel tiempo, Dios le puso una prueba a Abraham y ledijo: "¡Abraham, Abraham!". El respondió: "Aquí estoy". YDios le dijo: "Toma a tu hijo único, Isaac, a quien tanto amas; vete a laregión de Moria y ofrécemelo en sacrificio, en el monte que yo teindicaré".
Cuando llegaron al sitio que Dios le había señalado, Abraham levantó un altar yacomodó la leña. Luego ató a su hijo Isaac, lo puso sobre el altar, encima dela leña, y tomó el cuchillo para degollarlo.
Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo y le dijo: "¡Abraham,Abraham!". Él contestó: "Aquí estoy". El ángel le dijo: "Nodescargues la mano contra tu hijo, ni le hagas daño. Ya veo que temes a Dios,porque no le has negado a tu hijo único". Abraham levantó los ojos y vioun camero, enredado por los cuernos en la maleza. Atrapó el camero y lo ofrecióen sacrificio en lugar de su hijo.
El ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo y le dijo:"Juro por mi mismo, dice el Señor, que por haber hecho esto y no habermenegado a tu hijo único, yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como lasestrellas del cielo y las arenas del mar. Tus descendientes conquistarán lasciudades enemigas. En tu descendencia serán bendecidos todos los pueblos de latierra, porque obedeciste a mis palabras". Palabra de Dios. Tealabamos, Señor.

Del salmo 15 R/. Protégeme, Dios mío, porque me refugio enti.
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos.Tengo siempre presente al Señor y con Él a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porquetú no me abandonarás a la muerte, ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegríaperpetua junto a ti. R/.

ORACIÓN

Oremos. Señor Dios, Padre de los creyentes, que por mediodel sacramento pascual del bautismo sigues cumpliendo la promesa hecha aAbraham de multiplicar su descendencia por toda la tierra y de hacerlo el padrede todas las naciones, concede a tu pueblo responder dignamente a la gracia detu llamado. Por Jesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.

TERCERA LECTURA

Los israelitas entraron en el mar sin mojarse.

Del libro del Éxodo: 14, 15-15, 1

En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "¿Por quésigues clamando a mí? Diles a los israelitas que se pongan en marcha. Y tú,alza tu bastón, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que losisraelitas entren en el mar sin mojarse. Yo voy a endurecer el corazón de losegipcios para que los persigan, y me cubriré de gloria a expensas del faraón yde todo su ejército, de sus canos y jinetes. Cuando me haya cubierto de gloriaa expensas del faraón, de sus carros y jinetes, los egipcios sabrán que yo soyel Señor".
El ángel del Señor, que iba al frente de las huestes de Israel, se colocó trasellas. Y la columna de nubes que iba adelante, también se desplazó y se puso asus espaldas, entre el campamento de los israelitas y el campamento de losegipcios. La nube era tinieblas para unos y claridad para otros, y así losejércitos no trabaron contacto durante toda la noche.
Moisés extendió la mano sobre el mar, y el Señor hizo soplar durante toda lanoche un fuerte viento del este, que secó el mar, y dividió las aguas. Losisraelitas entraron en el mar y no se mojaban, mientras las aguas formaban unamuralla a su derecha y a su izquierda. Los egipcios se lanzaron en supersecución y toda la caballería del faraón, sus carros y jinetes, entrarontras ellos en el mar.
Hacia el amanecer, el Señor miró desde la columna de fuego y humo al ejércitode los egipcios y sembró entre ellos el pánico. Trabó las ruedas de sus canos,de suerte que no avanzaban sino pesadamente. Dijeron entonces los egipcios:"Huyamos de Israel, porque el Señor lucha en su favor contra Egipto".
Entonces el Señor le dijo a Moisés: "Extiende tu mano sobre el mar, paraque vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes". Yextendió Moisés su mano sobre el mar, y al amanecer, las aguas volvieron a susitio, de suerte que al huir, los egipcios se encontraron con ellas, y el Señorlos derribó en medio del mar. Volvieron las aguas y cubrieron los carros, a losjinetes y a todo el ejército del faraón, que se había metido en el mar para perseguira Israel. Ni uno solo se salvó.
Pero los hijos de Israel caminaban por lo seco en medio del mar. Las aguas leshacían muralla a derecha e izquierda. Aquel día salvó el Señor a Israel de lasmanos de Egipto. Israel vio a los egipcios, muertos en la orilla del mar.Israel vio la mano fuerte del Señor sobre los egipcios, y el pueblo temió alSeñor y creyó en el Señor y en Moisés, su siervo. Entonces Moisés y los hijosde Israel cantaron este cántico al Señor.

Éxodo 15 R/. Alabemos al Señor por su victoria.
Cantemos al Señor, sublime es su victoria: caballos y jinetes arrojó en el mar.Mi fortaleza y mi canto es el Señor, Él es mi salvación; El es mi Dios, y yo loalabaré, es el Dios de mis padres, y yo le cantaré. R/
El Señor es un guerrero, su nombre es el Señor. Precipitó en el mar los carrosdel faraón y a sus guerreros; ahogó en el Mar Rojo a sus mejores capitanes. R/.
Las olas los cubrieron, cayeron hasta el fondo, como piedras. Señor, tu diestrabrilla por su fuerza; tu diestra, Señor, tritura al enemigo. R/.
Tú llevas a tu pueblo para plantarlo en el monte que le diste en herencia, enel lugar que convertiste en tu morada, en el santuario que construyeron tusmanos. Tú, Señor, reinarás para siempre.

ORACIÓN

Oremos. Tus antiguos prodigios se renuevan, Señor, tambiénen nuestros tiempos, pues lo que tu poder hizo con las aguas para librar a unsolo pueblo de la esclavitud del faraón, lo repites ahora, por medio del aguadel bautismo, para salvar a todas las naciones. Concede a todos los hombres delmundo entero contarse entre los hijos de Abraham y participar de la dignidaddel pueblo elegido. Por Jesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.

O bien:

Oremos. Señor, que con el Evangelio nos has hecho comprenderel sentido profundo del Antiguo Testamento, dejándonos ver en el paso del MarRojo una imagen del bautismo y en el pueblo liberado de la esclavitud, unsímbolo del pueblo cristiano, haz que todos los hombres, mediante la fe,participen del privilegio del pueblo elegído y sean regenerados por la acción santificadorade tu y Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.

CUARTA LECTURA

Con amor eterno se ha apiadado de ti tu redentor

Del libro del profeta Isaías: 54, 5-14

"El que te creó, te tomará por esposa; su nombre es`Señor de los ejércitos'. Tu redentor es el Santo de Israel; será llamado 'Diosde toda la tierra'. Como a una mujer abandonada y abatida te vuelve a llamar elSeñor. ¿Acaso repudia uno a la esposa de la juventud?, dice tu Dios.
Por un instante te abandoné, pero con inmensa misericordia te volveré a tomar.En un arrebato de ira te oculté un instante mi rostro, pero con amor eterno mehe apiadado de ti, dice el Señor, tu redentor.
Me pasa ahora como en los días de Noé: entonces juré que las aguas del diluviono volverían a cubrir la tierra; ahora juro no enojarme ya contra ti ni volvera amenazarte. Podrán desaparecer los montes y hundirse las colinas, pero miamor por ti no desaparecerá y mi alianza de paz quedará firme para siempre. Lodice el Señor, el que se apiada de ti.
Tú, la afligida, la zarandeada por la tempestad, la no consolada: He aquí queyo mismo coloco tus piedras sobre piedras finas, tus cimientos sobre zafiros;te pondré almenas de rubí y puertas de esmeralda y murallas de piedraspreciosas.
Todos tus hijos serán discípulos del Señor, y será grande su prosperidad. Serásconsolidada en la justicia.
Destierra la angustia, pues ya nada tienes que temer; olvida tu miedo, porqueya no se acercará a ti". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 29 R/. Te alabaré, Señor, eternamente.
Te alabaré, Señor, pues no dejaste que se rieran de mí mis enemigos. Tú, Señor,me salvaste de la muerte y a punto de morir, me reviviste. R/.
Alaben al Señor quienes lo aman, den gracias a su nombre, porque su ira dura unsolo instante y su bondad, toda la vida. El llanto nos visita por la tarde; porla mañana, el júbilo. R/.
Escúchame, Señor, y compadécete; Señor, ven en mi ayuda. Convertiste mi dueloen alegría, te alabaré por eso eternamente. R/.

ORACIÓN

Oremos. Señor Dios, siempre fiel a tus promesas, aumenta,por medio del bautismo, el número de tus hijos y multiplica la descendenciaprometida a la fe de los patriarcas, para que tu Iglesia vea que se vacumpliendo tu voluntad de salvar a todos los hombres, como los patriarcas locreyeron y esperaron. Por Jesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.

La oración anterior puede sustituirse por alguna de las quesiguen, cuando sus lecturas correspondientes vayan a omitirse.

QUINTA LECTURA

Vengan a mí y vivirán. Sellaré con ustedes una alianzaperpetua.

Del libro del profeta Isaías: 55, 1-11

Esto dice el Señor: "Todos ustedes, los que tienen sed,vengan por agua; y los que no tienen dinero, vengan, tomen trigo y coman; tomenvino y leche sin pagar. ¿Por qué gastar el dinero en lo que no es pan y elsalario, en lo que no alimenta? Escúchenme atentos y comerán bien, saborearánplatillos sustanciosos. Préstenme atención, vengan a mí, escúchenme y vivirán.
Sellaré con ustedes una alianza perpetua, cumpliré las promesas que hice aDavid. Como a él lo puse por testigo ante los pueblos, como príncipe y soberanode las naciones, así tú reunirás a un pueblo desconocido, y las naciones que note conocían acudirán a ti, por amor del Señor, tu Dios, por el Santo de Israel,que te ha honrado.
Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca;que el malvado abandone su camino, y el criminal, sus planes; que regrese alSeñor, y Él tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón.
Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son miscaminos. Porque así como aventajan los cielos a la tierra, así aventajan miscaminos a los de ustedes y mis pensamientos a sus pensamientos.
Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después deempapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar a fin de que dé semillapara sembrar y pan para comer, así será la palabra que sale de mi boca: novolverá a mi sin resultado, sino que hará mi voluntad y cumplirá sumisión". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Isaías 12 R/. El Señor es mi Dios y salvador.
El Señor es mi Dios y salvador: con Él estoy seguro y nada temo. El Señor es miprotección y mi fuerza, y ha sido mi salvación. Sacarán agua con gozo de lafuente de salvación. R/.
Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas,proclamen que su nombre es sublime. R/.
Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra. Gritenjubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido grande conustedes. R/.

ORACIÓN

Oremos. Dios todopoderoso y eterno, única esperanza delmundo, tú que anunciaste por la voz de tus profetas los misterios que estamoscelebrando esta noche, infunde en nuestros corazones la gracia de tu Espíritu,para que podamos vivir una vida digna de tu redención. Por Jesucristo, nuestroSeñor. R/. Amén.

SEXTA LECTURA

Sigue el camino que te conduce a la luz del Señor.

Del libro del profeta Baruc: 3, 9-15. 32-4, 4

Escucha, Israel, los mandatos de vida, presta oído para queadquieras prudencia. ¿A qué se debe, Israel, y que estés aún en país enemigo,que envejezcas en tierra extranjera, que te hayas contaminado por el trato conlos muertos, que te veas contado entre los que descienden al abismo?
Es que abandonaste la fuente de la sabiduría. Si hubieras seguido los senderosde Dios, habitarías en paz eternamente.
Aprende dónde están la prudencia, la inteligencia y la energía, así aprenderásdónde se encuentra el secreto de vivir larga vida, y dónde la luz de los ojos yla paz. ¿Quién es el que halló el lugar de la sabiduría y tuvo acceso a sustesoros? El que todo lo sabe, la conoce; con su inteligencia la ha escudriñado.El que cimentó la tierra para todos los tiempos, y la pobló de animalescuadrúpedos; el que envía la luz, y ella va, la llama, y temblorosa le obedece;llama a los astros, que brillan jubilosos en sus puestos de guardia, y ellos leresponden: "Aquí estamos", y refulgen gozosos para aquel que loshizo. Él es nuestro Dios y no hay otro como Él; El ha escudriñado los caminosde la sabiduría y se la dio a su hijo Jacob, a Israel, su predilecto. Despuésde esto, ella apareció en el mundo y convivió con los hombres.
La sabiduría es el libro de los mandatos de Dios, la ley de validez eterna; losque la guardan, vivirán; los que la abandonan, morirán.
Vuélvete a ella, Jacob, y abrázala; camina hacia la claridad de su luz; noentregues a otros tu gloria, ni tu dignidad a un pueblo extranjero.Bienaventurados nosotros, Israel, porque lo que agrada al Señor nos ha sidorevelado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 18 R/. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son laspalabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón; son luzlos preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandatos del Señor sonverdaderos y enteramente justos. R/.
Más deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Señor, y másdulces que la miel de un panal que gotea. R/.

ORACIÓN

Oremos. Dios nuestro, que haces crecer continuamente a tuIglesia con hijos llamados de todos los pueblos, dígnate proteger siempre contu gracia a quienes has hecho renacer en el bautismo. Por Jesucristo, nuestroSeñor. R/. Amén.

SÉPTIMA LECTURA

Los rociaré con agua pura y les daré un corazón nuevo.

Del libro del profeta Ezequiel: 36, 16-28

En aquel tiempo, me fue dirigida la palabra del Señor enestos términos: "Hijo de hombre, cuando los de la casa de Israel habitabanen su tierra, la mancharon con su conducta y con sus obras; como inmundicia fuesu proceder ante mis ojos. Entonces descargué mi furor contra ellos, por lasangre que habían derramado en el país y por haberlo profanado con susidolatrías. Los dispersé entre las naciones y anduvieron errantes por todas lastierras. Los juzgué según su conducta, según sus acciones los sentencié. Y enlas naciones a las que se fueron, desacreditaron mi santo nombre, haciendo quede ellos se dijera: `Éste es el pueblo del Señor, y ha tenido que salir de sutierra'.
Pero, por mi santo nombre, que la casa de Israel profanó entre las naciones adonde llegó, me he compadecido. Por eso, dile a la casa de Israel: 'Esto diceel Señor: no lo hago por ustedes, casa de Israel. Yo mismo mostraré la santidadde mi nombre excelso, que ustedes profanaron entre las naciones. Entonces ellasreconocerán que yo soy el Señor, cuando, por medio de ustedes les haga ver misantidad.
Los sacaré a ustedes de entre las naciones, los reuniré de todos los países ylos llevaré a su tierra. Los rociaré con agua pura y quedarán purificados; lospurificaré de todas sus inmundicias e idolatrías.
Les daré un corazón nuevo y les infundiré un espíritu nuevo; arrancaré deustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Les infundiré miespíritu y los haré vivir según mis preceptos y guardar y cumplir mismandamientos. Habitarán en la tierra que di a sus padres; ustedes serán mipueblo y yo seré su Dios'". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

De los salmos 41 y 42 R/. Estoy sediento del Dios que da lavida.
Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada, mi alma te busca a ti,Dios mío. R/.
Del Dios que da la vida está mi ser sediento. ¿Cuándo será posible ver de nuevosu templo? R/.
Recuerdo cuando íbamos a casa del Señor, cantando, jubilosos, alabanzas a Dios.R/.
Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en mi guía y hastatu monte santo me conduzcan, allí donde tú habitas. R/.
Al altar del Señor me acercaré al Dios que es mi alegría, y a mi Dios, elSeñor, le daré gracias al compás de la cítara. R/.

O bien, cuando hay bautizos:

Isaías 12 R/. El Señor es mi Dios y salvador.

El Señor es mi Dios y salvador, con Él estoy seguro y nadatemo. El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación. Sacaránagua con gozo de la fuente de salvación. R/.
Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas,proclamen que su nombre es sublime. R/.
Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra. Gritenjubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido grande conustedes. R/.

O bien:

Del salmo 50 R/. Crea en mí, Señor, un corazón puro.

Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo paracumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti, ni retires de mítu santo espíritu. R/.
Devuélveme tu salvación, que regocija, y mantén en mí un alma generosa.Enseñaré a los descarriados tus caminos y volverán a ti los pecadores. R/. 
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera un holocausto,no te agradaría. Un corazón contrito te presento, y a un corazón contrito, túnunca lo desprecias. R/.

ORACIÓN

Oremos. Señor Dios nuestro, poder inmutable y luz sin ocaso,prosigue bondadoso a través de tu Iglesia, sacramento de salvación, la obra quetu amor dispuso desde la eternidad; que todo el mundo vea y reconozca que loscaídos se levantan, que se renueva lo que había envejecido y que todo seintegra en aquel que es el principio de todo, Jesucristo, nuestro Señor, quevive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

O bien esta oración:

Oremos. Señor Dios nuestro, que con las enseñanzas delAntiguo y del Nuevo Testamentos nos has preparado a celebrar el misterio de laPascua, haz que comprendamos tu amor, para que los dones que hoy recibimosconfirmen en nosotros la esperanza de los bienes futuros. Por Jesucristo,nuestro Señor. R/. Amén.

Terminada la oración de la última lectura del AntiguoTestamento, con el responsorio y la oración correspondientes, se encienden lasvelas del altar. El sacerdote entona solemnemente el "Gloria", quetodos prosiguen. Se tocan las campanas, de acuerdo con las costumbres de cadalugar.
Después del Gloria, el sacerdote dice la oración colecta, como de ordinario.

Oremos. Dios nuestro, que haces resplandecer esta noche santacon la gloria del Señor resucitado, aviva en tu Iglesia el espíritu filial,para que, renovados en cuerpo
y alma, nos entreguemos plenamente a tu servicio. Por m nuestro SeñorJesucristo...

En seguida un lector lee la epístola de san Pablo.

EPÍSTOLA

Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya nomorirá nunca.

De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 6, 3-11

Hermanos: ¿no saben ustedes que todos los que hemos sidoincorporados a Cristo Jesús por medio del bautismo, hemos sido incorporados aÉl en su muerte?
En efecto, por el bautismo finillos sepultados con Él en su muerte, para que,así como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, asítambién nosotros llevemos una vida nueva.
Porque, si hemos estado íntimamente unidos a Él por una muerte semejante a lasuya, también lo estaremos en su resurrección. Sabemos que nuestro hombre viejofue crucificado con Cristo, para que el cuerpo del pecado quedara destruido, afin de que ya no sirvamos al pecado, pues el que ha muerto queda libre delpecado.
Por lo tanto, si hemos muerto con Cristo, estamos seguros de que tambiénviviremos con Él; pues sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre losmuertos, ya no morirá nunca. La muerte ya no tiene dominio sobre Él, porque almorir, murió al pecado de una vez para siempre; y al resucitar, vive ahora paraDios. Lo mismo ustedes, considérense muertos al pecado y vivos para Dios enCristo Jesús, Señor nuestro. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Terminada la epístola, todos se ponen de pie y el sacerdoteentona solemnemente el "Aleluya", que todos repiten. Luego unsalmista o un cantor dice el salmo, al que el pueblo responde: Aleluya. Si hacefalta, el mismo salmista canta el Aleluya.

Del salmo 117 R/. Aleluya, aleluya.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna.Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna'. R/.
La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es nuestro orgullo. Nomoriré, continuaré viviendo, para contar lo que el Señor ha hecho. R/.
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto esobra de la mano del Señor, es un milagro patente. R/.

Para el Evangelio no se llevan velas. Puede emplearse elincienso.

Jesús de Nazaret, que fue crucificado, resucitó.

Del santo Evangelio según san Marcos: 16, 1-7

Transcurrido el sábado, María Magdalena, María (la madre deSantiago) y Salomé, compraron perfumes para ir a embalsamar a Jesús. Muy demadrugada, el primer día de la semana, a la salida del sol, se dirigieron alsepulcro. Por el camino se decían unas a otras: "¿Quién nos quitará lapiedra de la entrada del sepulcro?". Al llegar, vieron que la piedra yaestaba quitada, a pesar de ser muy grande.
Entraron en el sepulcro y vieron a un joven, vestido con una túnica blanca,sentado en el lado derecho, y se llenaron de miedo. Pero él les dijo: "Nose espanten. Buscan a Jesús de Nazaret el que fue crucificado. No está aquí; haresucitado. Miren el sitio donde lo habían puesto. Ahora vayan a decirles a susdiscípulos y a Pedro: 'El irá delante de ustedes a Galilea. Allá lo verán, comoÉl les dijo'".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Después del Evangelio se tiene la Homilía y luego se pasa ala Liturgia Bautismal.

Tercera parte

LITURGIA BAUTISMAL

El sacerdote con los ministros se dirige a la fuente bautismal,si es que ésta se encuentra a la vista de los fieles. De lo contrario, se poneun recipiente con agua en el presbiterio. Si hay catecúmenos adultos, sonllamados por su nombre y presentados por los padrinos o, si son niños, llevadospor los padres y padrinos frente a toda la asamblea.
Después, el sacerdote exhorta a los presentes, con éstas u otras palabrassemejantes.

Si están presentes los que se van a bautizar:
Hermanos, acompañemos con nuestra oración a estos catecúmenos que anhelanrenacer a una nueva vida en la fuente del bautismo, para que Dios, nuestroPadre, les otorgue su protección y su amor.

Si se bendice la fuente, pero no va a haber bautizos:
Hermanos, pidamos a Dios todopoderoso que con su poder santifique esta fuentebautismal, para que cuantos en el bautismo van a ser regenerados en Cristo,sean acogidos en la familia de Dios.

Dos cantores entonan las letanías, a las que todos respondenestando en pie (por razón del tiempo pascual).

Si la procesión hasta el bautisterio es larga, se cantan lasletanías durante la procesión; en este caso, se llama a los catecúmenos antesde comenzar la procesión.
Abre la procesión el diácono, con el cirio pascual; siguen los catecúmenos, conlos padrinos; después, el sacerdote con los ministros. En este caso laexhortación precedente se hace antes de la bendición del agua.

Si no hay bautizos ni bendición de la fuente, omitidas lasletanías, se procede inmediatamente a la bendición del agua

LETANÍAS DE LOS SANTOS

En las letanías se pueden añadir algunos nombres de santos, especialmente eldel titular de la iglesia, el de los patronos del lugar y el de los que van aser bautizados.

Señor, ten piedad de nosotros Señor, ten piedad denosotros
Cristo, ten piedad de nosotros Cristo, ten piedad de nosotros,
Señor, ten piedad de nosotros Señor, ten piedad de nosotros.
Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros 
San Miguel ruega por nosotros
Santos Ángeles de Dios rueguen por nosotros 
San Juan Bautista ruega por nosotros 
San José ruega por nosotros
Santos Pedro y Pablo rueguen por nosotros 
San Andrés ruega por nosotros 
San Juan ruega por nosotros 
Santa Maria Magdalena ruega por nosotros 
San Esteban ruega por nosotros 
San Ignacio de Antioquía ruega por nosotros 
San Lorenzo ruega por nosotros
Santas Perpetua y Felicitas rueguen por nosotros 
Santa Inés ruega por nosotros 
San Gregorio ruega por nosotros 
San Agustín ruega por nosotros 
San Atanasio ruega por nosotros
San Basilio ruega por nosotros
San Martín ruega por nosotros
San Benito ruega por nosotros
Santos Francisco y Domingo rueguen por nosotros
San Francisco Javier ruega por nosotros
San Juan María Vianney ruega por nosotros
Santa Catalina de Siena ruega por nosotros 
Santa Teresa de Jesús ruega por nosotros 
Santos y santas de Dios rueguen por nosotros
Muéstrate propicio ruega por nosotros
De todo mal líbranos, Señor.
De todo pecado líbranos, Señor.
De la muerte eterna líbranos, Señor.
Por tu encamación líbranos, Señor.
A Por tu muerte y resurrección líbranos, Señor.
Por el don del Espíritu Santo líbranos, Señor.
Nosotros, que somos pecadores te rogamos óyenos.

Si hay bautizos.

Para que te dignes comunicar 
tu propia vida a quienes has
llamado al bautismo te rogamos óyenos

Si no hay bautizos:

Para que santifiques esta agua 
por la que renacerán tus
nuevos hijos te rogamos, óyenos
Jesús, Hijo de Dios vivo te rogamos, óyenos

Si hay bautizos. el sacerdote, con las manos juntas, dice lasiguiente oración:

Derrama, Señor, tu infinita bondad en este sacramento delbautismo y envía a tu santo Espíritu, para que haga renacer de la fuentebautismal a estos nuevos hijos tuyos, que van a ser santificados por tu gracia,mediante la colaboración de nuestro ministerio. Por Jesucristo, nuestro Señor.R/. Amén.

BENDICIÓN DEL AGUA BAUTISMAL

En seguida el sacerdote bendice el agua bautismal, diciendo,con las manos juntas, la oración siguiente:

Dios nuestro, que con tu poder invisible realizas obrasadmirables por medio de los signos de los sacramentos y has hecho que tucreatura, el agua signifique de muchas maneras la gracia del bautismo.
Dios nuestro, cuyo Espíritu aleteaba sobre la superficie de las aguas en losmismos principios del mundo, para que ya desde entonces el agua recibiera elpoder de dar la vida.
Dios nuestro, que incluso en las aguas torrenciales del diluvio prefiguraste elnuevo nacimiento de los hombres, al hacer que de una manera misteriosa un mismoelemento diera fin al pecado y origen a la virtud.
Dios nuestro, que hiciste pasar a pie enjuto por el Mar Rojo a los hijos deAbraham, a fin de que el pueblo liberado de la esclavitud del faraón,prefigurara al pueblo de los bautizados.
Dios nuestro, cuyo Hijo, al ser bautizado por el precursor en el agua delJordán, fue ungido por el Espirito Santo; suspendido en la cruz, quiso quebrotaran de su costado sangre y agua- y después de su resurrección mandó a susapóstoles: "Vayan y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en elnombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo".
Mira ahora a tu Iglesia en oración y abre para ella la fuente del bautismo. Quepor la obra del Espíritu Santo esta agua adquiera la gracia de tu Unigénito,para que el hombre, creado a tu imagen, limpio de su antiguo pecado por elsacramento del bautismo, renazca a la vida nueva por el agua y el EspírituSanto.

Si lo cree oportuno, introduce el cirio pascual en el aguauna o tres veces, diciendo:

Te pedimos, Señor, que el poder del Espíritu Santo, por tuHijo, descienda sobre el agua de esta fuente, Manteniendo el cirio dentro delagua, prosigue:
Para que todos los que en ella reciban el bautismo, sepultados con Cristo en sumuerte, resuciten también con Él a la vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. R/.Amén.

En seguida saca el cirio del agua y el pueblo dice laaclamación siguiente o alguna otra adecuada:

Fuentes del Señor, bendigan al Señor, 
alábenlo y glorifíquenlo por los siglos.

Cada catecúmeno hace la renuncia a Satanás y la profesión defe, y recibe el bautismo.

Si está presente el obispo, los catecúmenos adultos recibeninmediatamente la confirmación; en caso contrario, el presbítero que haadministrado el bautismo puede también confirmar a los catecúmenos adultos(cfr. Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos, nn. 228 y 362).

BENDICIÓN DEL AGUA

Si no hay bautizos, ni bendición de la fuente bautismal, elsacerdote invita al pueblo a orar diciendo:

Pidamos, queridos hermanos, a Dios Padre todopoderoso quebendiga esta agua, con la cual seremos rociados en memoria de nuestro bautismo,y que nos renueve interiormente, para que permanezcamos fieles al Espíritu quehemos recibido.

Y después de una breve oración en silencio, prosigue con lasmanos juntas:

Señor, Dios nuestro, mira con bondad a este pueblo tuyo, quevela en oración en esta noche santísima, recordando la obra admirable denuestra creación y la obra más admirable todavía, de nuestra redención. Dígnatebendecir esta agua, que tú creaste para dar fertilidad a la tierra, frescura ylimpieza a nuestros cuerpos.
Tú, además, has convertido el agua en un instrumento de tu misericordia: através de las aguas del Mar Rojo liberaste a tu pueblo de la esclavitud; en eldesierto hiciste brotar un manantial para saciar su sed; con la imagen del aguaviva los profetas anunciaron la Nueva Alianza que deseabas establecer con loshombres; finalmente, en el agua del Jordán, santificada por Cristo, inaugurasteel sacramento de una vida nueva, que nos libra de la corrupción del pecado.
Que esta agua nos recuerde ahora nuestro bautismo y nos haga participar en laalegría de nuestros hermanos, que han sido bautizados en esta Pascua del Señor,el cual vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén.

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO

Terminada la ceremonia del bautismo (y de la confirmación)o, si no hubo bautizos, después de la bendición del agua, todos, de pie yteniendo en sus manos las velas encendidas, hacen la renovación de las promesasdel bautismo.

El sacerdote se dirige a la comunidad con estas palabras uotras parecidas:

Hermanos, por medio del bautismo, hemos sido hechospartícipes del misterio pascual de Cristo, es decir, por medio del bautismo,hemos sido sepultados con Él en su muerte para resucitar con Él a una vidanueva. Por eso, después de haber terminado el tiempo de Cuaresma, que nospreparó a la Pascua, es muy conveniente que renovemos las promesas de nuestrobautismo, con las cuales un día renunciamos a Satanás y a sus obras, y noscomprometimos a servir a Dios en la santa Iglesia católica.

Para hacer la renuncia, se puede tomar una de las dosfórmulas que se proponen a continuación:

Primera fórmula:

Sacerdote: ¿Renuncian ustedes a Satanás? 
Todos: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¿Renuncian a todas sus obras?
Todos: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¿Renuncian a todas sus seducciones? Todos: Sí, renuncio.
Segunda fórmula:
Sacerdote: ¿Renuncian ustedes al pecado para vivir en la libertad de los hijosde Dios?
Todos: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¿Renuncian a todas las seducciones del mal para que el pecado no losesclavice?
Todos: Sí, renuncio.
Sacerdote: ¿Renuncian a Satanás, padre y autor de todo pecado?
Todos: Sí, renuncio.
Prosigue el sacerdote:
¿Creen ustedes en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor nuestro, que nació de laVirgen María, padeció y murió por nosotros, resucitó y está sentado a laderecha del Padre?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en lacomunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de losmuertos y en la vida eterna?
Todos: Sí, creo.

Y el sacerdote concluye:

Que Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo,que nos liberó del pecado y nos ha hecho renacer por el agua y el EspírituSanto, nos conserve con su gracia unidos a Jesucristo nuestro Señor, hasta lavida eterna. R/. Amén.
El sacerdote rocía al pueblo con el agua bendita, mientras todos cantan laantífona siguiente o algún otro canto bautismal:
Vi brotar agua del lado derecho del templo, aleluya. Vi que en todos aquellosque recibían el agua, surgía una vida nueva y cantaban con gozo: Aleluya,aleluya.
Mientras tanto, los neófitos son conducidos a su lugar entre los fieles.
Si la bendición del agua bautismal se hizo en el presbiterio, los ministrosllevan a la fuente, con toda reverencia, el recipiente del agua. Si no hubobendición de la fuente, el agua bendita se coloca en un lugar apropiado.
Hecha la aspersión, el sacerdote vuelve a la sede, en donde dirige OraciónUniversal, en la cual toman parte los neófitos por primera vez.

No le dice Credo

Cuarta parte

LITURGIA EUCARÍSTICA

El sacerdote va al altar y comienza la Liturgia Eucarística,en la forma acostumbrada.
Es conveniente que el pan y el vino sean presentados por los neófitos, si loshay.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, los dones que te presentamos y concédenos queel memorial de la muerte y resurrección de Jesucristo, que estamos celebrando,nos obtenga la fuerza para llegar a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestroSeñor.

PREFACIO I DE PASCUA

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvaciónglorificarte siempre, Señor, pero más que nunca en esta noche, en que Cristo,nuestra Pascua, fue inmolado.
Porque Él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo: muriendo,destruyó nuestra muerte, y resucitando, restauró la vida.
Por eso, con esta efusión del gozo pascual, el mundo entero se desborda dealegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles cantansin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 5, 7-8)

Cristo, nuestro Cordero pascual, ha sido inmolado.Celebremos, pues, la Pascua con una vida de rectitud y santidad. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Infúndenos, Señor, tu espíritu de caridad, para que vivamossiempre unidos en tu amor los que hemos participado en este sacramento de lamuerte y resurrección de Jesucristo, que vive y reina por los siglos de lossiglos.
Para la despedida, el diácono o el mismo sacerdote dice:
Pueden ir en paz, aleluya, aleluya.
R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.