Lecturas Viernes 13 de Abril 2012, Pascua


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VIERNES 13

Santos: Martín I, Papa y mártir; Hermenegildo de Sevilla,mártir. Beato Pedro Fabro, presbítero. Feria (Blanco)

LA ENTEREZA DE LOS GALILEOS

Hch 4, 1-12; Jn 21, 1-14

Los reencuentros son más intensos cuando ocurren después deuna ruptura. Los discípulos habían experimentado la angustia de la muertecercana cuando atraparon a su maestro. Se desbandaron y salieronapresuradamente de Jerusalén. Paulatinamente fueron comprendiendo que Jesús nohabía sido vencido por la muerte, lo fueron palpando de forma real en su vidadiaria. El relato de la pesca milagrosa es la narración ornamentada de esasexperiencias, y esos encuentros íntimos. Jesús buscaba el rastro de susdiscípulos para reunificarlos y manifestarles la plenitud de su vida en laintimidad con el Padre. La experiencia fue tan real en la vida de aquellospescadores galileos, que enterraron sus miedos, desafiaron el orden imperanteen Jerusalén, frecuentaban el templo, y proclamaban con valentía y firmeza sumejor esperanza: Jesús es su Salvador.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 53)

El Señor liberó a su pueblo y lo llenó de esperanza, y a susenemigos los sumergió en el mar. Aleluya.

Se dice Gloria.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que en el sacramento de lamuerte y resurrección de tu Hijo ofreces a los hombres el pacto de lareconciliación y de la paz, concédenos realizar en nuestra vida este misterioque proclamamos con la fe. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

Ningún otro puede salvarnos.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 4, 1-12

En aquellos días, mientras Pedro y Juan hablaban al pueblo,se presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos,indignados porque los apóstoles enseñaban al pueblo y anunciaban que laresurrección de los muertos se había verificado en la persona de Jesús. Losaprehendieron, y como ya era tarde, los encerraron en la cárcel hasta el díasiguiente. Pero ya muchos de los que habían escuchado sus palabras, unos cincomil hombres, habían abrazado la fe.
Al día siguiente, se reunieron en Jerusalén los jefes del pueblo, los ancianosy los escribas, el sumo sacerdote Anás, Caifás, Juan, Alejandro y cuantospertenecían a las familias de los sumos sacerdotes. Hicieron comparecer anteellos a Pedro y a Juan y les preguntaron: "¿Con qué poder o en nombre dequién han hecho todo esto?".
Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: "Jefes del pueblo y ancianos,puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo,para saber cómo fue curado, sépanlo ustedes y sépalo todo el pueblo de Israel:este hombre ha quedado sano en el nombre de Jesús de Nazaret, a quien ustedescrucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos. Este mismo Jesús esla piedra que ustedes, los constructores, han desechado y que ahora es lapiedra angular Ningún otro puede salvarnos, porque no hay bajo el cielo otronombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos". Palabrade Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 117 R/. La piedra que desecharon los constructoreses ahora la piedra angular. Aleluya.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna.Diga la casa de Israel: "Su misericordia es eterna". Digan los quetemen al Señor: "Su misericordia es eterna". R/.
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto esobra de la mano del Señor, es un milagro patente. Éste es el día del triunfodel Señor, día de júbilo y de gozo. R/.
Libéranos Señor, y danos tu victoria. Bendito el que viene en nombre del Señor.Que Dios desde su templo nos bendiga. Que el Señor, nuestro Dios, nos ilumine.R/.

SECUENCIA opcional

ACLAMACIÓN (Sal 117, 24) R/. Aleluya, aleluya.
Éste es el día del triunfo del Señor, día de júbilo y de gozo. R/.

Se acercó Jesús, tomó el pan y se lo dio a sus discípulos ytambién el pescado.

Del santo Evangelio según san Juan: 21, 1-14

En aquel tiempo, Jesús se les apareció otra vez a losdiscípulos junto al lago de Tiberíades. Se les apareció de esta manera: Estabanjuntos Simón Pedro, Tomás (llamado el Gemelo), Natanael (el de Caná deGalilea), los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo:"Voy a pescar". Ellos le respondieron: "También nosotros vamoscontigo". Salieron y se embarcaron, pero aquella noche no pescaron nada.
Estaba amaneciendo, cuando Jesús se apareció en la orilla, pero los discípulosno lo reconocieron. Jesús les dijo: "Muchachos, ¿han pescado algo?".Ellos contestaron: "No". Entonces Él les dijo: "Echen la red ala derecha de la barca y encontrarán peces". Así lo hicieron, y luego yano podían jalar la red por tantos pescados.
Entonces el discípulo a quien amaba Jesús le dijo a Pedro: "Es elSeñor". Tan pronto como Simón Pedro oyó decir que era el Señor, se anudó ala cintura la túnica, pues se la había quitado, y se tiró al agua. Los otrosdiscípulos llegaron en la barca, arrastrando la red con los pescados, pues nodistaban de tierra más de cien metros.
Tan pronto como saltaron a tierra, vieron unas brasas y sobre ellas un pescadoy pan. Jesús les dijo: "Traigan algunos pescados de los que acaban depescar". Entonces Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orillala red, repleta de pescados grandes. Eran ciento cincuenta y tres, y a pesar deque eran tantos, no se rompió la red. Luego les dijo Jesús: "Vengan aalmorzar". Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: `¿Quiéneres?', porque ya sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lodio y también el pescado.
Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos después deresucitar de entre los muertos. Palabra del Señor. Gloria a ti, SeñorJesús.

No se dice Credo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estos dones que te presentamos, para que noslos conviertas en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo resucitado, y transfórmanosa nosotros, para que, de las alegrías y trabajos de la tierra, podamoselevarnos al deseo de ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO I DE PASCUA

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente desalvación glorificarte siempre, Señor, pero más que nunca en este día, en queCristo, nuestra Pascua, fue inmolado.
Porque Él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo: muriendo,destruyó nuestra muerte, y resucitando, restauró la vida.
Por eso, con esta efusión del gozo pascual, el mundo entero se desborda dealegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles cantansin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 21, 12-13)

Dijo Jesús a sus discípulos: Vengan y coman. Y tomó un pan ylo repartió entre ellos. Aleluya.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes hassalvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea lafuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.