Lecturas Viernes 2 de Marzo 2012


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VIERNES 2

Santos: Inés de Bohemia o de Praga, abadesa; Jerónimo Carmelo de Saboya, obispo. Juan Marón, patriarca. Feria (Morado)

VE PRIMERO A RECONCILIARTE CON TU HERMANO

Ez 18, 21-28; Mt 5, 20-26

El capítulo décimo octavo de Ezequiel marca un giro en la comprensión del tema de la justicia divina. En una comunidad religiosa acostumbrada a regirse por el principio de la responsabilidad colectiva, según el cual, los hijos y nietos disfrutan o padecen de los méritos y faltas de sus antepasados, la innovación que comunica el profeta Ezequiel es novedosa. En adelante cada persona se hará responsable ante Dios de sus actos. Dios estará siempre dispuesto a ofertar la reconciliación a quien la busque. De ese espíritu de reconciliación nos quiere hacer partícipes el Evangelio de san Mateo. La comunidad eclesial no es una secta de puros o una congregación de santos, es una agrupación de pecadores creyentes, urgidos de recomenzar su vida, convertirse y por lo mismo necesitados de oportunidades para ganarle la confianza y la misericordia ante sus hermanos.

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 24, 17-18)

Sálvame, Señor, de todas mis angustias. Mira mis trabajos y mis penas, y perdona todos mis pecados.

ORACIÓN COLECTA

Concede, Señor, a tus hijos prepararse interiormente a la celebración de la Pascua, para que la mortificación corporal, propia de este tiempo, dé en cada uno de nosotros frutos espirituales. Por nuestro Señor Jesucristo...

LITURGIA DE LA PALABRA

¿Acaso quiero yo la muerte del pecador y no más bien que enmiende su conducta y viva?

Del libro del profeta Ezequiel: 18, 21-28

Esto dice el Señor: "Si el pecador se arrepiente de los pecados cometidos, guarda mis preceptos y practica la rectitud y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá; no me acordaré de los delitos que cometió; vivirá a causa de la justicia que practicó. ¿Acaso quiero yo la muerte del pecador, dice el Señor, y no más bien que enmiende su conducta y viva?
Si el justo se aparta de su justicia y comete maldad, no se recordará la justicia que hizo. Por la iniquidad que perpetró, por el pecado que cometió, morirá. Y si dice: `No es justo el proceder del Señor', escucha, casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más bien el proceder de ustedes el injusto?
Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere; muere por la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal que hizo y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Del salmo 129 R/. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; Señor, escucha mi clamor; que estén atentos tus oídos a mi voz suplicante. R/.
Si conservaras el recuerdo de las culpas, ¿quién habría, Señor, que se salvara? Pero de ti procede el perdón, por eso con amor te veneramos. R/.
Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra; mi alma aguarda al Señor, mucho más que a la aurora el centinela. R/.
Como aguarda a la aurora el centinela, aguarde Israel al Señor, porque del Señor viene la misericordia y la abundancia de la redención, y Él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades. R/.

ACLAMACIÓN (Ez 18, 31) R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús. 
Purifíquense de todas sus iniquidades; renueven su corazón y su espíritu, dice el Señor. R/.

Ve primero a reconciliarte con tu hermano.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 20-26

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.
Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta, Señor, estas ofrendas por medio de las cuales has querido misericordiosamente devolvemos tu amistad y darnos la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ez 33, 11)

Tan cierto como que vivo, dice el Señor, no quiero la muerte del pecador, sino que se convierta y viva.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Que la recepción de tu sacramento nos renueve, Señor, y, purificados de toda maldad, nos haga participar de los bienes de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.