Lecturas del Viernes 24 de Julio de 2009


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VIERNES 24 

Santos: Charbel Makhluf, presbítero; Cristina de Bolsena, mártir, y José Fernández y compañeros, mártires. Feria (Verde) 

ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ga 6,14) 

Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos liberados. 

ORACIÓN COLECTA 

Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en a Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su retención. Por nuestro Señor Jesucristo... 

LITURGIA DE LA PALABRA 

Lectura del libro del Éxodo: 20, 1-17 

En aquellos días, el Señor promulgó estos preceptos para su pueblo en el monte Sinaí, diciendo: "Yo soy el Señor, tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto y de a esclavitud. No tendrás otros dioses fuera de mí; no te fabricarás ídolos ni imagen alguna de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo, en la tierra, o en el agua, y debajo de la tierra. No adorarás nada de eso ni le rendirás culto, porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso, que castiga la maldad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que me odian; pero soy misericordioso hasta la milésima generación fe aquellos que me aman y cumplen mis mandamientos. No harás mal uso del nombre del Señor, tu Dios, porque no dejará el Señor sin castigo a quien haga mal uso de su nombre. 

Acuérdate de santificar el sábado. Seis días trabajarás y en ellos harás todos tus quehaceres; pero el día séptimo es día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios. No harás en él trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el forastero que viva contigo. Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra, el mar y cuanto hay en ellos, pero el séptimo, descansó. Por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó. Honra a tu padre y a tu madre para que vivas largos años en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No darás falso testimonio contra tu prójimo. No codiciarás la casa de tu prójimo, ni a su mujer, ni a su esclavo, ni a su esclava, ni su buey, ni su burro ni cosa alguna que le pertenezca". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor. 

Estas 10 palabras sintetizan un camino de convivencia justo y armonioso. Si cada hombre aprende a reconocer el lugar de Dios y el lugar de su hermano, una comunidad justa y fraterna se consolidará. 

Del salmo 18 R/. Ayúdanos, Señor, a cumplir tu voluntad. 

La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/. 

En los mandamientos de Dios hay rectitud y alegría para el corazón; son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/. 

La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. R/. 

Más deseables que el oro y las piedras preciosas las normas del Señor, y más dulces que la miel de un panal que gotea. R/. 

ACLAMACIÓN (cfr. Lc 8, 15) R/. Aleluya, aleluya. 

Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R/. 

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 13, 18-23 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino. Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto. 

En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús. 

No basta con escuchar las palabras de Jesús, hace falta iniciar un proceso de conversión que implica sacrificar intereses personales, así como superar obstáculos e inercias arraigadas. 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32) 

Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho partícipes de tu cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú que vives y reinas Por los siglos de los siglos.