Letanías de Nuestro Señor Jesucristo, sacerdote y víctima

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Señor ten piedad…. Señor ten piedad
Cristo ten piedad ….. Cristo ten piedad
Señor ten piedad ….. Señor ten piedad
Cristo óyenos….. Cristo óyenos
Cristo escúchanos …. Cristo escúchanos
 
Dios, Padre celestial …. Ten piedad de nosotros
Dios Hijo, Redentor del mundo      “
Dios, Espíritu Santo      “
Trinidad Santa, un solo Dios           “
Jesús, Sacerdote y Víctima              “
Jesús, Sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec      “
Jesús, Sacerdote que Dios envió a evangelizar a los pobres           “
Jesús, Sacerdote que en la última cena instituiste el sacrificio perenne                   “
Jesús, Sacerdote siempre vivo para interceder por nosotros     “
Jesús, Pontifice a quien el Padre ungió con el Espíritu Santo y la virtud        “
Jesús, Pontífice entresacado de los hombres        “
Jesús, Pontífice constituido a favor de los hombres      “
Jesús, Pontífice de nuestra confesión         “
Jesús, Pontífice más alto que la gloria de Moisés       “
Jesús, Pontífice del verdadero tabernáculo              “
Jesús, Pontífice de los bienes futuros               “
Jesús, Pontífice santo, inocente y sin pecado          “
Jesús, Pontífice fiel y misericordioso          “
Jesús, Pontífice divino y lleno de celo por las almas    “
Jesús, Pontífice de eterna perfección           “
Jesús, Pontífice que por tu sangre llegaste a los cielos     “
Jesús, Pontífice que nos enseñaste un camino nuevo       “
Jesús, Pontífice que nos amaste y que lavaste nuestros pecados con tu sangre       “
Jesús, Pontífice que te entregaste a Dios como hostia de oblación “
Jesús, Hostia de Dios y de los hombres   “
Jesús, Hostia santa e inmaculada  “
Jesús, Hostia mansueta   “
Jesús, Hostia pacífica  “
Jesús, Hostia de propiciación y de alabanza  “
Jesús, Hostia de reconciliación y de paz   “
Jesús, Hostia para llegar a Dios con toda confianza  “
Jesús, Hostia viviente para siempre  “
 
Sé propicio ……….  ten compasión de nosotros, Jesús
Sé propicio………..  escúchanos, Jesús
  
Del temor a la vocación sacerdotal ……. Líbranos, Jesús
Del pecado de sacrilegio  “
Del espíritu de lascivia   “
De los pensamientos impuros   “
Del pecado simoníaco   “
De la indigna dispensación del ministerio   “
Del amor al mundo y a sus vanidades   “
De la indigna celebración de tus Misterios   “
Por tu eterno sacerdocio  “
Por la santa unción con la que fuiste consagrado sacerdote por Dios Padre  “
Por tu espíritu sacerdotal  “
Por el ministerio con el que clarificaste a tu Padre   “
Jesús, por tu sacrificio cruento hecho una vez para siempre  “
Por tu sacrificio renovado cada día en los altares  “
Por aquella tuya potestad, que reviste invisiblemente a tus sacerdotes  “
 
Para que conserves en la santa religión al universo orbe sacerdotal ….  Te rogamos, escúchanos
Para que los pastores apacienten tu grey según tu corazón  “
Para que los llenes de tu espíritu sacerdotal  “
Para que los labios sacerdotales proclamen tu ciencia   “
Para que envíes obreros que fielmente cultiven tu mies   “
Para que te dignes multiplicar los dispensadores de tus misterios .”
Para que perseveren siempre en tu voluntad  “
Para que perseveren en su ministerio con docilidad, sean prontos a donarse y constantes en la oración  “
Para que por ellos se promueva el culto al Santísimo Sacramento .”
Para que quienes han sido fieles al ministerio reciban el premio eterno “
 
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo… Ten piedad de nosotros
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo… Escúchanos Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo…. Ten piedad de nosotros.
 
Jesús, Sacerdote…. Óyenos
Jesús, Sacerdote…. Escúchanos
 
Oremos. Oh Dios, Santificador y Guía de tu Iglesia, suscita en Ella, mediante tu Espíritu, idóneos y fieles dispensadores de tus misterios, para que, bajo tu protección, con su ministerio y con el ejemplo, acompañen a todos los cristianos hacia el camino de la salvación. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
 
Oh Dios, que mandaste escoger entre aquellos discípulos que oraban y ayunaban a Saulo y a Bernabé para el ministerio por ti escogido, haz lo mismo ahora con tu Iglesia orante y tu, que conoces nuestros corazones, muéstranos a quienes eliges para tu ministerio. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.