Lecturas Martes 6 de Enero de 2009


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Martes 6 de Enero de 2009

(Blanco)

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 117, 26-27)

Bendito el que viene en el nombre del Señor. El Señor es Dios, Él nos ilumina.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Señor, que tu Hijo, que quiso hacerse semejante a nosotros para manifestásenos, nos vaya haciendo, cada día, más semejantes a El, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo Y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 4, 7-10

Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envía al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por El.

El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

El amor a Dios y al hermano es el valor supremo para el cristiano. Ninguna ideología, interés social o político, ninguna justificación ideológica pueden anteponerse al amor.

Del salmo 71 R/. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.

Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente. R/.

Justicia y paz ofrecerán al pueblo las colinas y los montes. El rey hará justicia al oprimido y salvará a los hijos de los pobres. R/.

Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro de la tierra. R/.

ACLAMACIÓN (Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.

El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.

Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 34-44

En aquel tiempo, al desembarcar Jesús, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando, y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

Cuando ya atardecía, se acercaron sus discípulos y le dijeron: "Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despide a la gente para que vayan por los caseríos y poblados del contorno y compren algo de comer". Él les replicó: "Denles ustedes de comer". Ellos le dijeron:

"¿Acaso vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?". Él les preguntó: "¿Cuántos panes tienen? Vayan a ver". Cuando lo averiguaron, le dijeron: "Cinco panes y dos pescados".

Entonces ordenó Jesús que la gente se sentara en grupos sobre la hierba verde y se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta. Tomando los cinco panes y los dos pescados, Jesús alzó los ojos al cielo, bendijo a Dios, partió los panes y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran; lo mismo hizo con los dos pescados. Comieron todos hasta saciarse, y con las sobras de pan y de pescado que recogieron llenaron doce canastos. Los que comieron fueron cinco mil hombres. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Personas confundidas y desorientadas se arremolinan en torno a Jesús. Su extravío no es total porque aciertan a descubrir la grandeza que se revela en el profeta de Nazaret.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe, Señor, con bondad las ofrendas de tu pueblo y concédenos que, las realidades que creemos por la fe, las consigamos por este sacramento celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio de Navidad o de la Epifanía

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ef 2, 4; Rm 8, 3)

Por el gran amor con que nos amó, Dios envió a su propio Hijo a compartir nuestra condición humana en todo, menos en el pecado.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor Dios, que nos unes a ti por la participación de este sacramento, concédenos obtener toda su eficacia para que así, la recepción de este don tuyo nos haga más dignos de seguirlo recibiendo. Por Jesucristo, nuestro Señor.