Me da miedo que mi hijo pueda fracasar

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Me da miedo que mi hijo pueda fracasar

Marta pregunta:

Hace unos días mi hijo de 13 años me ha dicho que quiere irse al seminario de la diócesis el curso entrante. Yo soy una mujer de fe, y veo la vocación como un don muy grande. Pero me da miedo que mi hijo sufra y pueda fracasar y por eso no quiero darle mi consentimiento. Mi esposo sí lo ve con buenos ojos, pero yo no logro sobreponerme a mis miedos. ¿Qué me aconseja?

Estimada Sra. Marta,

Comprendo su situación. Cuando Dios distingue a una familia con una vocación le da un don maravilloso, pero ese don viene acompañado de la cruz, que siempre duele, aún y cuando se viva con fe y espíritu sobrenatural.

Por otra parte, Ud., como madre buena que es, quiere lo mejor para su hijo. Sin embargo, creo que comete un error al enfocar su amor a "evitar todo fracaso" para su hijo. No es justo para un chico que viva en una jaula en la que esté bien protegido, sin que le falte nada, pero que no aprenda a volar con sus propias alas. La labor de los padres de familia es educar a los hijos para la libertad, y preparar para que puedan tomar decisiones maduras y opciones definitivas...

Ahora bien, si seguimos su lógica de que no quiere que su hijo fracase, no convendría tampoco llevarlo a la escuela, pues puede irle mal en un examen y fracasar no aprobando una materia... o perder un partido de fútbol... o elegir aprender un idioma que luego no logrará dominar... o tener una novia que luego pueda terminar la relación por irse con otro chico...

Sí es conveniente que Ud. conozca el seminario a donde su hijo quisiera entrar, los formadores, el ambiente. Si su hijo va al seminario menor no es que tenga vocación automáticamente, pero quiere discernir. Si regresa a su casa porque Dios no lo llama, no es un fracaso, es un triunfo: ha descubierto el plan de Dios y le ha dado al Señor la primera oportunidad. Es verdad, puede haber un poco (o un mucho) de sufrimiento cuando un chico descubre que el Señor le pide que le sirva en otro camino, pero no creo que esos "fracasos" sean negativos, antes bien, ayudan a madurar, a crecer, a buscar ante todo la voluntad de Dios.

Por lo mismo, la animo a escuchar a su marido y darle a su hijo la oportunidad de decidir en esto, que es un bien para él y para todos. Esté, como buena madre, ayudando a su hijo a caminar, pero déjelo que dé sus pasitos solo, aunque se caiga... de otro modo, no aprenderá nunca y los golpes de la vida será más duros (y Ud. no estará siempre para evitárselos).

Que María Santísima le ayude a actuar su fe para hacer lo que sea mejor para su hijo.