¿La mujer también está llamada a permear el mundo del trabajo y de la organización social?

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¿La mujer también está llamada a permear el mundo del trabajo y de la organización social?

Si, y lo deberá hacer con su especificidad femenina, esto implica que las mujeres estén presentes en el mundo del trabajo y de la organización social, que tengan acceso a puestos de responsabilidad que les ofrezcan la posibilidad de inspirar las políticas de las naciones y de promover soluciones innovadoras para los problemas económicos y sociales. El mundo de hoy se abre ante la mujer como un campo para que ella siembre su feminidad y ésta pueda dar fruto. La mujer puede salir, prolongar su don de sí más allá de su ámbito familiar, como una forma de multiplicar su capacidad de donación y con ello su realización como mujer.

El mundo de las empresas humanas, de las decisiones humanas, de la cultura y de la comunicación, necesita enriquecerse de todo aquello que la mujer puede aportar. Necesita precisamente de lo femenino. Y necesita de lo femenino no para suplir lo masculino, sino para complementarlo, para potenciar y enriquecer el todo de la sociedad humana. Por lo tanto el papel de la mujer en la sociedad consistirá en que sea ella misma. Con toda su identidad y con toda su feminidad.

Sin embargo, deberá equilibrar su vida laboral con la vida familiar; es decir, oscilar en el justo medio, esto siempre tendrá sus complicaciones porque no hay una receta paso por paso para lograrlo, pero lo que si podemos decir es que no podemos pensar que la esfera laboral y la esfera familiar son excluyentes una de la otra, sí se pueden combinar adecuadamente siempre y cuando la mujer no abandone su papel de esposa y madre para dedicarse totalmente a su profesión.

La mujer no puede considerar que sólo enfocándose en su profesión encontrará su total libertad y mucho menos tratando de ser como el varón, por el contrario, para que la mujer sea mujer deberá equilibrar de forma compatible ambos papeles.