El pan de P. Pío. Nueva cadena para debilitar tu fe

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El pan de P. Pío. Nueva cadena para debilitar tu fe

Recientemente recibí este comunicado que he sabido que circula tanto por Internet como por las casas, pasándose de persona a persona. Les escribo, por si llega a sus manos, para que tengan ustedes una explicación, y que este comunicado sirva para aclarar y fortalecer su fe en el Señor y no dejarnos engañar por estos escritos que solo buscan socavar nuestra fe, ya que este tipo de cadenas solo perjudican la fe de nuestro pueblo cristiano, llevándolo a creer en prácticas supersticiosas.

Debemos de tener siempre en cuenta que los autores de estas cadenas inventan toda clase de mentiras y amenazas para hacer que circulen sus mensajes. Es una obra del demonio, que siempre busca confundir a los hijos de Dios y llevarlos al camino de la superstición, para de ahí debilitar su fe. El camino del cristiano está claramente indicado en la Sagrada Escritura, en el magisterio de nuestra Iglesia y no en este tipo de mensajes y prácticas supersticiosas.

A continuación hago un pequeño comentario del mensaje para que vean con claridad la falsedad e incongruencia de este y no dejemos que más hermanos se vean atrapados en estas artimañas. He puesto en cursiva, azul y entre "quotas" ( « » ) el mensaje original.

« EL PAN BENDITO DEL PADRE PIO »

Para empezar, no hay pan que pueda en sí mismo estar bendito. Para que algo esté bendito tiene que ser bendecido por un ministro de la Iglesia (Obispo, Sacerdote, Diácono) y solo ese objeto queda bendito. No se pude dar la bendición por contacto (ponerlo junto a...), ni por ampliación (creencia en cuanto a que si se agrega agua bendita en el agua sin bendecir, ésta también queda bendita: esto es falso).

Por otro lado, hasta donde sabemos S. Padre Pío no hizo jamás pan, ni creó una receta “mágica” para que el pueblo de Dios recibiera bendiciones a través de esto. Si lo hubiera hecho, ciertamente no seria santo sino un brujo.

« Este pan es llamado Hemin, es el pan del Padre Pío y viene del Vaticano.

Trae bendiciones a cada familia que lo coma.

En el día 10 usted deberá dar este pan a otra persona »

Esto de nuevo parece una fórmula mágica, con bendiciones especiales. Cualquier persona instruida sabría que el P. Pío no vivió jamás en el Vaticano sino en Pieltrecina, donde murió en su convento. Además, no sabemos qué significa eso de “Hemin”. Quienes hacen estos mensajes buscan poner nombres extraños que más bien parecen estar ligados con ritos mágicos o al menos supersticiosos.

« RECUERDA, NO DEBES RECHAZAR ESTE PAN UNA VEZ QUE SE TE DÉ »

Ésta es la típica amenaza de las cadenas... ¿qué pasaría si no lo hago? ¿Dios me va a castigar, va a mostrar su cólera contra mí por haber rechazado un pan? Hermanos: Dios NO nos castiga como merecemos por rechazar el Pan Eucarístico y la palabra de su hijo Jesucristo y, ¿nos va a castigar por no pasarle a otra persona un pan o por no recibirlo en nuestras casas? Por supuesto que no. Sin embargo, las amenazas es lo que le da fuerza a la cadena para que pueda circular.

Ahora viene la formula MÁGICA que, la verdad, podría haber sido otra, un poco más interesante:

« QUÉ HACER:

Cuando recibas la masa del pan, ponla en un recipiente de vidrio y cúbrela con papel transparente o con papel wax, dejalo en un sitio de la casa a temperatura ambiente.

**NUNCA PONGAS LA MASA EN LA NEVERA**

En el día 1 y 2: No toques la masa, el pan se esta adaptando a tu casa »

Esto de no tocar la masa pues “se está adaptando a tu casa” tiene todos los principios del New Age. Estas son conocidas prácticas Esotéricas, prohibidas por la Iglesia.

« En el día 3 y 4: Mezclar bien la masa con una cuchara de madera una vez al día.

En el día 5: Agregue a la masa 1 taza de leche, 2 tazas de harina y 1 taza de azúcar y mezclar bien con una cuchara de madera.

En el día 6, 7, 8 y 9: Mezclar la masa con una cuchara de madera una vez al día »

El tema de la cuchara de madera, de nuevo pone en evidencia el carácter esotérico de la “receta”.

« En el día 10: Agregue a la masa, 1 taza de leche, 2 tazas de harina y 1 taza de azúcar. Mezcle todo con una cuchara de madera. Cuando esté bien mezclado divida la masa en 4 porciones iguales, quédese con una porción y distribuya las restantes a 3 personas diferentes que usted considere que harán el pan. »

Para que la cadena funcione siempre es importante buscar personas ignorantes que puedan continuar con la cadena. De lo contrario se detendrá y no tendrá el efecto nocivo que está buscando el demonio. Esto, porque una vez que la familia lo haga estará ya en las garras de la superstición... y poco a poco irán destruyendo su fe con otras prácticas que seguramente llegarán o buscarán.

« A su porción usted deberá agregarle 1/4 de taza de azúcar, 3 huevos, 1/4 de taza de aceite y 2 cucharaditas de polvo para hornear. Mezcle bien con la cuchara de madera. Precaliente el horno a 325. Engrase un molde de 9 X 13 y coloque la masa en el horno por espacio de 35 a 40 minutos.

****RECUERDE USTED SOLAMENTE DEBE HACER EL PAN DE HEMIN UNA VEZ EN LA VIDA**** »

Resulta que ya no es el “pan del P. Pío” sino de HEMIN... como ves, querido hermano, esto es una clara burla y una trampa para la fe. Más que un pan de bendición, esta parte final nos inspira a pensar en una serie de maldiciones que ocurrirán si lo repetimos. Más trampas para los ingenuos y faltos de fe en Jesucristo. Solo bastaría recordar las palabras del Apóstol Pablo: ¿Quién nos apartará del amor de Cristo Jesús? (te invito a leer el texto Rm 8, 31-39).

Es necesario que regresemos a la Sagrada Escritura y que dejemos que nuestra vida sea dirigida por ella y no por todos los escritos y prácticas esotéricas (como esta) ni por todas las supersticiones que circulan por internet o en escritos como estos.

Que Dios nuestro Señor te dé siempre la sabiduría y la luz para no caer en estas trampas del poder las Tinieblas. Camina siempre en la luz de Cristo y serás plenamente feliz.

Amados hermanos, los invito a comer del Pan verdadero: "Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no volverá a tener hambre; el que cree en mí nunca tendrá sed". Jn 6, 35