¿Piensas embarazarte?

ImprimirImprimirEnviarEnviarPDFPDF


Fuente: Nataldoc

Muchos ginecobstetras nos hemos enfrentado con la situación de
encontrar complicaciones, tanto en la madre como en el bebé, durante la
primera visita de control prenatal. Estas complicaciones pudieron ser
evitadas con una visita al médico antes del embarazo.

Algunas pacientes no tienen noción sobre los medicamentos, las
exposiciones ocupacionales o las prácticas sociales que pudieran tener
consecuencias a lo largo de las primeras semanas de embarazo.

Es importante recordar que el desarrollo del bebé inicia
inmediatamente después de la fertilización, de esta forma tenemos que
proveer el ambiente ideal para la mamá y el bebé, previo a la búsqueda
del embarazo. Esto ha originado el énfasis en lo que actualmente
conocemos como consulta preconcepcional.

Un sinnúmero de situaciones demuestra el beneficio de actuar antes
de la búsqueda del embarazo. Estas incluyen pacientes con diabetes,
fenilcetonuria y enfermedades infecciosas. Además, el uso del ácido
fólico para prevenir malformaciones neurológicas, evitar el tomar
ciertos medicamentos e instituir cambios dietéticos antes de la
concepción ha demostrado que tiene efectos positivos.

Está consulta pre-embarazo también ofrece la oportunidad de
realizar actividades orientadas a la educación de la pareja sobre las
ventajas de planear los embarazos. Debemos recordar que un gran
porcentaje de los embarazos no son planeados (alrededor del 40 por
ciento). Esto fundamenta la necesidad de aplicar este tipo de consulta
en toda pareja en edad reproductiva que potencialmente pudiera
embarazarse.

Durante cada visita de la mujer con el ginecólogo debe cuestionarse
sobre las posibilidades de tener familia. La respuesta de la paciente y
su interrogatorio determinarán si los cuidados preconcepcionales deben
ser iniciados. El examen físico debe realizarse dependiendo del perfil
de riesgo específico obtenido al interrogar a la mujer.

Componentes de los cuidados preconcepcionales

1. Identificación ordenada de riesgos. Debe ir orientada hacia:

· Historial médico de la paciente.

· Historia reproductiva.

· Historia familiar.

· Hábitos nutricionales.

· Exposiciones ambientales.

· Actividades sociales y estilo de vida.

2. Proveer educación individualizada a las necesidades de la paciente.

3. Iniciar intervenciones requeridas para modificar los riesgos.

Después de ser informada del riesgo aumentado para su embarazo en
relación con su salud o la del bebé, la mujer podrá aceptarlo,
modificar la situación o posponer el embarazo.

Componentes detallados de los cuidados preconcepcionales

1) Identificación sistemática de los riesgos mediante la evaluación de los antecedentes y su historia médica actual.

2) Educar basándose en los factores de riesgo encontrados.

3) Discutir los efectos posibles sobre el embarazo, sobre la base de los riesgos identificados.

4) Determinación de la inmunidad o protección contra la rubéola y sobre la posibilidad de vacunarse.

5) Determinación de la inmunidad o protección contra la hepatitis.

6) Exámenes de laboratorio.

7) Consejo nutricional tomando en cuenta el peso ideal de la mujer.
Evitar exceso de suplemento vitamínico. Buscar fuentes de ácido fólico.

8) Hacer énfasis sobre la importancia de la consulta prenatal
temprana y explicar la estructura de esta, basándose en los riesgos
identificados en la mujer.
9) Recomendar la realización y el seguimiento de un calendario menstrual por parte de la mujer.

El cuidado a la salud preconcepcional ofrece una gran oportunidad
para detectar alteraciones que puedan ser corregidas antes del embarazo
e informar a las futuras mamás de acciones de medicina preventiva que
disminuyan las posibilidades de complicaciones en el futuro embarazo.