¿Por qué se fomenta el odio contra la Iglesia católica en España?

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Hace ya bastante años, cuando iba a España y se hablaba del General Francisco Franco, se referían al “Caudillo” o “El Generalísmo”. La última vez que estuve durante una larga temporada pregunté por este personaje político y algunos amigos me dijeron:
-Cuidado, porque ahora ya no se puede hablar abiertamente de él en España; ahora es “el innombrable”.
Como todos los jefes de Gobierno, Franco tuvo aciertos y errores, atinadas decisiones y equivocaciones. Así es la condición humana. Pero algo que debemos de reconocerle es que ayudó a  la Iglesia católica para que desarrollara numerosas labores educativas y de asistencia social a las que el Estado sencillamente no puede llegar.
Actualmente, con el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, además de que ha conducido al país al desempleo y casi a la quiebra económica, ha retirado buena parte de esas ayudas a las instituciones educativas o de ayuda asistencial por el solo hecho de ser oficialmente católicas.
Incluso este Presidente español del PSOE, desde hace años, ha solicitado, que se analice de nuevo todo lo que aconteció, desde el punto de vista histórico, durante la Guerra Civil Española (1936-1939), con la finalidad de abrir viejas heridas y enfocar las baterías –entre otras cosas- para fomentar un renovado odio contra el catolicismo en la península ibérica.
¿Qué persigue Rodríguez Zapatero y sus seguidores socialistas? Desprestigiar a la Iglesia católica y señalarla como la causante de casi todos los males en la historia de España y además de ponerle –injustamente- las etiquetas de: “retrógrada”, “oscurantista”, “medieval”…
Conseguí una serie de datos que nos pueden dar luz sobre la impresionante labor que realiza la Iglesia en España sin ayuda del Estado:
1. Tiene 5,141 centros de enseñanza con 990,774 alumnos. Al Estado le ahorran 3 millones de euros por centro al año.
2. Existen 107 hospitales que prestan servicio a los españoles y ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital cada año.
3. Hay 1,004 asilos de ancianos, centros de minusválidos, dispensarios médicos, de enfermos terminales de SIDA, centros de atención ambulatoria y con un total de 51,312 camas. Ahorran al Estado 4 millones de euros anualmente por centro.
4. La Fundación “Cáritas” aporta al año 155 millones de euros para ayudar a los más necesitados y ese dinero sale de la generosidad de los católicos españoles.
5. La Fundación “Manos Unidas” aporta 43 millones de euros anualmente a esta misma causa y procede también de los bolsillos de los fieles cristianos.
6. Son 21 los millones de euros, el gasto anual de las “Obras Misionales Pontificias (Domund) y sale igualmente de los  bolsillos del pueblo español.
7. Existen 365 centros de reeducación para marginados sociales como exprostitutas, expresidiarios, exdrogadictos. Son en total 53,140 personas y con su atención ahorran al Estado medio millón de euros por centro.
8. Hay 937 orfanatorios con 10,835 niños abandonados y ahorran al Estado 100,000 euros por centro.
9. Por si fuera poco, el 80% del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico artístico (Iglesias, conventos, abadías, pinturas, esculturas, etc.) corre a cargo de la Iglesia y se ha calculado un aproximado ahorro al Estado de entre 32,000 y 36,000 millones de euros al año.
A todo esto, habría que añadir que la casi totalidad de las personas que colaboran en “Cáritas”, “Manos Unidas”, etc. son miles y miles de voluntarios –mujeres y hombres- que no perciben ningún sueldo. Se trata de ciudadanos católicos que prestan un servicio desinteresado a los demás sin pedir un salario a cambio.
Es innegable que estos millones de euros que la Iglesia católica consigue en beneficio de la población, ayudan y apoyan directamente a la economía española. Pero, desgraciadamente, todo esto que he mencionado “no es noticia”, no se le da difusión en muchos medios de comunicación.
A la Iglesia se le suele criticar duramente por diversos motivos pero no se habla de toda la maravillosa labor que realizan sacerdotes, religiosos, monjas, misioneros, millones de fieles laicos en bien de la sociedad española y del mundo entero.
Y si nos fuéramos de país por país, de continente por continente, y sumáramos también los datos objetivos, de seguro  nos asombraríamos de todo el bien que realiza la Iglesia católica en beneficio de la humanidad, y eso, contemplando únicamente las labores sociales y asistenciales que lleva a cabo.
Considero que habría que añadir, por elemental justicia, toda esa labor callada pero de gran eficacia que  realizan los católicos en todo el orbe, como son las obras de misericordia que prestan millones de fieles, como son: cuidar a los enfermos, asistir a los desamparados, alimentar a los que no tienen trabajo y padecen hambre,  visitar a los que están en la cárcel, escuchar y consolar a los afligidos, dar consejos a los que lo necesitan, orientar y formar a los que no saben, rezar por vivos y difuntos… Todo esto es sencillamente incuantificable.
Y estas labores, además, las ha venido efectuando la Iglesia a lo largo de 21 siglos de modo ininterrumpido y sin hacer “demasiado ruido” porque se realizan por amor de Dios.
Sin duda, Rodríguez Zapatero pasará a la historia como uno de tantos gobernantes o dictadores, que como Hitler en Alemania, Stalin en Rusia, Calles en México, pretendieron desprestigiar a la Iglesia católica, fomentar el odio e incluso acabar con ella, pero nada pudieron porque ha sido fundada por Jesucristo y sabemos que durará mientras haya hombres sobre la tierra, hasta el fin de los tiempos.