San Charbel Makhlouf el maronita


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San Charbel Makhlouf el maronita, ermitaño.

24 de Diciembre

Conocido también como Sharbel.

Nació en Béqaa-Kafra, Líbano, en 1828; murió en Annaya en 1898; fue beatificado durante el Concilio Vaticano II en 1965; y canonizado en 1977.

Charbel dejó la siguiente oración:.

Padre de verdad, mira a tu Hijo, que se te ofreció como sacrificio expiatorio. Acepta su ofrenda, murió por mí, para que pueda yo tener vida. (Ediciones Magnificat).

Joseph Zaroun Makhlouf era hijo de un chofer de mula libanés, católico. Murió cuando Joseph era un niño y éste fue criado por su tío, que no le gustaba que el niño tuviera devoción a la oración y la solitud a tan temprana edad. A los 23 años, José fue en secreto al monasterio de Nuestra Señora de Mayfug, casa de la orden Maronita Baladite. Cuando fue admitido a la orden en el año 1851, tomó el nombre religioso de Charbel (nombre de un mártir de Antioquía del siglo II). A su debido tiempo, Charbel hizo sus votos en 1853 y en 1859 fue ordenado sacerdote, volviéndose lo que se conoce como ""hieromonk"". Esta práctica es más común en las tradiciones romanas que en las de la tradición oriental.

El padre Charbel atravesó la división entre el este y oeste en otras maneras también. Por ejemplo, uno de sus libros favoritos era ""La Imitación de Cristo"".

Vivió la vida de un monje modelo en el monasterio de San Maro en Annaya (Gibail) por 15 años, cantando los oficios en el coro y trabajando en los viñedos y las plantaciones de olivo del monasterio con estricta obediencia y auto-negación. Aún así, deseaba imitar más de cerca los Padres del desierto. Para hacer esto, en 1875 se hizo ermitaño cerca de San Pedro y San Pablo.

Durante los siguientes 23 años vivió una vida ascética. Su casa consistía en cuatro pequeños cuartos y una capilla, compartida con otros tres monjes. Durante todos estos años, Charbel habló con otros monjes sólo cuando era absolutamente necesario. Su comida consistía en una comida de vegetales al día. No probaba la carne, no tomaba vino, salvo una gota en la Eucaristía, y ayunaba durante cuatro periodos anualmente. Se negaba a tocar dinero.

En vez de cama, Charbel Makhlouf usaba un saco relleno con hojas secas, arriba del cual utilizaba piel de cabra como cubierta. Su almohada era un pedazo de madera. Cuando alguno llegaba a vivir en alguno de los otros cuartos, Charbel se ponía bajos sus órdenes. Recitaba sus oficios a la media noche. Durante estos 23 años, más y más personas llegaban a pedirle consejos, oraciones y bendiciones.

En el siglo XIX, el Padre Charbel Makhlouf (junto con otros pocos hombres santos) trató de vivir la vida austera del desierto como los padres de la Iglesia de los primeros días. Perteneció al cuerpo de la Iglesia conocida como los Maronitas, grupo que viene del nombre de San Maro, un amigo de San Juan Cristóstomo. Este grupo de cristianos (la mayoría sigue viviendo en Líbano) ha estado unidos a la Iglesia Occidental desde el siglo XII, trayendo a la misma tradiciones de gran valor que se hubieran olvidado. Estas tradiciones son de enorme auto disciplina, y pocos las han ejemplificado mejor que Charbel Makhlouf.

Después de 23 años de vida ascética, Charbel tuvo un infarto paralizante justo antes que la consagración al celebrar la Eucaristía en su capilla y murió ocho días después justo en Nochebuena.

Después de su muerte se consiguieron muchos milagros y favores a través de su intercesión en el cielo. Hoy su tumba es visita por una gran cantidad de gente, no solo de Libaneses Maronitas y no sólo cristianos.

Fue también necesario para las autoridades de Roma, investigar el fenómeno de un tipo de ""sudor de sangre"" que salía de su cuerpo durante un periodo hasta 1927 y otra vez en 1950. Algunos meses después de su entierro, el cuerpo estaba fresco e incorrupto y fue colocado en un nuevo féretro en donde se observó una transpiración rojiza que causó que los monjes tuvieran que cambiarle la ropa dos veces a la semana. En 1927, el patriarca inició una investigación y el cuerpo fue vuelto a enterrar. En 1950, después de que se observó líquido en las paredes de la tumba, el cuerpo fue encontrado fresco e incorrupto de nuevo. Se reportaron curaciones instantáneas y milagrosas. Algunos de los beneficiarios eran no- cristianos. El cuerpo fue enterrado otra vez bajo concreto. Este extraordinario fenómeno dio una prueba moderno y verificable de eventos que ocurrían frecuentemente en los santos medievales (como Enero) y que eran tomados como supersticiones (Attwater, Bentley y Farmer).

Martirologio Romano.