San Dionisio de Alejandría


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San Dionisio de Alejandría

3 de octubre.

Significa “consagrado a Baco”. Viene de la lengua griega.

El mayor epitafio que encontré en un cementerio fue éste: ”Consagró su vida al servicio de los demás”. No había ni nombre ni nada.

El joven de hoy nos traslada al siglo III. Tuvo como maestro al célebre Orígenes.

Sus avances en los estudios fueron tales que lo hicieron director de la renombrada Escuela de Catequesis de Alejandría.

Debido a su prestigio y a sus virtudes, aceptó ser obispo metropolitano egipcio.

Uno e sus grandes trabajos apostólicos que llevó a cabo fue la lucha contra los paganos y sus errores. Como tenía una buena preparación intelectual, se dedicó a hablar y a escribir sobre el misterio de la Santísima Trinidad y la ortodoxia de la fe cristiana.

También hay que atribuirle los logros que tuvieron lugar en las relaciones entre el Papa y san Cipriano a raíz de la querella que se suscitó en torno al bautismo de los herejes.

Los puntos clave para alcanzar el papel que le encomendaron fue la unidad en la verdad y en la caridad, los dos ejes sobre los cuales se apoya siempre una verdadera ortodoxia.

No le quedó más remedio que resistir a la invasión de los ejércitos romanos del imperio.

Decio, que desencadenó una dura persecución contra los seguidores del Señor resucitado, lo desterró juntamente con otros muchos fieles a un lugar árido e inhabitable.

Fue en este sitio donde encontraron la muerte que les condujo a la gloria del paraíso.

Las Iglesias de Oriente hacen mucha mención de él y de sus amigos los diáconos Fausto, Gayo, Eusebio y Chairemon."