San Morando


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Morando y Ovidio, Santos

Biografías, 3 de junio

Etimológicamente significan “que mora y pastor de ovejas”. Vienen de la lengua latina.

Dios te ofrece optar por la subida hacia la serena alegría, y tú colocarás tu tienda en las tierras de la exaltación.

"Jesús, mi alegría, eres tú quien me das donde descansar mi corazón".

El segundo fue un monje del siglo XII y obispo en la Edad Media.

En este tiempo se consideró a Ovidio como un mago. Por eso Dante lo consideró como el tercer gran poeta de la antigüedad.

Este nombre raramente lo llevan los cristianos. Sorprende encontrar este nombre en el Santoral.

Fue obispo de Braga, Portugal, y se llamaba, en realidad, Audito, y en la pronunciación local se decía Ouvidio.

Es el protector de las enfermedades de los oídos. Lo cierto es que exaltaba de alegría cumpliendo con sus deberes pastorales de obispo, amigo de todos y bienhechor de los pobres.

Morando era de familia noble. Nació en Worms, Alemania. Estudió la carrera eclesiástica y lo ordenaron de sacerdote.

Cuando era joven – como tantos miles y miles de europeos – vino en peregrinación a Santiago de Compostela.

Durante el camino se encontró con la abadía de Cluny. Le llamó mucho la atención la santidad de aquellos monjes, su estilo de vida y su trabajo intelectual y laboral.

Una vez que volvió de Santiago, pidió quedarse con ellos porque le gustaba mucho ser monje y llegar a ser santo.

Le puso los hábitos otro monje santo, san Hugo. Fue enviado a Alkirch para restaurar el santuario de san Cristóbal.

Tuvo un gran éxito personal. Era justo, afable, “refugio” – como indica su nombre – para todo dl mundo. Le atribuyeron muchos milagros.

Murió el año 1115. Es patrono de la Renania y de los viñadores.