San Paciano


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Paciano, Santo
Obispo, 9 de marzo

Etimológicamente significa “pacífico”. Viene de la lengua latina.

Este catalán universal vino al mundo en el siglo IV. Antes de que lo nombraran obispo de Barcelona, en el año 365, había estado casado.

Su hijo Dexter era el Ministro de Asuntos Exteriores del emperador Teodosio y gobernador en tiempos de Honorio.

Era una persona muy inteligente. Por este motivo se entregó, entre otras cosas, a escribir muchos libros, que tenían como eje central de sus narraciones, la disciplina de la Iglesia.

Es una pena que se haya perdido casi todo este rico material. El propio san Jerónimo escribía las dedicatorias de los libros de la gente ilustre. Pues bien, de Paciano dijo que leyendo sus libros se aprendía la elocuencia , la delicadeza de su lenguaje, reflejo de su castidad y pureza, su santidad de vida y su profundo estudio meditativo de la Sagrada Escritura.

Su único libro, “Exhortación a la penitencia” es todo un clásico en esta materia y una guía práctica para alcanzar la santidad.

Es curioso que Juan Pablo II haya publicado en mayo del 2002 una Exhortación titulada “Misericordia Dei = Misericordia de Dios”, en la que invita a los cristianos que no descuiden este Sacramento del perdón de Dios.

Es el signo más palpable a nivel de realidad eclesial, de cómo se muestra Dios un Padre con entrañas de misericordia.

También se conservan sólo tres cartas de las muchas que escribió contra los herejes novacianos. De estas cartas data el famoso dicho que todo el mundo conoce: "Mi nombre es Cristiano, mi apellido Católico".

También hay un sermón sobre el bautismo en la Enciclopedia Benedictina.

Lleno de la gracia de Dios y con fama de santidad, Paciano murió en Barcelona en el año 390.