San Pedro Pascal


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Pedro Pascal, Santo

Mártir, 23 de octubre

Etimológicamente significa “roca”. Viene de la lengua hebrea.

En estos días el creyente Juan Pablo II viene afirmando una y otra vez que hay que darle al pobre lo que se le roba. Ya lo afirmaba muchos siglos antes san Juan Crisóstomo:"No hacer participar a los pobres de los propios bienes es robarles y quitarles la vida".

El joven Juan era originario de Valencia, España.

Los moros dominaban todavía la ciudad con sus intransigencias religiosas y con los sufrimientos que les infligían a los cristianos.

El supo y buscó información acerca de cómo vivían los esclavos creyentes en Cristo.

Influenció a sus padres – que tenían dinero – para que rescataran a muchos.

Y justamente, uno de estos rescatados se convirtió en su preceptor.

Después de la reconquista cristiana, Pedro se fue a la universidad de París a seguir sus estudios.

A sus 29 años se doctoró y llegó a ser profesor del afanado centro. Llevado por el amor a Dios y a las tristes condiciones en que vivían los cristianos apresados por lo moros, pensó que su vocación estaba en hacerse sacerdote de la Orden de la Merced.

El fin de esta Orden era rescatar a los cautivos.

Con el tiempo lo eligieron obispo de Jaén, que estaba también bajo la dominación mora.

Apenas entró en la diócesis, comenzó por visitar a tofos sus fieles.

Era un predicador elocuente y contundente contra lo que hacían los invasores.

Llevado a la cárcel, desde ella siguió escribiendo. Debido a su prestigio y temiendo un motín, los moros lo dejaron en libertad.

Emprendió de nuevo su actividad pastoral e incluso la hacía con los mismos musulmanes. Lo arrestaron otra vez y lo condenaron a muerte.

Celebraba la misa en el calabozo. Y los guardias aprovecharon ese momento para decapitarlo, de rodillas, ante el altar. Era el año 1300.