San Sebastian Valfre


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Sebastian Valfre, Santo

Sacerdote, 30 de diciembre

Etimológicamente significa “venerado, respetado”. Viene de la lengua griega.

Dios dice: “ Yo soy el Comienzo y el Fin. Al sediento le daré de beber gratis del manantial del agua de la vida”.

Este sacerdote pertenecía a la congregación del Oratorio de Turín. Si hay algo que distinguir en su existencia, sería, sin duda, la humildad. Con ella estaba abierto a las inspiraciones de Dios y a la atención sensacional que prestaba a los pobres.

Le llamaban el misericordioso de la ciudad. Creo que es el mejor titulo que le pudieron dar.

Su obra apostólica le encaminaba a prestar los servicios que nadie quiere hacer: visitar los hospitales, aunque no fuesen familiares ni conocidos, y las cárceles.

Otra cosa bonita que llevaba a cabo cada semana. Reunía los empleados de los ricos con el fin de ayudarles a vivir en paz y en pureza de costumbres.

Y para que nadie quedase apartado de sus inquietudes apostólicas, dedicaba buenos ratos visitando los cuarteles militares.

Lo nombraron superior de la comunidad.

Invitaba a sus hermanos religiosos a llevar una vida de fidelidad y atención de los unos para con los otros y de estar disponibles para cualquier necesidad que se presentase.

Habiendo vivido la caridad en sus más diversas manifestaciones, vio venir la muerte sin miedo.

Para él suponía el encuentro con Aquel al que había servido en sus hermanos. Murió el año 1710.

“Quien vive ara sí mismo ha muerto para los demás” (Siro).