San Tadeo Machar


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Tadeo Machar, Santo

Obispo, 26 de octubre

 

Etimológicamente significa “el que alaba”. Viene de la lengua hebrea.

Dice Isaías: “Mirad que voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva. Habrá gozo perpetuo por lo que voy a crear. Voy a hacer de mi pueblo una tierra de alegría.

Fue obispo en el siglo XV.

A los pies de los Alpes está la ciudad de Ivrea que ha sido quien ha catapultado a la fama a este santo de la Iglesia.

Machar o Macarthy era un irlandés que había llegado hasta aquí por motivos diversos.

Era un hombre muy fervoroso. Tenía tal entusiasmo interior que contagiaba a todos con su alegría. Era la tierra nueva y el cielo nuevo de que habla Isaías.

La vida de este joven, descendiente de una familia principesca de Munster, no fue nada fácil.

Hacia la mitad del siglo XV se había opuesto a la división en clans de algunos elementos de su familia.

Clanes que eran tanto a nivel religioso como político.

No tenía todavía 30 años cuando fue consagrado obispo de Rosa, en Cork.

Muy pronto comenzaron las envidias y los recelos contra él. Enterados en Roma de su gran apostolado, le nombraron también obispo de Clyne, cercana a Cork.

Pero las envidias crecían como la hiedra que se adhiere a las paredes.

Y él, hace como cuando los apóstoles no eran bien recibidos: se sacudió sus sandalias y renunció a todo. Se vino a Europa y se quedó en Ivrea con los canónigos regulares de san Bernardo. Murió en el 1497.