Santa Bienvenida


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Santa Bienvenida 

Virgen, 29 de octubre.

Significa “ acogedora”. Viene de la lengua latina.

Los cristianos que van tomando conciencia a fondo de su compromiso por el Evangelio, se sitúan en el corazón de la misma Iglesia, no para vanagloriarse de nada, sino para ofrecer la esencia de la vida creyente, amor.

Esta chica virgen nació en Cividale en 1225 y murió en la misma ciudad italiana en el 1292.

Entró muy joven el convento de las Terciarias Dominicas. La finalidad de su entrega total al Señor fue ofrecer amor a torrentes pasare lo que pasare.

Y bien pronto tuvo ocasión de manifestar este amor. Cuando más brillaba por sus virtudes y sus sacrificios, le vino una enfermedad por la cual perdió toda movilidad.

No obstante su fe inquebrantable en el Señor y su especial devoción a su fundador santo Domingo, logró milagrosamente la curación de su mal.

Concibió la idea de que lo quedara de vida, lo emplearía en la contemplación y en el sacrificio absoluto de sí misma.

Y nadie crea que los santos no sienten tentaciones. Sí, igual que todo ser humano.

Ella las tuvo abundantes. El diablo no la dejaba tranquila, pero al mismo tiempo gozaba de la bendición de Dios.

Se le apareció la Virgen varias veces. Las hermanas de la Orden y la gente del pueblo se quedaban encantadas al verla siempre feliz y sonriente. Era la admiración de todos.

A los 38 años murió. La sepultaron en la misma iglesia de los Dominicos.

Dad la fama de su santidad, Clemente XIII confirmó que se le diera culto.